El rufián dichoso (Versión para imprimir)

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Personas
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El rufián dichoso


Personas que hablan en ella:

LUGO, estudiante.

LOBILLO, rufian.

GANCHOSO, rufian.

ALGUAZIL.

Dos corchetes.

LAGARTIJA, muchacho.

VNA DAMA.

SU MARIDO.

EL INQUISIDOR TELLO DE SANDOUAL.

Dos musicos.

VN PASTELERO.

ANTONIA.

OTRA MUGER.

CARRASCOSA, padre de la mancebia.

PERALTA, estudiante.

GILBERTO, estudiante.

VN ANGEL.

LA COMEDIA.

LA CURIOSIDAD.

FRAY ANTONIO.

FRAY ANGEL.

EL PRIOR.

Dos ciudadanos.

DOÑA ANA DE TREUIÑO.

Dos criados.

VN CLERIGO.

LUZIFER.

VISIEL, demonio.

EL VIRREY DE MEXICO.

EL PADRE CRUZ.

SAQUEL1, demonio.


Tres almas de Purgatorio.



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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


Salen LUGO, embaynando vna daga de ganchos,
y el LOBILLO y GANCHOSO, rufianes.
LUGO viene como estudiante, con vna media sotana,
vn broquel en la cinta y vna daga de ganchos,
que no ha de traer espada.

  
LOBILLO

¿Por que fue la quistion?


LUGO

No fue por nada.
No se repita, si es que amigos somos.


     

GANCHOSO

Quiso Lugo empinarse sobre llombre,
y, siendo rufo de primer tonsura,
assentarse en la catreda de prima, 5
teniendo al lombre aqui por espantajo.


LUGO

Mis sores, poco a poco. Yo soy moço
y maço, y tengo higados y bofes
para dar en el trato de la hampa
quinao (o) al mas pintado de su escuela, 10
en la qual no recibe el grado alguno
de valeroso, por auer gran tiempo
que cura en sus entradas y salidas,
sino por las hazañas que [ha]ya hecho.
¿No tienen ya sabido que ay cofrades 15
de luz, y otros de sangre?.


LOBILLO

Aquesso pido.


GANCHOSO

¡Ola, so Lobo! Si es que pide queso,
pidalo en otra parte, que, en aquesta,
no se da. Si no...


LOBILLO

¡Basta, se(ñ)or Ganchoso!
O logue luenga, y tengase por dicho, 20
que entreuo toda flor y todo rumbo.


GANCHOSO

¿Pues nosotros nacimos en Guinea,
so Lobo?.


LOBILLO

No se nada.


GANCHOSO

Pues aprendalo
con aquesta lecion.


LUGO

¡Fuera, Lobillo!


GANCHOSO

Entrambos sois ouejas fanfarronas, 25
y gallinas mojadas, y conejos.


LOBILLO

¡Menos lengua y mas manos, hideputa!



 
(Entran a esta sazon vn ALGUAZIL y dos corchetes;
huyen GANCHOSO y LOBILLO; queda solo LUGO, embaynando.)

  

CORCHETE

¡Tengase a la justicia!


LUGO

¡Tente, picaro!
¿Cono[ce]sme?


CORCHETE

¡So Lugo!


LUGO

¿Que so Lugo?


ALGUACIL

Bellacos, ¿no le asis?


CORCHETE 2.

Señor nuestro amo, 30
¿sabe lo que nos manda? ¿No conoce
que es el señor Christoual el delinque?


ALGUACIL

¡Que siempre le he de hallar en estas danças!
¡Por Dios, que es cosa rezia! ¡No ay paciencia
que lo pueda lleuar!


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Lleuelo en colera, 35
que tanto monta.


ALGUACIL

Aora yo se cierto
que ha de romper el diablo sus çapatos
alguna vez.


LUGO

Mas que los rompa ciento;
que el los sabra comprar donde quisiere.


ALGUACIL

El señor Sandoual tiene la culpa. 40


CORCHETE 2.

Tello de Sandoual es su amo deste.


CORCHETE 1.

Y manda la ciudad, y no ay justicia
que le ose tocar por su respeto.


LUGO

El señor alguazil haga su oficio,
y dexese de cuentos y preambulos. 45


ALGUACIL

¡Quan mejor pareciera el señor Lugo
en su colegio que en la barbacana,
el libro en mano, y no el broquel en cinta!


LUGO

Crea el so alguazil que no le quadra
ni esquina el predicar; dexe esse oficio 50
a quien le toca, y vaya y pique a prisa.


ALGUACIL

Sin picar nos yremos, y agradezcalo
a su amo; que, a fe de hijodalgo,
que yo se en que parara este negocio.


LUGO

En yrse y en quedarme.


CORCHETE 1.

Yo lo creo, 55
porque es vn Barrauas este Christou


CORCHETE 2.

No ay gamo que le yguale en ligereza.


CORCHETE 1.

Mejor juega la blanca que la negra,
y en entrambas es aguila volante.


ALGUACIL

Recogase, y procure no encontrarme, 60
que será lo mas sano.


LUGO

Aunque sea enfermo,
hare lo que fuere de mi gusto.


ALGUACIL

Venid vosotros.


(Entrase el ALGUAZIL.)

  

CORCHETE 1.

So Christoual, viue
que no le conoci; si, juro cierto.


CORCHETE 2.

Señor Christoual, yo me recomendo; 65
de mi no ay que temer; soy ciego y mudo
para ver ni hablar cosa que toque
a la minima suela del calcorro
que tapa y cubre la coluna y basa
que sustentan la maquina ampesca. 70


LUGO

¿Dónde cargaste, Calahorra?.


CORCHETE 2.

No se; Dios con la noche me socorra.


 
(Entranse los dos corchetes.)}}

  

LUGO

Que sólo me respeten por mi amo,
y no por mi, no se esta marauilla;
mas yo hare que salga de mi vn bramo 75
que passe de los muros de Seuilla.
Cuelgue mi padre de su puerta el ramo,
despoje de su jugo a Mançanilla,
contentese en su humilde y baxo oficio,
que yo sere famoso en mi exercicio. 80


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes



(Entra a este instante LAGARTIJA, muchacho.)

  
LAGARTIJA

Señor Christoual, ¿que es esto?
¿Has reñido, por ventura,
que tienes turbado el gesto?


LUGO

Ponele de sepultura
el ánimo descompuesto. 85
La de ganchos saquè a luz,
por que me hiziesse el buz
vn brauo por mi respeto;
mas huyóse de su aspecto
como el diablo de la cruz. 90
¿Que me quieres, Lagartija?


LAGARTIJA

La Salmerona y la Paua,
la Mendoça y la Librija,
que es cada qual por si braua,
gananciosa y buena hija, 95
te suplican que esta tarde,
alla quando el sol no arde,
y hiere en rayo sencillo,
en el famoso Alamillo
hagas de tu vista alarde. 100


LUGO

¿Ay regodeo?


LAGARTIJA

Ay merienda,
que las mas famosas cenas
ante ella cogen la rienda:
caçuelas de verengenas
seran penultima ofrenda. 105
Ay el conejo empanado,
por mil partes traspassado
con saetas de tozino;
blanco el pan, aloque el vino,
y ay turron alicantado. 110
Cada qual para esto roba
blancas vistosas y nueuas,
vna y otra rica coba;
dales limones las Cueuas,
y naranjas el Alcoba. 115
Darales en vn instante
el pescador arrogante
mas que le ay del Norte al Sur,
el gordo y sabroso albur
y la anguilla resualante. 120
El saualo viuo, viuo,
colear en la caldera
o saltar en fuego esquiuo,
verás en mejor manera
que te lo pinto y descriuo. 125
El pintado camaron,
con el partido limon
y bien molida pimienta,
verás cómo el gusto aumenta
y le saca de haron. 130


LUGO

¡Lagartija, bien lo pintas!


