El conquistador gusano

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
EL CONQUISTADOR GUSANO


Mirad! Es la triunfal noche de gala,
De los últimos años solitarios:
Inmensa turba de ángeles envueltos
En leves tules, — de ángeles alados,
Un drama de esperanzas y temores
Contemplan, oprimidos por el llanto,
Mientras suspira celestial orquesta
La música grandiosa de los astros.

Con la forma del Dios de las alturas
Hablan, con tenue voz, Mimos extraños ;
Deslízansc, sin rumbo, meras formas
Que agitan, al azar, mil seres vacuos, —

Mil seres impalpables, que á su antojo
Se mueven sobre fúnebre escenario,
La invisible Desgracia, en el camino,
De sus alas de cóndor derramando!

Drama inmenso, terrible drama obscuro,
Que por siempre jamás será olvidado!
Fantasma eternamente perseguido
Por la turba, que en círculo girando,
Vuelve al mismo lugar, y gira siempre
Gira, gira, sin término, sin rastro!
Y la locura y el horror y el crimen
Son la intriga del drama sobrehumano!

Pero, mirad! de pronto una rastrera
Forma, entre los actores se abre paso!
Forma color de sangre, que se tuerce
Sobre el sombrío fúnebre escenario!
Oh! se retuerce con mortal angustia,
Á los mimos, siniestra devorando
Y sollozan los tristes serafines
Mientras del hombre triunfa el vil gusano!

Apáganse las luces!... Sobre todas
Las formas yertas, como negro paño,
Cae el telón con ruido tempestuoso,
Y los ángeles lívidos de espanto,
De sus ligeros tules se despojan
Y al huir del recinto ensangrentado.
Aseguran que el "Hombre" es la tragedia,
Y su héroe audaz el triunfador Gusano!