El divino Orfeo: 40

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El divino Orfeo Pedro Calderón de la Barca


ARISTEO

Yo sí que puedo servirte
como rey, a la costumbre
de las cortes: del oriente
traeré, como de ellos gustes,
los hijos del sol, que ausente
él sus resplandores suplen;
las lágrimas que el aurora
llore, porque las enjugue
en paños de oro revueltas
perlas, aquí las presume
en los nácares que el iris
su color le substituye.
Coral blanco, verde y rojo
que será tuyo no dudes.
Daréte el ámbar precioso
que de sus calientes buches
por descansar las ballenas
a estos peñascos escupen;
plata y oro, que enterrados
aún no es bien que se aseguren,
mas si hay quien los halle, no es
mucho que haya quien los busque.
Te daré también... Dirás
que cómo ofrecerte pude
tanto, si desposeído
vivo del cargo que tuve.


El divino Orfeo de Calderón

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