LAGARTIJA

Pues lleuan otras mil cosas
de comer, varias, distintas,
que a voluntades golosas
las haran poner en quintas. 135


LUGO

¿Que es (en) quintas?


LAGARTIJA

En diuision,
lleuandose la aficion
aqui y alli y aculla:
que la variedad hara
no atinar con la razon. 140


LUGO

¿Y quien va con ellas?


LAGARTIJA

¿Quien?
El Patojo, y el Mochuelo,
y el Tuerto del Almaden.


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Que ha de auer soplo rezelo.


LAGARTIJA

Ve tu, y se hara todo bien. 145


LUGO

Quiza por tu gusto yre:
que tienes vn no se que
de agudeza, que me encanta.


  

LAGARTIJA

Mi boca pongo en la planta
de tu valeroso pie. 150


LUGO

¡Alça, rapaz lisongero,
indigno del vil oficio
que tienes!


LAGARTIJA

Pues del espero
salir presto a otro exercicio
que muestre ser perulero. 155


LUGO

¿Que exercicio?.


LAGARTIJA

Señor Lugo,
será exercicio de jugo,
puesto que en el se trabaja,
que es jugador de ventaja,
y de las bolsas verdugo. 160
¿No has visto tu por ahi
mil con capas guarnecidas,
volantes mas que vn nebli,
que en dos baraxas bruñidas
encierran vn Potosi? 165
Qual destos se finge manco
para dar vn toque franco
al mas agudo, y me alegro
de ver no vsar de su negro
hasta que topen vn blanco. 170


LUGO

¡Mucho sabes! ¿Que papel
es el que traes en el pecho?


LAGARTIJA

¿Descubreseme algo del?
Todo el seso sin prouecho
de Apolo se encierra en el. 175
Es vn romance jacaro,
que le ygualo y le comparo
al mejor que se ha compuesto;
echa de la ampa el resto
en estilo xaco y raro. 180
Tiene vocablos modernos,
de tal manera, que encantan;
vnos brauos, y otros tiernos;
ya a los cielos se leuantan,
ya baxan a los infiernos. 185


LUGO

Dile, pues.


LAGARTIJA

Sele de coro:
que ninguna cosa ignoro
de aquesta que a luz se saque.


LUGO

¿Y de que trata?


LAGARTIJA

De vn xaque
que se tomò con vn toro. 190


LUGO

Vaya, Lagartija.


LAGARTIJA

Vaya,
y todo el mundo estè atento
a mirar cómo se ensaya
a passar mi entendimiento
del que mas sube la raya. 195
«Año de mil y quinientos
y treinta y quatro corria,
a veinte y cinco de Mayo,
martes, aziago dia,
sucedio vn caso notable 200
en la ciudad de Seuilla,
digno que ciegos le canten
y que poetas le escriuan.
Del gran corral de los Olmos,
do està la xacarandina, 205
sale Reguilete, el xaque,
vestido a las marauillas.
No va la buelta del Cayro,
del Catay ni de la China,
ni de Flandes ni Alemania, 210
ni menos de Lombardia;
va la buelta de la plaça
de San Francisco bendita,
que corren toros en ella
por santa Iusta y Rufina, 215
y, apenas entrò en la plaça,
quando se lleua la vista
tras si de todos los ojos,
que su buen donayre miran.
Salio en esto vn toro hosco, 220
¡valasme, Santa Maria!,
y, arremetiendo con el,
dio con el patas arriba.
Dexóle muerto y mohino,
bañado en su sangre misma; 225
y aqui da fin el romance,
porque llegò el de su vida.»


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

¿Y este es el romance brauo
que dezias?


LAGARTIJA

Su llaneza
y su buen dezir alabo; 230
y mas, que muestra agudeza
en llegar tan presto al cabo.


LUGO

¿Quien le compuso?


LAGARTIJA

Tristan,
que gouierna en San Roman
la bendita sacristia, 235
que excede en la poesia
a Garci Laso y Boscan.


 
(Entra a este instante vna DAMA,
con el manto hasta la mitad del rostro.)

  

DAMA

Vna palabra, galan.


LUGO

Ve con Dios, y quiça yre,
si estás cierto que alla van. 240


LAGARTIJA

Digo que van; yo lo se,
y se que te aguardaràn.

 
(Entrase LAGARTIJA.)

  

DAMA

Arrastrada de vn desseo
sin prouecho resistido,
a hurto de mi marido, 245
delante de vos me veo.
Lo que este manto os encubre
mirad, y despues vereis
 (Mirala por debaxo del manto.)
si es razon que remedieis
lo que la lengua os descubre. 250
¿Conoceisme?


LUGO

Demasiado.


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


DAMA

En esso vereis la fuerça
que me incita y aun me fuerça
a ponerme en este estado;
mas, porque no esteis en calma 255
pensando a que es mi venida,
digo que a daros mi vida
con la voluntad del alma.
Vuestra rara valentia
y vuestro despejo han hecho 260
tanta impression en mi pecho,
que pienso en vos noche y dia.
Quitame este pensamiento
pensar en mi calidad,
y al gusto la voluntad 265
da libre consentimiento;
y assi, sin guardar decoro
a quien soy en ningun modo,
aure de dezirlo todo:
sabed, Lugo, que os adoro. 270
No fea, y muy rica soy;
sabre dar, sabre querer,
y esto lo echareys de ver
por este trance en que estoy:
que la muger ya rendida, 275
aunque es toda mezquindad,
muestra liberalidad
con el dueño de su vida.
En la tuya o en mi casa,
de mi y de mi hazienda puedes 280
prometerte, no mercedes,
sino seruicios sin tassa;
y, pues miedo no te alcança,
no te le de mi marido,
que el engaño siempre ha sido 285
parcial de la confiança.
No llegan de los rezelos,
porque los tiene discretos,
a hazer los tristes efectos
que suelen hazer los zelos; 290
y porque nunca ocasion
de tenerlos yo le he dado,
le juzgo por engañado
a nuestra satisfacion.
¿Para que arrugas la frente 295
y alças las cejas? ¿Que es esto?


LUGO

En admiracion me ha puesto
tu desseo impertinente.
Pudieras, ya que querias
satisfazer tu mal gusto, 300
buscar vn sugeto al justo
de tus grandes bizarrias;
pudieras, como entre peras,
escoger en la ciudad
quien diera a tu voluntad 305
satisfacion con mas veras;
y assi tuuiera(s) disculpa
con la alteza del empleo
tu mal nacido desseo,
que en mi baxeza te culpa. 310
Yo soy vn pobre criado
de vn inquisidor, qual sabes,
de caudal, que està sin llaues,
entre libros abreuiado;
viuo a lo de Dios es Christo, 315
sin estrechar el desseo,
y siempre traygo el valdeo
como sacabuche listo;
ocupome en baxas cosas,
y en todas soy tan terrible, 320
que el acudir no es possible
a las que son amorosas;
a lo menos a las altas,
como en las que en ti señalas:
que son de cueruo mis alas. 325


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


DAMA

No te pintes con mas faltas,
porque en mi imaginacion
te tiene amor retratado
del modo que tu has contado,
pero con mas perfeccion. 330
No pido hagas quimeras
de ti mismo; sólo pido,
desseo bien comedido,
que, pues te quiero, me quieras.
Pero ¡ay de mi, desdichada! 335
¡Mi marido! ¿Que hare?
Tiemblo y temo, aunque bien se
que vengo bien disfrazada.

