El laberinto del amor: 047

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Jornada II
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El laberinto del amor Jornada II Miguel de Cervantes


JULIA Pues si el cielo, mi enemigo,

te hiciere conocer,
nunca lo des a entender
que te veniste conmigo.
    Sigue a solas tu ventura, 335
que yo seguiré la mía,
y el blando amor que nos guía
abone nuestra locura.
    Yo a Manfredo le diré
que a la patria te volviste. 340
Mas, ¿qué gente es ésta? ¡Ay triste!


PORCIA No sé; disimúlate.


 
(Entran ANASTASIO, MANFREDO
y los dos ciudadanos.)

  

CIUDADANO 1 Es el caso inaudito, y la insolencia

del duque de Rosena demasiada,
mala en el hecho y mala en la apariencia. 345


ANASTASIO Cuando del apetito es sojuzgada

la razón, no hay respeto que se mire,
ni justa obligación que sea guardada.


CIUDADANO 2 ¿Quién lo vendrá a entender que no se admire?:

que, faltando a la ley del hospedaje, 350
con las prendas del huésped se retire.
Y más aquel que debe por linaje,
por ser, por calidad, por gentileza,
hacer a todos bien, a nadie ultraje.


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