El perro del hortelano: 34

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Acto Segundo
Pág. 34 de 95
El perro del hortelano Acto II Lope de Vega


CELIO. ¿No has visto por el oriente

salir serena mañana
el sol con mil rayos de oro,
cuando dora el blanco toro
que pace campos de grana?
-que así llamaba un poeta
los primeros arreboles.
Pues tal salió con dos soles,
más hermosa y más perfecta
la bellísima Diana,
la condesa de Belflor.

RICARDO. Mi amor te ha vuelto pintor

de tan serena mañana,
y hácesla sol con razón,
porque el sol en sus caminos
va pasando varios signos,
que sus pretendientes son.
Mira que allí Federico
aguarda sus rayos de oro.

CELIO. ¿Cuál de los dos será el toro

a quien hoy al sol aplico?

RICARDO. Él por primera afición,

aunque del nombre se guarde,
que yo, por entrar más tarde,
seré el signo del león.

FEDERICO. ¿Es aquél Ricardo?


LEONIDO. Él es.


FEDERICO. Fuera maravilla rara

que deste puesto faltara.

LEONIDO. Gallardo viene el marqués.


FEDERICO. No pudieras decir más

si tú fueras el celoso.

LEONIDO. ¿Celos tienes?


FEDERICO. ¿No es forzoso?

De alabarle me los das.

LEONIDO. Si a nadie quiere Diana,

¿de qué los puedes tener?

FEDERICO. De que le puede querer,

que es mujer.

LEONIDO. Sí, mas tan vana,

tan altiva y desdeñosa,
que a todos os asegura.


El perro del hortelano de Lope de Vega

Personas - Acto I - Acto II - Acto III