 
(Entra su MARIDO.)

  

LUGO

Sossegaos, no os desuieys,
que no os ha de descubrir. 340


DAMA

Aunque me quisiera yr,
no puedo mouer los pies.


MARIDO

Señor Lugo, ¿que ay de nueuo?


LUGO

Cierta cosa que contaros,
que me obligaua a buscaros. 345


DAMA

Yrme quiero, y no me atreuo.


MARIDO

Aqui me teneys; mirad
lo que teneys que dezirme.


DAMA

Harto mejor fuera yrme.


LUGO

Llegaos aqui, y escuchad. 350
La hermosura que dar quiso
el cielo a vuestra muger,
con que la vino a hazer
en la tierra vn parayso,
ha encendido de manera 355
de vn mancebo el coraçon,
que le tiene hecho carbon
de la amorosa hoguera.
Es rico y es poderoso,
y atreuido de tal modo, 360
que atropella y rompe todo
lo que es mas dificultoso.
No quiere vsar de los medios
de ofrecer ni de rogar,
porque, en su mal, quiere vsar 365
de otros mas breues remedios.
Dize que la honestidad
de vuestra consorte es tanta,
que le admira y que le espanta
tanto como la beldad. 370
Por jamas le ha descubierto
su lasciuo pensamiento:
que queda su atreuimiento,
ante su recato, muerto.


MARIDO

¿Es hombre que entra en mi casa? 375


LUGO

Rondala, mas no entra en ella.


MARIDO

Quien casa con muger bella,
de su honra se descasa,
si no lo remedia el cielo.


DAMA

¿Que es lo que tratan los dos? 380
¿Si es de mi? ¡Valgame Dios,
de quántos males rezelo!


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Digo, en fin, que es tal el fuego
que a este amante abrasa y fuerça,
que quiere vsar de la fuerça 385
en cambio y lugar del ruego.
Robar quiere a vuestra esposa,
ayudado de otra gente
como yo, desta valiente,
atreuida y licenciosa. 390
Hame dado cuenta dello,
casi como a principal
desta canalla mortal,
que en hazer mal echa el sello.
Yo, aunque soy moço arriscado, 395
de los de campo traues,
ni mato por interes,
ni de ruyndades me agrado.
De ayudalle he prometido,
con intento de auisaros: 400
que es facil el repararos,
estando assi preuenido.


MARIDO

¿Soy hombre yo de amenazas?
Tengo valor, ciño espada.


LUGO

No ay valor que pueda nada 405
contra las traydoras trazas.


MARIDO

En fin, ¿mi consorte ignora
todo este quento?


LUGO

Assi ella
os ofende, como aquella
cubierta y buena señora. 410
Por el cielo santo os juro
que no sabe nada desto.


MARIDO

De ausentarla estoy dispuesto.


LUGO

Esso es lo que yo procuro.


MARIDO

Yo la pondre donde el viento 415
apenas pueda tocalla.


LUGO

En el recato se halla
buen fin del dudoso intento.
Retiradla, que la ausencia
haze, passando los dias, 420
boluer las entrañas frias
que abrasaua la presencia;
y nunca en la poca edad
tiene firme assiento amor,
y siempre el moço amador 425
huye la dificultad.


MARIDO

El auiso os agradezco,
señor Lugo, y algun dia
sabreys de mi cortesia
si vuestra amistad merezco. 430
El nombre saber quisiera
desse galan que me acosa.


LUGO

Esso es pedirme vna cosa
que de quien soy no se espera.
Basta que vays auisado 435
de lo que mas os conuiene,
y este negocio no tiene
mas de lo que os he contado.
Vuestra consorte, inocente
està de todo este hecho; 440
vos, con esto satisfecho,
hazed como hombre prudente.


MARIDO

Casa fuerte y heredad
tengo en no pequeña aldea,
y llaues, que haran que sea 445
grande la dificultad
que se oponga al mal intento
desse atreuido mancebo.
Quedaos, que en el alma lleuo
mas de vn vario pensamiento. 450

 
(Vase el MARIDO.)

  

DAMA

Entre los dientes ya estaua
el alma para dexarme;
quise, y no pude mudarme,
aunque mas lo procuraua.
¡Mucho esfuerço ha menester 455
quien, con traydora conciencia,
no se alborota en presencia
de aquel que quiere ofender!


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Y mas si la ofensa es hecha
de la muger al marido. 460


DAMA

El nublado ya se ha ydo;
hazme agora satisfecha,
contandome que querias
a mi esclauo y mi señor.


LUGO

Hanme hecho corredor 465
de no se que mercancias.
Dixele, si las queria,
que fuessemos luego a vellas.


DAMA

¿De que calidad son ellas?


LUGO

De la de mayor quantia; 470
que le importa, estoy pensando,
comprallas, honor y hazienda.


DAMA

¿Como hare yo que el entienda
essa importancia?


LUGO

Callando.
Calla y vete, y assi haras 475
muy segura su ganancia.


DAMA

¿Pues que traza de importancia
en lo de gozarnos das?


LUGO

Ninguna que sea de gusto;
por oy, a lo menos.


DAMA

¿Pues 480
quándo la daras, si es
que gustas de lo que gusto?


LUGO

Yo hare por verme contigo.
Vete en paz.


DAMA

Con ella queda,
y el amor contigo pueda 485
todo aquello que conmigo.


LUGO

Como de rayo del cielo,
como en el mar de tormenta,
como de improuiso afrenta,
y terremoto del suelo; 490
como de fiera indignada,
del vulgo insolente y libre,
pedire a Dios que me libre
de muger determinada.



 
(Entrase LUGO.)
 
(Sale el licenciado TELLO DE SANDOUAL,
amo de CHRISTOUAL DE LUGO,
y el ALGUAZIL que salio primero.)

  

TELLO.

¿Passan de mocedades?


ALGUACIL

Es de modo 495
que, si no se remedia, a buen seguro
que ha de escandalizar [al] pueblo todo.
Como christiano, a vuesa merced juro
que piensa y haze tales trauesuras,
que nadie del se tiene por seguro. 500


TELLO.

¿Es ladron?


ALGUACIL

No, por cierto.


TELLO.

¿Quita a escuras
las capas en poblado?


ALGUACIL

No, tampoco.


TELLO.

¿Que haze, pues?


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Acto I
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ALGUACIL

Otras cien mil diabluras.
Esto de valenton le buelue loco:
aqui riñe, alli hiere, alli se arroja, 505
y es en el trato ayrado el rey y el coco:
con vna daga que le sirue de hoja,
y vn broquel que pendiente tray al lado,
sale con lo que quiere o se le antoja.
Es de toda la hampa respetado, 510
auerigua pendencias y las haze,
estafa, y es señor de lo guisado;
entre rufos, el haze y el deshaze,
el corral de los Olmos le da parias,
y en el dar cantaletas se complaze. 515
Por tres heridas de personas varias,
tres mandamientos traygo y no executo,
y otros dos tiene el alguazil Pedro Arias.
Muchas vezes he estado resoluto
de auenturallo todo y de prendelle, 520
o ya a la clara, o ya con modo astuto;
pero, viendo que da en fauorecelle
tanto vuesa merced, aun no me atreuo
a miralle, tocalle ni ofendelle.


TELLO.

