El asalto de Mastrique: 055

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El asalto de Mastrique Acto II Félix Lope de Vega y Carpio


GOBERNADOR DE MASTRIQUE:

El mandar acorta.

CAPITÁN CASTRO:

... que, antes que alguno anticipe
  el daño que te amenaza,
le dejes, Gobernador,
la plaza al Rey, su señor,
pues que no es tuya la plaza,
  y te obliga la razón,
y la obediencia, y la ley,
o que, por vida del Rey,
si planta solo un cañón
  antes que se le rindáis,
que hombre en Mastrique no quede
con vida.

GOBERNADOR DE MASTRIQUE:

Si hacerlo puede.
¡Oh españoles, cómo habláis!
  Di que no se me da nada
que plante un cañón, ni treinta,
que ya sé que trae cincuenta,
su confianza engañada.
  Yo tengo bien conocidas
españolas amenazas,
sus ardides, y sus trazas;
diles que guarden sus vidas,
  que ya conozco españoles;
no me espanta lo que suena,
aunque para cada almena
mil banderas enarboles.
  Pensó que estaba a la puerta
el palio; no hay más que hacer;
¡por Dios que no la ha de ver
para el rey de España abierta!