El rufián dichoso: 62

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Acto III
Pág. 62 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes
F. ANTONIA

Va a ser prior, ¿y por no serlo llora?


(Entranse.)


(Salen LUCIFER con corona y cetro,
el mas galan demonio y bien vestido que ser pueda,
y SAQUIEL y VISIEL, como quisieren, de demonios feos.)


LUC.

Desde el instante que salimos fuera
de la mente eternal, angeles siendo,
y con soberuia voluntad y fiera 440
fuymos el gran pecado aprehendiendo,
sin querer ni poder de la carrera
torcer donde vna vez fuymos subiendo,
hasta ser derribados a este assiento,
do no se admite el arrepentimiento; 445
digo que desde entonces se recoge
la fiera embidia en este pecho fiero,
de ver que el cielo en su morada acoge
a quien passò tambien de Dios el fuero.
En mi se estiende y en Adan se encoge 450
la justicia de Dios, manso y seuero,
y del gozan los hombres in eterno,
y mis sequazes, deste duro infierno.
Y, no contento aquel que dio en vn palo
la vida, que fue muerte de la muerte, 455
de verme despojado del regalo
de mi primera auentajada suerte,
quiere que se alce con el cielo vn malo,
vn pecador blasfemo, y que se acierte
a saluar en vn corto y breue instante 460
vn ladron que no tuuo semejante;
la pecadora pública arrebata
de sus pies el perdon de sus pecados,
y su historia santissima dilata
por siglos en los años prolongados; 465
vn cambiador, que en sus vsuras trata,
dexa a sola vna voz sus intricados
libros, y por manera nunca vista
le passa a ser diuino coronista;
y agora quiere que vn rufian se assiente 470
en los ricos escaños de la gloria,
y que su vida y muerte nos la cuente
alta, famosa y verdadera historia.
Por esto inclino la soberuia frente,
y quiero que mi angustia sea notoria 475
a vosotros, participes y amigos,
y de mi mal y mi rancor testigos;
no para que me deys consuelo alguno,
pues tenerle nosotros no es possible,
sino porque acudays al oportuno 480
punto que hasta los santos es terrible.
Este rufian, qual no lo fue ninguno,
por su fealdad al mundo aborrecible,
està ya de partida para el cielo,
y humilde apresta el leuantado buelo. 485
Acudid, y turbadle los sentidos,
y entibiad, si es possible, su esperança,
y de sus vanos passos y perdidos
hazedle temerosa remembrança;
no llegue alegre voz a sus oydos 490
que prometa segura confiança
de auer cumplido con la deuda y cargo
que por su caridad tomò a su cargo.
¡Ea!, que espira ya, despues que ha hecho
prior y prouincial tan bien su oficio, 495
que tiene al suelo y cielo satisfecho,
y da de que es gran santo gran indicio.


<<<
>>>