Esta deuda conozco que la deuo, 525
y la pagaré algun dia,
y procurarè que Lugo
vse de mas cortesia,
o le sere yo verdugo,
por vida del alma mia. 530
Mas lo mejor es quitalle
de aquesta tierra, y lleualle
a Mexico, donde voy,
no obstante que puesto estoy
en reñille y castigalle. 535
Vuesa merced en buen hora
vaya, que yo le agradezco
el auiso, y desde agora
todo por suyo me ofrezco.


ALGUACIL

Ya adiuino su mejora 540
sacandole de Seuilla,
que es tierra do la semilla
holgazana se leuanta
sobre qualquiera otra planta
que por virtud marauilla. 545

 
(Entrase el ALGUAZIL.)

  

TELLO.

¡Que aqueste moço me engañe,
y que tan a suelta rienda
a mi honor y su alma dañe!
Pues yo hare, si no se enmienda,
que de mi fauor se estrañe: 550
que, viendose sin ayuda,
serà possible que acuda
a la enmienda de su error:
que a la sombra del fauor
crecen los vicios, sin duda. 555

 
(Entrase TELLO.)

 
(Salen dos musicos con guitarras,
y CHRISTOUAL con su broquel y daga de ganchos.)

  

LUGO

Toquen, que esta es la casa, y al seguro,
que presto llegue el bramo a los oydos
de la ninfa, que he dicho, xerezana,
cuya vida y milagros en mi lengua
viene cifrada en verso correntio. 560
A la xacara toquen, pues comienço.


MUSICO1.

¿Quieres que le rompamos las ventanas
antes de començar, porque estè atenta?


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Acto I
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LUGO

Acabada la musica, andaremos
aquestas estaciones. Vaya agora 565
el guitarresco son y el aquelindo.


(Tocan.)
      «Escucha, la que veniste
       de la xerezana tierra
       a hazer a Seuilla guerra
       en cueros, como valiente; 570
       la que llama su pariente
       al gran Miramamolin;
       la que se precia de ruyn,
       como otras de generosas;
       la que tiene quatro cosas, 575
       y aun quatro mil, que son malas;
       la que passea sin alas
       los ayres en noche escura;
       la que tiene a gran ventura
       ser amiga de vn lacayo; 580
       la que tiene vn papagayo
       que siempre la llama puta;
       la que en vieja y en astuta
       da quinao a Celestina;
       la que, como golondrina, 585
       muda tierras y sazones;
       la que a pares, y aun a nones,
       ha ganado lo que tiene;
       la que no se desauiene
       por poco que se le de; 590
       la que su palabra y fe
       que diesse, jamas guardò;
       la que en darse a si excedio
       a las godeñas mas francas;
       la que echa por cinco blancas 595
       las habas y el cedazillo.»

 
(Assomase a la ventana VNO medio desnudo,
con vn paño de tocar y vn candil.)

  

VNO.

¿Estan en si, señores? ¿No dan cata
que no los oye nadie en esta casa?


MUSICO1.

¿Cómo assi, tajamoco?.


VNO.

Porque el dueño
ha que està ya a la sombra quatro dias. 600


MUSICO2.

Conualeciente, di: ¿cómo a la sombra?


VNO.

En la carcel; ¿no entreuan?.


LUGO

¿En la carcel?
¿Pues por que la lleuaron?


VNO.

Por amiga
de aquel Pierres Papin, el de los naypes.


MUSICO1.

¿Aquel frances giboso?


VNO.

Aquesse mismo, 605
que en la cal de la Sierpe tiene tienda.


LUGO

¡Entrate, bodegon almidonado!


MUSICO2.

¡Zabullete, fantasma antojadiza!


MUSICO1.

¡Escondete, podenco quartanario!


VNO.

Entrome, ladronzitos en quadrilla; 610
zabullome, cernicalos rateros;
escondome, corchetes a lo Caco.



LUGO

¡Viue Dios, que es de humor el hideputa!


VNO.

No tire nadie; esten las manos quedas,
y anden las lenguas.


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Acto I
Pág. 13 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


MUSICO1.

¿Quien te tira, suzio? 615


VNO.

¿Ay mas? ¡Si no me abaxo, qual me paran!
¡Mancebitos, a Dios! Que no soy pera,
que me han de derribar a terronazos.
 
(Entrase.)


LUGO

¿Han visto los melindres del bellaco?
No le tiran, y quexase.


MUSICO2.

(Este) es vn sastre 620
remendon muy donoso.


MUSICO1.

¿Que haremos?


LUGO

Vamos a dar assalto al pastelero
que està aqui cerca.


MUSICO2.

Vamos, que ya es hora
que estè haziendo pasteles; que este ciego
que viene aqui nos da a entender quan cerca 625
 
(Entra vn CIEGO.)

  
viene ya el dia.


CIEGO.

No he madrugado mucho,
pues que ya suena gente por la calle.
Oy quiero començar por este sastre.


LUGO

¡Ola, ciego, buen hombre!


CIEGO.

¿Quien me llama?


LUGO

Tomad aqueste real, y diez y siete 630
oraciones dezid, vna tras otra,
por las almas que estan en purgatorio.


CIEGO.

Que me plaze, señor, y hare mis fuerças
por dezirlas deuota y claramente.


LUGO

No me las engullays, ni me echeys sisa 635
en ellas.


CIEGO.

No, señor; ni por semejas.
A las Gradas me voy, y alli, sentado,
las dire poco a poco.


LUGO

¡Dios os guie!

 
(Vase el CIEGO.)

  

MUSICO1.

¿Quedate para vino, Lugo amigo?


LUGO

Ni aun vn solo cornado.


MUSICO1.

¡Viue Roque, 640
que tienes condicion extraordinaria!
Muchas vezes te he visto dar limosna
al tiempo que la lengua se nos pega
al paladar, y sin dexar siquiera
para comprar vn poluo de Caçalla. 645


LUGO

Las ánimas me lleuan quanto tengo;
mas yo tengo esperança que algun dia
lo tienen de boluer ciento por vno.


MUSICO2.

¡A la larga lo tomas!


LUGO

Y a lo corto;
que al bien hazer jamas le falta premio. 650

 
(Suena dentro como que hazen pasteles,
y canta vno dentro lo siguiente:)

  
«¡Afuera, consejos vanos,
       que despertays mi dolor!
       No me toquen vuestras manos;
       que, en los consejos de amor,
       los que matan son los sanos.» 655


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Acto I
Pág. 14 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


MUSICO1.

¡Ola! Cantando està el pastelerazo,
y, por lo menos, los consejos vanos.
¿Tienes pasteles, cangilon con tetas?


PASTELERO

¡Musico de mohatra sincopado!.


LUGO

Pastelero de riego, ¿no respondes? 660


PASTELERO

Pasteles tengo, mancebitos hampos;
mas no son para ellos, corchapines.


LUGO

¡Abre, socarra, y danos de tu obra!


PASTELERO

¡No quiero, socarrones! ¡A otra puerta,
que no se abre aquesta por agora! 665


LUGO

¡Por Dios, que a puntapies la haga leña
si acaso no nos abres, buenos vinos!


PASTELERO

¡Por Dios, que no he de abrir, malos vinagres!


LUGO

¡Agora lo veredes!, dixo Agraxes.


MUSICO1.

¡Passo, no la derribes! ¡Lugo, tente! 670

 
(Da de cozes a la puerta;
sale el PASTELERO y sus sequazes
con palas y barrederos y assadores.)

  

PASTELERO

¡Vellacos, no ay aqui Agraxes que valgan;
que, si tocan historias, tocaremos
palas y chuzos!


MUSICO2.

¡(En)cierrate, capacho!


LUGO

¿Quieres que te derribe aquessas muelas,
remero de Caron el chamuscado? 675


PASTELERO

¡Cuerpo de mi! ¿Es Christoual el de Tello?



