El laberinto del amor: 051

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Jornada II
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El laberinto del amor Jornada II Miguel de Cervantes


[CIUDADANO] 1 ¿Han visto con qué brío el mozo viene? 430

¿Y éste es vuestro criado?


ANASTASIO No, por cierto.



MANFREDO Rutilio, ¿cómo es esto?



PORCIA No conviene

    que mi designio aquí sea descubierto.


MANFREDO Pues, ¿por qué peleabas con tu hermano?



PORCIA De ignorancia nació mi desconcierto; 435

que, como vi este traje de villano,
tan parecido a aquellos de mi tierra,
dejarle de ayudar no fue en mi mano.
    Y creo, si la vista no se yerra,
que éste es un mi pariente conocido, 440
que de todo mi gusto me destierra.


MANFREDO El seso, al parecer, tienes perdido;

mas no le pierdas tanto que señales
pieza por donde yo sea conocido.


PORCIA Seguro está, señor, que ni por males 445

ni bienes que a Rutilio el cielo envíe,
dará de ser quién eres las señales,
y en tal seguro el tuyo se confíe.


MANFREDO ¿De modo que a la patria quies volverte?



PORCIA Antes que el tiempo cargue y más enfríe. 450



MANFREDO ¡Adiós, que yo no quiero detenerte!



PORCIA Mi hermano queda acá.



MANFREDO Gusto infinito.



PORCIA Plega a Dios que en servirte en todo acierte.


 
(Vase MANFREDO y los dos ciudadanos.)


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