El indulto general: 018

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 018 de 131
El indulto general Pedro Calderón de la Barca


ABEL:

No digas eso, Caín,
que el llanto es llave del cielo,
y quien abre sus candados
también abrirá los nuestros.

CAÍN:

Eso será tarde, o nunca.

ADÁN:

Al humano entendimiento
no le toca saber más
de lo que le diga el tiempo;
aprovecharle le toca.
Y así, para que en provecho
nuestro resulten sus frutos,
valgámonos, hijos, de ellos.
(A CAÍN.)
Tú, que dado a la labranza
de la tierra, cuyo aumento,
arrojándosele en granos,
vuelve en espigas el feudo,
ofrece a Dios sus primicias,
que es justo agradecimiento
el darle de ciento uno
pues Él da por uno ciento.