MUSICO1.

El es. ¿Por que lo dizes, zangomango?.


PASTELERO

Digolo porque yo le soy amigo
y muy su seruidor, y para quatro
o para seys pasteles, no tenia 680
para que romper puertas ni ventanas,
ni darme cantaletas ni matracas.
Entre Christoual, sus amigos entren,
y allanese la tienda por el suelo.


LUGO

¡Viue Dios, que eres principe entre principes, 685
y que essa sumission te ha de hazer franco
de todo mi rigor y mal talante!
Embaynense la pala y barrederas,
y amigos vsque ad mortem.


PASTELERO

Por San Pito,
que han de entrar todos, y la buena estrena 690
han de hazer a la hornada, que ya sale;
y mas, que tengo de Alanis vn cuero
que se viene a las barbas y a los ojos.


MUSICO1.

De miedo haze todo quanto haze
aqueste marion.


LUGO

No importa nada. 695
Asgamos la ocasion por el harapo,
por el hopo o copete, como dizen,
ora la ofrezca el miedo o cortesia.
El señor pastelero es cortesissimo,
y yo le soy amigo verdadero, 700
y hazer su gusto por mi gusto quiero.

 
(Entranse todos.)

 
(Sale ANTONIA con su manto,
no muy aderezada, sino honesta.)


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Acto I
Pág. 15 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


ANTONIA

Si aora yo le hallasse
en su aposento, no auria
cosa de que mas gustasse;
quiza a solas le diria 705
alguna que le ablandasse.
Atreuimiento es el mio;
pero dame esfuerço y brio
estos zelos y este amor,
que rinden con su rigor 710
al mas essento aluedrio.
Esta es la casa, y la puerta,
como pide mi desseo,
parece que està entreabierta;
mas, ¡ay!, que a sus quizios veo 715
yazer mi esperança muerta.
Apenas puedo mouerme;
pero, en fin, he de atreuerme,
aunque tan cobarde estoy,
porque en el punto de oy 720
està el ganarme o perderme.

 
(Sale el inquisidor TELLO DE SANDOUAL
con ropa de leuantar, rezando en vnas horas.)

  

TELLO.

Deus in adiutorium meum intende.
Domine, ad adiuuandum me festina.
Gloria Patri & Filio & Spiritui sancto.
Sicut erat, &c.
¿Quien està ai? ¿Que ruydo
es esse? ¿Quien està ai?


ANTONIA

¡Ay, desdichada de mi!
¿Que es lo que me ha sucedido? 725


TELLO.

Pues, señora, ¿que buscays
tan de mañana en mi casa?
Este de madrugar passa.
No os turbeys. ¿De que os turbays?


ANTONIA

¡Señor!


TELLO.

Adelante. ¿Que es? 730
Proseguid vuestra razon.


ANTONIA

Nunca la errada intencion
supo endereçar los pies.
A Lugo vengo a buscar.


TELLO.

¿Mi criado?


ANTONIA

Si, señor. 735


TELLO.

¿Tan de mañana?


ANTONIA

El amor
tal vez haze madrugar.


TELLO.

¿Bien le quereis?


ANTONIA

No lo niego;
mas quierole en parte buena.


TELLO.

El madrugar os condena. 740


ANTONIA

Siempre es solícito el fuego.


TELLO.

En otra parte buscad
materia que le apliqueys,
que en mi casa no hallarey[s]
sino toda honestidad; 745
y si el moço da ocasion
que le busqueys, yo hare
que desde hoy mas no os la de.


ANTONIA

Enojase sin razon
vuesa merced; que, en mi alma, 750
que el mancebo es de manera,
que puede lleuar do quiera
entre mil honestos palma.
Verdad es que el es trauiesso,
matante, acuchillador; 755
pero, en cosas del amor,
por vn leño le confiesso.
No me lleua a mi tras el
Venus blanda y amorosa,
sino su aguda ganchosa 760
y su acerado broquel.


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Acto I
Pág. 16 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


TELLO.

¿Es valiente?


ANTONIA

Muy bien puedes
sin escrupulo ygualalle,
y aun quiza serà agrauialle,
a Garcia de Paredes. 765
Y por esto este mocito
trae a todas las del trato
muertas: por ser tan brauato;
que en lo demas es bendito.


TELLO.

Oygole. Escondeos aqui, 770
porque quiero hablar con el
sin que os vea.


ANTONIA

¡Que no es el!


TELLO.

Es, sin duda; yo le oi.
Despues os dare lugar
para hablarle.


ANTONIA

Sea en buen ora. 775

 
(Escondese ANTONIA.)

 
(Entra LUGO en cuerpo,
pendiente a las espaldas el broquel y la daga,
y trae el rosario en la mano.)

  

LUGO

Mi señor suele a esta hora
de ordinario madrugar.
Mirad si lo dixe bien;
hele aqui. Yo apostaré
que ay sermon do no pense. 780
Acabese presto. Amén.


TELLO.

¿De dónde venis, mancebo?


LUGO

¿De do tengo de venir?


TELLO.

De matar y de herir,
que esto para vos no es nueuo. 785


LUGO

A nadie hiero ni mato.


TELLO.

Siete vezes te he librado
de la carcel.


LUGO

Ya es passado
aquesse, y tengo otro trato.


TELLO.

Mas se que ay de vn mandamiento 790
para prenderte en la plaça.


LUGO

Si; mas ninguno amenaça
a que de cozes al viento:
que todas son liuiandades
de moço las que me culpan, 795
y a mi mismo me disculpan,
pues no llegan a maldades.
Ellas son cortar la cara
a vn valenton arrogante;
vna matraca picante, 800
aguda, graciosa y rara;
calcorrear diez pasteles
o caxas de diacitron;
sustanciar vna quistion
entre dos jaques noueles; 805
el tener en la dehessa
dos vacas, y a vezes tres,
pero sin el interes
que en el trato se professa;
procurar que ningun rufo 810
se entone do yo estuuiere,
y que estime, sea quien fuere,
la suela de mi pantufo.
Estas y otras cosas tales
hago por mi passatiempo, 815
demas que rezo algun tiempo
los psalmos penitenciales;
y, aunque peco de ordinario,
pienso, y ello serà ansi,
dar buena quenta de mi 820
por las de aqueste rosario.


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Acto I
Pág. 17 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


TELLO.

Dime, simple: ¿y tu no ves
que dessa tu plata y cobre,
es dar en limosna al pobre
del puerco hurtado los pies?. 825
Hazes a Dios mil ofensas,
como dizes, de ordinario,
¿y, con rezar vn rosario,
sin mas, yr al cielo piensas?
Entra por vn libro alli, 830
que està sobre aquella mesa.
Dime: ¿que manera es essa
de andar, que jamas la vi?
¿Hazia atras? ¿Eres cangrejo?
Bueluete. ¿Que nouedad 835
es essa?


LUGO

Es curiosidad
y cortesano consejo
que no buelua el buen criado
las espaldas al señor.


TELLO.

Criança de tal tenor, 840
en ninguno la he notado.
Buelue, digo.


LUGO

Ya me bueluo:
que por esto el passo atras
daua.


TELLO.

