El galán fantasma: 027

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 027 de 174
El galán fantasma Jornada I Pedro Calderón de la Barca


CARLOS:

Quedaron con este caso
frustrados nuestros intentos,
malogradas nuestras sañas,
postrados nuestros deseos;
porque el ofendido, ya
sin ofensor, conociendo
que en una hija no era
la venganza de provecho,
murió de melancolía
dentro de muy poco tiempo:
de suerte que, sin que nadie
pueda llegar a saberlo,
desde mi casa a la casa
de Julia una mina tengo,
tan fácil hoy de romperse,
que como avisada dello
esté Julia y sus criadas,
y con recato y secreto
la boca della se oculte,
que podréis entrar es cierto
y salir desde mi casa
hasta su mismo aposento,
que es adonde va a tocar,
sin que el amor ni los celos
del Duque causen temor.


El galán fantasma de Calderón

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III