El gallardo español 1: 15

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El gallardo español 1 Miguel de Cervantes


CONDE

Nunca tal me pasó por pensamiento;
nunca tanto el temor se ha apoderado
de mí, que hiciese prevención tan triste. 610
Por respuesta llevad que yo agradezco
y admito su gallardo ofrecimiento,
y que de su valor tendrá la fama
cuidado de escribirle y de grabarle
en láminas de bronce, porque viva 615
siglos eternos. Y esto les respondo,
y andad con Dios.

UNO

Por cierto que han mostrado
de espartanas valor, de argivas brío.

Entra el capitán GUZMAN.

CONDE

Pues, capitán Guzmán, ¿qué dice el moro?

GUZMAN

Ya se fue malcontento.

D. FERNANDO

[Aparte] ¿Es ido cierto? 620

GUZMAN

[Aparte] Aguardándote está, porque es valiente
y discreto además en lo que muestra.

D. FERNANDO

[Aparte] Saldré, sin duda.

GUZMAN

[Aparte] No sé si lo aciertas,
que está muy cerca el cerco.

D. FERNANDO

[Aparte] Si le venzo,
presto me volveré; si soy vencido, 625
poca falta haré, pues poco valgo.

CONDE

¡Bravo parece el moro!

GUZMAN

Bravo, cierto,
y muy enamorado y comedido.



Entra a esta sazón BUITRAGO, un soldado,
con la espada sin vaina, oleada con un orillo,
tiros de soga; finalmente, muy malparado.
Trae una tablilla con demanda de las ánimas
de purgatorio, y pide para ellas.
Y esto de pedir para las ánimas es cuento
verdadero, que yo lo vi, y la razón porque
pedía se dice adelante.


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