El Tratado de la Pintura: 139

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Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


§ CXXXIV.[editar]

De la Perspectiva regular para la diminución de los colores á larga distancia.


El aire participará tanto menos del color azul, cuanto mas próximo esté del horizonte, y cuanto mas remoto se halle de él, tanto mas oscuro será. Pruébase esto por las proposiciones que dicen: que cuanto mas enrarecido sea un cuerpo, tanto menos le iluminará el sol. Y asi el fuego, elemento que se introduce por el aire por ser mas raro y sutil, ilumina mucho menos la oscuridad que hay encima de él, que no el aire que le circunda, y por consiguiente el aire, cuerpo menos enrarecido que el fuego, recibe mucha mas luz de los rayos solares que le penetran, é iluminando la infinidad de átomos que vagan por su espacio, parece á nuestros ojos sumamente claro. Esto supuesto, mezclándose con el aire la oscuridad de las tinieblas, convierte la blancura suya en azul, tanto mas ó menos claro, cuanto mas ó menos aire grueso se interponga entre la vista y la oscuridad. Por ejemplo: siendo P el ojo que ve sobre sí la porción de aire grueso P R, y después declinando la vista, mira el aire por la línea P S, le parecerá mucho mas claro, por haber aire mucho mas grueso por la línea P S, que por P R; y mirando hacia el horizonte D, verá el aire casi sin nada de azul, porque entonces la línea visual P D penetra por mayor cantidad de aire [1] que cuando se dirigia por P S. Figura XI.

  1. Esto es, aire grueso.
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