El pésame de la viuda: 18

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Pág. 18 de 32
El pésame de la viuda Pedro Calderón de la Barca


MARÍA PRADO:

No me hables deso, ¡ay de mí!
¿Pero a qué barrio son?

QUITERIA:

Basta
que sepas le verás presto;
a nadie toca que añada
ruegos a la intercesión
más que a mí, porque le valga
la vuestra para otra mía;
luego la sabréis. Traigan
algo ahora que coma.

ISABEL:

Ya
aunque me riña, en las faldas
la he puesto el almuerzo.

JERÓNIMA:

Trae una luz.


<<<
>>>