El laberinto del amor: 009

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Jornada I
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El laberinto del amor Jornada I Miguel de Cervantes


[CIUDADANO] 2 Por Dios, que habéis hablado largamente,

y que, notando bien vuestro lenguaje, 215
es tanto del vestido diferente,
que uno muestra la lengua y otro el traje.


ANASTASIO A veces un enojo hace elocuente

al de más torpe ingenio: que el coraje
levanta los espíritus caídos 220
y aun hace a los cobardes atrevidos.
    En fin, ¿éste es el príncipe de Utrino,
digo, el hijo heredero del Estado?


   

CIUDADANO 1 Él es.



ANASTASIO Pues ¿cómo aquí a Novara vino?



[CIUDADANO] 2 Dicen que del amor blando forzado. 225



ANASTASIO ¿Y a quién daba su alma?



[CIUDADANO] 2 Yo imagino,

si no es que el vulgo en esto se ha engañado,
que Rosamira le tenía rendido;
pero ya lo contrario ha parecido.


ANASTASIO Si eso dijo la fama, cosa es clara, 230

y no van mal fundados mis recelos,
visto que en su deshonra no repara,
que esta su acusación nace de celos.
¡Oh infernal calentura, que a la cara
sale, y aun a la boca! ¡Oh santos cielos! 235
¡Oh amor! ¡Oh confusión jamás oída!
¡Oh vida muerta! ¡Oh libertad rendida!

 
(Éntrase ANASTASIO.)


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