En que eres Satanas
desde agora me resueluo. 845
¿Armado en casa? ¿Por suerte,
tienes en ella enemigos?
Si tendras, qual son testigos
los ministros de la muerte
que penden de tu pretina, 850
y en ellos has confirmado
que el moço descaminado,
como tu, hazia atras camina.
¡Bien ire a la Nueua España
cargado de ti, malino; 855
bien a hazer este camino
tu ingenio y virtud se amaña!
Si, en lugar de libros, lleuas
estas joyas que veo aqui,
por cierto que das de ti 860
grandes e ingeniosas, prueuas.
¡Bien responde la esperança
en que engañado he viuido
al cuydado que he tenido
de tu estudio y tu criança! 865
¡Bien me pagas, bien procuras
que tu humilde nacimiento
en ti cobre nueuo assiento,
menos brios y venturas!
En valde serà auisarte, 870
por exemplos que te den,
que nunca se auienen bien
Aristoteles y Marte,
y que està en los aranzeles
de la discrecion mejor 875
que no guardan vn tenor
las sumulas y broqueles.
Espera, que quiero darte
vn testigo de quien eres,
si es que hazen las mugeres 880
alguna fe en esta parte.
Salid, señora, y hablad
a vuestro duro diamante,
honesto, pero matante,
valiente, pero rufian. 885

 
(Sale ANTONIA.)


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Acto I
Pág. 18 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Demonio, ¿quien te ha traydo
aqui? ¿Por que me persigues,
si ningun fruto consigues
de tu intento mal nacido?

 
(Entra LAGARTIJA asustado.)

  

TELLO.

Mancebo, ¿que buscays vos? 890
¡Con sobresalto venis!
¿Que respondeys? ¿Que dezis?


LAGARTIJA

Digo que me valga Dios;
digo que al so Lugo busco.


TELLO.

Veysle ai; dadle el recado. 895


LAGARTIJA

De cansado y de turbado,
en las palabras me ofusco.


  

LUGO

Sossiegate, Lagartija,
y dime lo que me quieres.


LAGARTIJA

Considerando quien eres, 900
mi alma se regozija
y espera de tu valor
que saldras con qualquier cosa.


LUGO

Bien; ¿que ay?


LAGARTIJA

¡A Carrascosa
le lleuan preso, señor! 905



LUGO

¿Al padre?


LAGARTIJA

Al mismo.


LUGO

¿Por dónde
le lleuan? ¡Dimelo; acaba!


LAGARTIJA

Poquito aurà que llegaua
junto a la puerta del conde
del Castellar.


LUGO

¿Quien le lleua, 910
y por que, si lo has sabido?


LAGARTIJA

Por pendencia, a lo que he oydo;
y el alguazil Villanueua,
con dos corchetes, en peso
le lleuan, como a vn ladron. 915
¡Quebrarate el coraçon
si le vieras!


LUGO

¡Bueno es esso!
Camina y guia, y espera
buen sucesso deste caso,
si los alcança mi passo. 920


LAGARTIJA

¡Muera Villanueua!


LUGO

¡Muera!

 
(Vase LAGARTIJA y LUGO alborotados.)}}
  
  

TELLO.

¿Que padre es este? ¿Por dicha,
lleuan a algun frayle preso?


ANTONIA

No, señor, no es nada desso:
que este es padre de desdicha, 925
puesto que en su oficio gana
mas que dos padres, y aun tres.


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


TELLO.

Dezidme de que orden es.


ANTONIA

De los de la casa llana.
Es alcayde, con perdon, 930
señor, de la mancebia,
a quien llaman padre oy dia
las de nuestra profession;
su tenencia es casa llana,
porque se allanan en ella 935
quantas viuen dentro della.


TELLO.

Bien el nombre se profana
en esso de alcayde y padre,
nombres honrados y buenos.


ANTONIA

Quien viue en ella, a lo menos, 940
no estara sin padre y madre
jamas.


TELLO.

Aora bien: señora,
yd con Dios, que a este mancebo
yo os le pondre como nueuo.


ANTONIA

Tras el voy.


TELLO.

Yd en buen hora. 945

 
(Sale el ALGUAZIL que suele,
con dos corchetes,
que traen preso a CARRASCOSA,
padre de la mancebia.)}}

  

PADRE.

Soy de los Carrascosas de Antequera,
y tengo oficio honrado en la republica,
y haseme de tratar de otra manera.
Solianme hablar a mi por súplica,
y es mal hecho y mal caso que se atreua 950
hazerme vn alguazil afrenta pública.
Si a vn personage como yo se lleua
de aqueste modo, ¿que hara a vn mal hombre?
Por Dios, que anda muy mal, sor Villanueua;
mire que da ocasion a que se assombre 955
el que viere tratarme desta suerte.


ALGUACIL

Calle, y la calle con mas prisa escombre,
porque le yra mejor, si en ello aduierte.

 
(Entra a este instante LUGO,
puesta la mano en la daga y el broquel;
viene con el LAGARTIJA y LOBILLO.)}}

  

LUGO

Todo viuiente se tenga,
y suelten a Carrascosa 960
para que conmigo venga,
y no se haga otra cosa,
aunque a su oficio conuenga.
Ea, señor Villanueua,
de de contentarme prueua, 965
como otras vezes lo haze.


ALGUACIL

Señor Lugo, que me plaze.


CORCHETE

¡Juro a mi que se le lleua!


LUGO

Padre Carrascosa, vaya
y entrese en San Saluador, 970
y a su temor ponga raya.


LAGARTIJA

Este Cid campeador
mil años viua y bien aya.



ALGUACIL

Christoual, eche de ver
que no me quiero perder 975
y que le siruo.


LUGO

Està bien;
yo lo mirarè muy bien
quando fuere menester.


ALGUACIL

¡Agradezcalo al padrino,
señor padre!


LOBILLO

No aya mas, 980
y siga en paz su camino.


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Acto I
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El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


CORCHETE

¿Este moço es Barrauas,
o es Orlando el Paladino?
¡No ay hazer baza con el!

 
(Entrase el ALGUAZIL y los corchetes.)

  

PADRE.

Nueuo español brauonel, 985
con tus brauatas bizarras
me has librado de las garras
de aquel tacaño Luzbel.
Yo me voy a retraer,
por si o por no. ¡Queda en paz, 990
honor de la hampa y ser!


LUGO

Dizes bien, y aquesso haz,
que yo despues te yre a ver.
¡Bien se ha negociado!


LOBILLO

Bien;
sin sangre, sin hierro o fuego. 995


LUGO

De colera venía ciego
y enfadado.


LOBILLO

Y yo tambien.
Vamos a cortarla aqui
con vn poluo de lo caro.


LUGO

En otras cosas reparo 1000
que me importan mas a mi.
Yr quiero agora a jugar
con Gilberto, vn estudiante
que siempre ha sido mi azar,
hombre que ha de ser bastante 1005
a hazerme desesperar.
Quanto tengo me ha ganado;
solamente me han quedado
vnas sumulas, y a fe
que, si las pierdo, que se 1010
cómo esquitarme al doblado.


LOBILLO

Yo te dare vna baraxa
hecha, con que le despojes,
sin que le dexes alhaja.


LUGO

¡Largo medio es el que escoges! 1015
Otro se por do se ataja.
Iuro a Dios omnipotente
que, si las pierdo al presente,
me he de hazer salteador.


LOBILLO

¡Resolucion de valor, 1020
y traza de hombre prudente!
Si pierdes, ¡oxala pierdas!,
yo mostraré en tu exercicio
que estas manos no son lerdas.


LAGARTIJA

Siempre fue vsado este oficio 1025
de personas que son cuerdas,
industriosas y valientes,
por los casos diferentes
que se ofrecen de contino.


LOBILLO

De seguirte determino. 1030


LAGARTIJA

Por tuyo es bien que me cuentes.
Ya ves que mi voluntad
es de alquimia, que se aplica
al bien como a la maldad.


