El laberinto del amor: 086

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Jornada III
Pág. 086 de 107
El laberinto del amor Jornada III Miguel de Cervantes


PORCIA Quizá, como forastera, 425

debió de errar la posada.
¡Pues a fe que es avisada,
y que os fue buena tercera!
    En efeto, correspondía
con justos comedimientos, 430
que vuestros ofrecimientos
con el alma agradecía,
    y que de mi honestidad,
que ahora la infamia lleva,
hiciésedes vos la prueba 435
que os mostrase la verdad.
    Jurábaos que Dagoberto
jamás en dicho o en hecho
pudo ver cosa en mi pecho
que apruebe su desconcierto. 440
    En vuestros brazos valientes
me resignaba, y ponía
en ellos la suerte mía,
segura de inconvenientes.
    Ofrecía, finalmente, 445
de tomaros por esposo:
señal de que es mentiroso
Dagoberto, y yo inocente.


ANASTASIO ¡Oh dulce fin de mis males

y principio de mis bienes, 450
cielo que en la tierra tienes
glorias que son sin iguales!
    Vesme rendido a tus pies;
dispón a tu voluntad
con toda seguridad 455
de cuanto valgo.


El laberinto del amor de Miguel de Cervantes

Personas - Jornada I - Jornada II - Jornada III