El Naturalista Argentino/Contribuciones para el conocimiento de la fauna de Salta (V)
Contribuciones para el conocimiento de la fauna de Salta
- P. E. 82; Lev. O, Parad. t. 2.
- Gould, Rhamph. pl. 6, id. 2nd. ed. pl. 1.
- Rh. magnirostris, Shaw;—R. indicus, Mill. — niveus, Less.
Segun Moussy (tomo II, p. 30), esta especie se encuentra en Oran.
- Burm. Reise, II, p. 443, n. 29.
- Guira piririgua, V. Gal. des Ois. t. 44. (G. E. Gray, Hand-list, part. II, p. 210, n. 8910.)
- Piririguá, Azara, Apunt. t. II, p. 340, n. 262.
- Chasquita, Salta.
- Macho-macho, Salta y Tucuman.
- Urraca, B. A.—Mendoza.
Esta ave, cuya voz es una de las mas hermosas de las que forman el concierto de las cantoras Argentinas, abunda en la provincia de Salta, donde siempre la he visto en bandadas de quince á veinte.
- Burmeister, Reise & II, p. 444, n. 30.
- Coccyzus minor, (Gm.); P. E. 813. (G. R. Gray, Hand-list &, II, p. 210, n. 8917.)
- Cucú ceniciento, Azara, Apunt., II, p. 365, n. 268.
- Crispin, (Córdoba).
He visto abundantemente esta especie en La Tablada de Córdoba, camino de la Sierra.
En la travesia de Tucuman á Salta oia diariamente su canto ó llamado tristísimo, compuesto de dos notas iguales (creo que es el lá del diapason comun, intermedio entre aflautado y silvado, que acentúa levemente en la segunda). Tiene tambien otro más complicado que deja oir cuando hay mal tiempo y que, segun resulta de mis apuntes, siempre anunciaba la lluvia con una ó dos horas de anticipacion.
Mas tarde, he leido no recuerdo en qué parte, algo que me indica la ninguna novedad de mis observaciones, pero, á lo ménos, confirma aquella, puesta en duda por el autor que la cita.
- G. R. Gray, Hand-list, II, p. 211. n. 8920.
- C. melanocoryphus, p. Schl.
Un ejemplar solamente he cazado de esta especie, un poco al Sur de Cobos.
En la lista publicada en la entrega 3.ª, p. 89 de este periódico, he señalado cuatro especies de este grupo, pero puedo asegurar que existen muchas más, que me han sido reveladas, aunque vagamente, por personas de diversas localidades de la provincia cuya fauna me ocupa, por observaciones propias, pero indecisas, no sólo hechas en animales que he visto rápidamente, sino tambien por entonaciones diversas que he distinguido en el canto.
Nada hay más hermoso que algunos de estos animales de interesantísimas costumbres, cuando ostentan sobre los troncos oscuros de los Cebiles, Quebrachos ó Talas su flamígero penacho ó el brillante ropage que los adorna, y en el que parecen ostentarse las llamas de la fiebre de actividad que los devora.
Constantemente se oye en aquellos bosques solitarios el golpe de su pico y con frecuencia tambien el bullicioso canto de las parejas.
Una de las observaciones que más me han llamado la atencion, en el primer momento, me fué indicada en Trancas, por mi amigo D. Manuel Sanchez, encargado de la oficina telegráfica de esta localidad. Cierto dia que recorriamos juntos el bosque extendido al naciente del pueblito citado, me detuvo de pronto para señalarme un Carpintero asido de un tronco como de un pié de diámetro:
—«Fíjese»; me dijo, «al dar el golpe en un punto, dá la vuelta en el acto, como si creyera que su pico hubiese traspasado el diámetro del tronco. Sin embargo, su verdadero objeto es recojer los insectos que salen de la corteza al sentir la percusion.»
Un tiro á tiempo dió cuenta de la exactitud de sus palabras, pues el animal contenia numerosas especies que se guarecen bajo las cortezas. Y sin embargo, ha pasado ya mas de un año y todavía me pregunto si no podria muy bien ser cierta la primera parte. Las manifestaciones que un Loro, un Canario y otras aves hacen frente á un espejo son fenómenos de un mismo órden y yo no dudo que el Carpintero pueda muy bien creer que ha traspasado el tronco.
Cuando un salvaje se mira en un espejo por vez primera, busca su imájen detrás del cristal. Todo es posible.