LUGO

Essa verdad testifica 1035
tu facil habilidad.
No te dexarè jamas,
y ¡a Dios!


LOBILLO

Lugo, ¿que, te vas?


LUGO

Luego sere con vosotros.


LAGARTIJA

Pues, ¡sus!, vamonos nosotros 1040
a la ermita del Compas.

 
(Entranse todos,
y sale PERALTA, estudiante,
y ANTONIA.)


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Acto I
Pág. 21 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


ANTONIA

Si ha de ser hallarle acaso,
mis desdichas son mayores.


PERALTA

¿Son zelos, o son amores
los que aqui os guian el paso, 1045
señora Antonia?


ANTONIA

No se,
si no es rabia, lo que sea.


PERALTA

Por cierto, muy mal se emplea
en tal sugeto tal fe.


ANTONIA

No ay parte tan escondida, 1050
do no se sepa mi historia.


PERALTA

Hazela a todos notoria
el veros andar perdida
buscando siempre a este hombre.


ANTONIA

¿Hombre? Si el lo fuera, fuera 1055
descanso mi angustia fiera.
Mas no tiene mas del nombre;
conmigo, a lo menos.


PERALTA

¿Como?


ANTONIA

Esto, sin duda, es assi;
que amor le hirio para mi 1060
con las saetas de plomo.
No ay yelo que se le yguale.


PERALTA

¿Pues por que le quereis tanto?


ANTONIA

Porque me alegro y me espanto
de lo que con hombres vale. 1065
¿Ay mas que ver que le dan
parias los mas arrogantes,
de la heria los matantes,
los brauos de San Roman?.
¿Y ay mas que viuir segura, 1070
la que fuere su respeto,
de verse en ningun aprieto
de los de nuestra soltura?
Quien tiene nombre de suya,
viue alegre y respetada; 1075
a razon enamorada,
no ay ninguna que la arguya.

 
(Vase ANTONIA.)

  

PERALTA

Estas señoras del trato
precian mas, en conclusion,
vn socarra valenton, 1080
que vn Medoro gallinato.
En efecto, gran lision
es la desta moça loca.
Ya la campanilla toca;
entremonos a licion. 1085

 
(Entra PERALTA, y salen GILBERTO,
estudiante, y LUGO.)

  

GIL.

Ya yras contento, y ya puedes
dexar de gruñir vn rato,
y ya puedes dar barato
tal, que, parezcan mercedes.
Mas me has ganado este dia, 1090
que yo en ciento te he ganado.}}


LUGO

Assi es verdad.


GIL.

Que buen grado
le venga a mi cortesia.
¿Yo tus sumulas? ¡Estaua
loco, sin duda ninguna! 1095


LUGO

Sucessos son de fortuna.

  

GIL.

Ya yo los adiuinaua;
porque al tahur no le dura
mucho tiempo el alegria,
y el que de naypes se fia, 1100
tiene al quitar la ventura.
Oy de qualquiera quistion
has de salir vitorioso;
y ¡a Dios, señor ganancioso!,
que yo me bueluo a licion. 1105

 
(Entrase GILBERTO,
y sale el marido de la muger que salio primero.)


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Acto I
Pág. 22 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


MARIDO

Señor Lugo, a gran ventura
tengo este encuentro.


LUGO

Señor,
¿que ay de nueuo?


MARIDO

Aquel temor
de ser ofendido aun dura.
Tengo a mi consorte amada 1110
retirada en vna aldea,
y para que el sol la vea,
apenas halla la entrada.
Con aquel recato viuo
que me mandasteys tener, 1115
y muerome por saber
de quien tanto mal recibo.


LUGO

Ya aquel que pudo poneros
en cuydado està de suerte,
que llegará al de la muerte, 1120
y no al punto de ofenderos.
Quietad con este seguro
el zeloso ansiado pecho.


MARIDO

Con esso voy satisfecho,
y de seruiroslo juro. 1125
Hazer podeys de mi hazienda,
Lugo, a vuestra voluntad.


LUGO

Passò mi necessidad,
no ay ninguna que me ofenda;
y assi, sólo en recompensa 1130
recibo vuestro desseo.


MARIDO

No aquel estilo en vos veo
que el vulgo engañado piensa.
¡A Dios, señor Lugo!

 
(Vase.)

  

LUGO

¡A Dios!
 
(Entra LAGARTIJA.)
  
Pues, Lagartija, ¿a que vienes? 1135


LAGARTIJA

¡Que gentil remanso tienes!
¿No ves que dara las dos,
 
(Reza LUGO.)
  
y te està esperando toda(via)
la chirinola hampesca?
Ven, que la tarde haze fresca 1140
y a los tragos se acomoda.
¿Quando te estan esperando
tus amigos con mas gusto,
andas, qual si fueras justo,
Aue Marias tragando? 1145
O se rufian, o se santo;
mira lo que mas te agrada.
Voyme, porque ya me enfada
tanta Gloria, y Patri tanto.

 
(Vase LAGARTIJA.)


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Acto I
Pág. 23 de 68
El rufián dichoso Acto I Miguel de Cervantes


LUGO

Solo quedo, y quiero entrar 1150
en cuentas conmigo a solas,
aunque lo impidan las olas
donde temo naufragar.
Yo hize voto, si oy perdia,
de yrme a ser salteador: 1155
claro y manifiesto error
de vna ciega fantasia.
Locura y atreuimiento
fue el peor que se penso,
puesto que nunca obligó 1160
mal voto a su cumplimiento.
Pero ¿dexarè por esto
de auer hecho vna maldad,
adonde mi voluntad
echó de codicia el resto? 1165
No, por cierto. Mas, pues se
que contrario con contrario
se cura muy de ordinario,
contrario voto hare,
y assi, le hago de ser 1170
religioso. Ea, Señor;
veys aqui a este salteador
de contrario parecer.
Virgen, que Madre de Dios
fuyste por los pecadores; 1175
ya os llaman salteadores;
oydlos, Señora, vos.
Angel de mi guarda, aora
es menester que acudays,
y el temor fortalezcays 1180
que en mi alma amarga mora.
Animas de purgatorio,
de quien continua memoria
he tenido; seaos notoria
mi angustia, y mi mal notorio; 1185
y pues que la caridad
entre essas llamas no os dexa,
pedid a Dios que su oreja
preste a mi necessidad.
Psalmos de Dauid benditos, 1190
cuyos misterios son tantos,
que sobreceden a quantos
renglones teneys escritos;
vuestros conceptos me animen,
que he aduertido vezes tantas, 1195
a que yo ponga mis plantas
donde al alma no lastimen;
no en los montes salteando
con mal christiano decoro,
sino en los claustros y el coro 1200
desnudas, y yo rezando.
¡Ea, demonios; por mil modos
a todos os dessafio,
y en mi Dios bueno confio
que os he de vencer a todos! 1205

 
(Entrase, y suenan a este instante las chirimias;
descubrese vna gloria, o, por lo menos,
vn ANGEL que, en cessando la musica, diga:)

  
«Quando vn pecador se buelue
a Dios con humilde zelo,
se hazen fiestas en el cielo.»



 
 
FIN DEL ACTO PRIMERO


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes



Salen dos figuras de ninfas vestidas bizarramente,
cada vna con su targeta en el braço:
en la vna viene escrito «CURIOSIDAD»;
en la otra, «COMEDIA».

  
CURIOSIDAD

Comedia.


COMEDIA

Curiosidad,
¿que me quieres?


