El laberinto del amor: 035

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Jornada I
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El laberinto del amor Jornada I Miguel de Cervantes


(Sale el DUQUE FEDERICO
y el CARCELERO
que tiene a la DUQUESA ROSAMIRA.)

  
DUQUE ¿Cómo está la duquesa?



CARCELERO Negro luto

cubre su faz, y, sola en su aposento, 975
al suelo da de lágrimas tributo
con doloroso, amargo sentimiento.


DUQUE ¡Oh bien hermoso y mal nacido fruto,

marchito en la sazón de más contento,
y cómo al mejor tiempo me has burlado, 980
quedando en mis designios defraudado!
    ¿Y que no se disculpa?


CARCELERO Ni por pienso.



DUQUE ¿De quién se queja?



CARCELERO De su corta suerte.



[DUQUE] En breve tiempo de su vida el censo

dará a una infame, inevitable muerte. 985


CARCELERO ¿Sabes, señor, lo que imagino y pienso?



DUQUE ¿Qué piensas o imaginas?



CARCELERO Que es muy fuerte

de creer que el de Utrino verdad diga.


DUQUE A que lo crea su bondad me obliga,

    y el ver que Rosamira, en su disculpa, 990
el labio no ha movido ni le mueve;
y es muy cierta señal de tener culpa
el que a volver por sí nunca se atreve.
La culpa es grave; grave el que la culpa;
el plazo a la batalla, corto y breve; 995
defensor no se ofrece: indicio claro
que a su desdicha no ha de hallar reparo.


CARCELERO ¿Si quisiere, por dicha, dar descargo

con otro, pues no quiere en tu presencia,
quizá turbada del infame cargo, 1000
dejarla he visitar?


DUQUE Con mi licencia.



CARCELERO Puesto que el bien guardalla está a mi cargo,

no está a mi cargo usar desta inclemencia:
que, a fe, si su remedio se hallase,
que muy poco tus órdenes guardase. 1005


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