Respecto de las cuatro especies que cito, ellas han sido cazadas por mí, exceptuando la primera que cazó Sanchez.
- Burm., Reise, II, p. 444, n. 31.
- Campephilus (Phlæoceastes) Boiei, Wagl.. (G. R. Gray, H. l. II, p. 187, n. 8629.)
Lo he visto muchas veces en los bosques que cruza el camino, trayendo un solo ejemplar cazado en Trancas. A mi vuelta del Norte, observé un conjunto como de 12 á 15, jóvenes aún, á una legua al Norte del Rio Tala.
Es el Carpintero negro, con una gran mancha blanquizca en el dorso, cabeza y cuello rojo vivo.
- Systematische Ueb. d. Thiere. Brasiliens, Bd. II, 237.
- Reise etc., Bd. II, p. 445, n. 32.
- Carpintero real, Salta.
Cacé este animal cerca del Rio de los Horcones, pero no lo preparé por estar en malas conndiciones.
A principios de este año (78) he obtenido varios ejemplares cazados por mí en Zárate y en el Pilar (B. A.)
- Burm. Reise II, p. 445, n. 33
- 'L. dominicanus, (V.)-(G. R. Gr. II, p. 202, n. 8827.
- Carpintero blanco y negro, Azara, Apunt. II, 315, n. 254.
Obtuve en Trancas, á mi vuelta, en el mismo pueblito, un ejemplar de esta especie. Dos leguas al sur del Rio Pasaje ví una bandadita de ellos, reunida en un Cereus, cuyos frutos, de pulpa morada, devoraban con tal ánimo, que me permitieron acercarme hasta tres varas.
- Burm. Reise, II, p. 445, n. 34.
- G. R. Gr., H. l. II, p. 195, n. 8735.
- Carpintero verdi-negro—Azara, Apunt. T. II, p. 306, n. 252.
- Carpintero-real, Salta.
Maté una hembra de este lindo Carpintero un poco al Sur del Rio de las Piedras. Hallé en su estómago la trituracion de un enjambre de Cópridos pequeños, Hormigas, Crisomélidos y otros. insectos.
Mas tarde (Marzo de 1878), cacé otro à orillas del Lujan. Mi cólega el Sr. Lynch lo ha cazado tambien en el Baradero.
- Burm. Reise, II, p. 446, n. 36.
- ¿Bucco (Nyctalus) maculatus, Gm.? s. G. E. Gr., H. list. I, p. 87, n. 1026.
- Dúrmili-dúrmili, Dormilon, Salta y Tucuman.
Este animal, colocado entre las Trepadoras, no es un verdadero Zygodáctilo. Cacé en varios puntos de Tucuman y de Salta hasta 6 ejemplares, siendo todos ellos Anfidáctilos.
Su aspecto grave y reposado, su paciencia singular, la viveza de sus ojos amarillos que se pierde en su conjunto soñoliento, hacen de este animalito una especie curiosa. Pero es necesario verlo precipitarse sobre el insecto que vuela á su alcance para observar su destreza y agilidad.
Sin embargo, se alimenta tambien de insectos no voladores, pues en dos de ellos encontré orugas de Esfíngidos.
Su fisonomía le ha valido el nombre vulgar de Dúrmili-dúrmili ó Dormilon, con que se le designa en Salta y en Tucuman.
- Burm Reise, II, p 446, n. 37.
- Ceryle (Streptoceryle) torquata, (L.) G. R. Gr., H.-list., p. 97, n. 1186.
- Martin pescador celeste, Azara, Apunt. III, p. 383, n. 417-418.
- Pescador, Martin pescador.—Salta, etc.
Sólo una vez he observado en Salta esta magnífica especie, al Norte de Caldera. Mi amigo Próspero Carenzo, que me acompañaba a Jujuy, me aseguró que era allí abundante.
En el Museo de Tucuman vi otro que, segun me dijo el Profesor Liberani, había sido cazado en el Rio del Pasaje.
- Burm. Reise, II, p. 447, n. 39.
- (¿C. chalcites, Reich. G. R. Gr.?)
- G. R. Gr. H.-list, I, p. 97, n. 1190.
- Nom. vulg. como el anterior.
He observado dos ejemplares de este pequeño pescador en Salta, uno en Castañares, y otro á corta distancia de Caldera. (Continuará.)