El laberinto del amor: 089

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Jornada III
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El laberinto del amor Jornada III Miguel de Cervantes


JULIA No; que la triste

no puede más, según siento.
    ¡Oh, a qué buen tiempo llegaste!
Güésped, yo os lo serviré. 530
¿Y el vestido que ordené?


GÜÉSPED Está donde lo ordenaste.


 
(Éntrase JULIA a vestirse de mujer
lo más breve que se pueda.)}}

  

MANFREDO Si otra rodela tenéis,

id por ella, y volved luego.


GÜÉSPED ¿Queréis probar en el juego 535

lo que en las veras haréis?


MANFREDO Sí, amigo.



GÜÉSPED Yo vuelvo presto

con una que es de provecho.

 
(Éntrase el HUÉSPED.)

  

MANFREDO El corazón en el pecho

me da saltos. ¿Qué es aquesto? 540
    Mas, si anuncia que es verdad
lo que Rosamira dijo,
por vanas cuentas me rijo.
¿No tengo yo voluntad?
    ¿Cómo? ¿Sentidos no tengo? 545
¿No tengo libre albedrío?
¿Pues qué miedo es éste mío?
¡Mal con mi esfuerzo me avengo!
    ¿Con qué, para que me venza,
Julia me ha obligado a mí? 550
Pues no es señal verla aquí
de amor, mas de desvergüenza.
    ¿A dicha, solicitéla?
¿Dónde vee ricos despojos?
¿Viéronla jamás mis ojos, 555
o, por ventura, habléla?
    No, por cierto. ¿Pues qué cargo
me puede Julia hacer?
¿Que me quiere y es mujer?
No me faltará descargo. 560


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