El laberinto del amor: 096

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Jornada III
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El laberinto del amor Jornada III Miguel de Cervantes


MANFREDO Yo te creo, pues tus ojos

no pudieran fingir tanto
que mostraran con su llanto
entregarme tus despojos. 735
Pon ya tregua a tus enojos,
    Julia hermosa, y ven conmigo:
que quizá en estos rodeos
descubrirán tus deseos
que no es Amor tu enemigo. 740
    Servirásme de padrino
en la batalla que espero:
que por gentileza quiero
ponerme en este camino;
y si el cielo y el destino 745
    ordenan que yo sea tuyo,
no por salir a este trance
se ha de borrar este lance,
y más si yo no le huyo.
    No te arrodilles; levanta, 750
que eres mi igual, y aun mejor.

 
(Éntrase MANFREDO.)

  

JULIA De hoy más diré que es, Amor,

tu rigor blandura santa;
ya [a] mi pena se adelanta
    mi gozo; ya me contemplo, 755
libre del mar de mis penas,
colgar, ¡oh Amor!, las cadenas,
en los muros de tu templo.
 

(Éntrase JULIA.)
 
(Suenan trompetas tristes:
sale el DUQUE DE NOVARA con su acompañamiento
y dos jueces; siéntase en su trono,
que ha de estar cubierto de luto, y dice:)
  
   

DUQUE Traigan a Rosamira de aquel modo

que yo tengo ordenado.


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