CURIOSIDAD

Informarme
que es la causa por que dexas
de vsar tus antiguos trages,
del coturno en las tragedias, 5
del çueco en las manuales
comedias, y de la toga
en las que son principales;
cómo has reduzido a tres
los cinco actos que sabes 10
que vn tiempo te componian
ilustre, risueña y graue;
aora aqui representas,
y al mismo momento en Flandes;
truecas sin discurso alguno 15
tiempos, teatros, lugares.
Veote, y no te conozco.
Dame de ti nueuas tales
que te buelua a conocer,
pues que soy tu amiga grande. 20


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


COMEDIA

Los tiempos mudan las cosas
y perficionan las artes,
y añadir a lo inuentado
no es dificultad notable.
Buena fuy passados tiempos, 25
y en estos, si los mirares,
no soy mala, aunque desdigo
de aquellos preceptos graues
que me dieron y dexaron
en sus obras admirables 30
Seneca, Terencio y Plauto,
y otros griegos que tu sabes.
He dexado parte dellos,
y he tambien guardado parte,
porque lo quiere assi el vso, 35
que no se sujeta al arte.
Ya represento mil cosas,
no en relacion, como de antes,
sino en hecho, y assi es fuerça
que aya de mudar lugares; 40
que como acontecen ellas
en muy diferentes partes,
voyme alli donde acontecen,
disculpa del disparate.
Ya la comedia es vn mapa 45
donde no vn dedo distante
veras a Londres y a Roma,
a Valladolid y a Gante.
Muy poco importa al oyente
que yo en vn punto me passe 50
desde Alemania a Guinea
sin del teatro mudarme;
el pensamiento es ligero:
bien pueden acompañarme
con el doquiera que fuere, 55
sin perderme ni cansarse.
Yo estaua aora en Seuilla,
representando con arte
la vida de vn jouen loco,
apassionado de Marte, 60
rufian en manos y lengua,
pero no que se enfrascasse
en admitir de perdidas
el trato y ganancia infame.
Fue estudiante y rezador 65
de psalmos penitenciales,
y el rosario ningun dia
se le passò sin rezalle.
Su conuersion fue en Toledo,
y no serà bien te enfade 70
que, contando la verdad,
en Seuilla se relate.
En Toledo se hizo clerigo,
y aqui, en Mexico, fue frayle,
adonde el discurso aora 75
nos truxo aqui por el ayre.
El sobrenombre de Lugo
mudò en Cruz, y es bien se llame
fray Christoual de la Cruz
desde este punto adelante. 80
A Mexico y a Seuilla
he juntado en vn instante,
surziendo con la primera
esta y la tercera parte:
vna de su vida libre, 85
otra de su vida graue,
otra de su santa muerte
y de sus milagros grandes.
Mal pudiera yo traer,
a estar atenida al arte, 90
tanto oyente por las ventas
y por tanto mar sin naues.
Da lugar, Curiosidad,
que el bendito frayle sale
con fray Antonio, vn corista 95
bueno, pero con donayres.
Fue en el siglo Lagartija,
y en la religion es sacre,
de cuyo buelo se espera
que ha de dar al cielo alcance. 100


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


[CURIOSIDAD]

Aunque no lo quedo en todo,
quedo satisfecha en parte,
amiga; por esto quiero,
sin replicarte, escucharte.

 
(Entranse.)

 
(Sale FRAY CHRISTOUAL
en abito de santo Domingo,
y FRAY ANTONIO tambien.)

  

F. ANTONIA

Sepa su paternidad... 105


CRUZ.

Entone mas baxo el punto
de cortesia.


F. ANTONIA

En verdad,
padre mio, que barrunto
que tiene su caridad
de bronze el cuerpo, y de suerte, 110
que tarde ha de hallar la muerte
entrada para acaballe,
segun da en exercitalle
en rigor aspero y fuerte.


CRUZ.

Es bestia la carne nuestra, 115
y, si rienda se le da,
tan desbocada se muestra,
que nadie la boluera
de la siniestra a la diestra.
Obra por nuestros sentidos 120
nuestra alma: assi estan tapidos,
y no sutiles; es fuerça
que a la carrera se tuerça
por donde van los perdidos.
La luxuria està en el vino, 125
y a la crapula y regalo
todo vicio le es vezino.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


F. ANTONIA

Yo, en ayunando, estoy malo,
floxo, indeuoto y mohino.
De vn otro talle y manera 130
me hallaua yo quando era
en Seuilla tu mandil:
que hazen ingenio sutil
las blancas roscas de Vtrera.
¡O vuas albaraçadas, 135
que en el pago de Triana
por la noche sois cortadas,
y os hallais a la mañana
tan frescas y aljofaradas,
que no ay cosa mas hermosa, 140
ni fruta que a la golosa
voluntad ansi despierte!.
¡No espero verme en la suerte
que ya se passô dichosa!


CRUZ.

Cierto, fray Antonio amigo, 145
que essa consideracion
es lazo que el enemigo
le pone a su perdicion.
Estè atento a lo que digo.


F. ANTONIA

Consideraua yo agora 150
dónde estara la señora
Librija, o la Salmerona,
cada qual, por su persona,
buena para pecadora.
¡Quien supiera de Ganchoso, 155
del Lobillo y de Terciado,
y del Patojo famoso!
¡O feliz siglo dorado,
tiempo alegre y venturoso,
adonde la libertad 160
brindaua a la voluntad
del gusto mas esquisito!


CRUZ.

¡Calle; de Dios sea bendito!


F. ANTONIA

Calle su paternidad
y dexeme, que con esto 165
euacuo vn pessimo humor
que me es amargo y molesto.


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Acto II
Pág. 28 de 68
El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


CRUZ.

Cierto que tengo temor,
por verle tan descompuesto,
que ha de apostatar vn dia, 170
que para los dos sería
noche de luto cubierta.


F. ANTONIA

No saldra por essa puerta
jamas mi melencolia;
no me he de estender a mas 175
que a quexarme y a sentir
el ausencia del Compas.


CRUZ.

¡Que tal te dexas dezir,
fray Antonio! Loco estás;
que en el juyzio empeora 180
quien tal acuerdo atesora
en su memoria vilmente.


F. ANTONIA

Rufian corriente y moliente
fuera yo en Seuilla agora,
y tuuiera en la dehessa 185
dos yeguas, y aun quiça tres,
diestras en el arte auiesa.


CRUZ.

De que en essas cosas des,
sabe Dios lo que me pesa;
mas yo hare la penitencia 190
de tu rasgada conciencia.
Quedate, Antonio, y aduierte88
que de la vida a la muerte
ay muy poca diferencia:
quien viue bien, muere bien; 195
quien mal viue, muere mALMA


F. ANTONIA

Digo, padre, que està bien;
pero no has de hazer caudal
de mi, ni enfado te den
mis palabras, que no son 200
nacidas del coraçon,
que en sola la lengua yazen.


CRUZ.

Dan las palabras y hazen
fee de qual es la intencion.

 
(E[n]tra vn corista llamado FRAY ANGEL;
señalase con sola la A.)


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


A.

Padre maestro, el prior 205
llama a vuestra reuerencia,
y espera en el corredor.

 
(Vase luego el PADRE CRUZ.)
  

F. ANTONIA

Mas presto es a la obediencia,
que el sol a dar resplandor.
Padre fray Angel, espere. 210


A.

Diga presto que me quiere.

 
(Enseñale hasta vna dozena de naypes.)

  

F. ANTONIA

Mire.


A.

¿Naypes? ¡Perdicion!


F. ANTONIA

No se admire, hipocriton,
que el caso no lo requiere.


A.

¿Quien te los dio, fray Antonio? 215


F. ANTONIA

Vna deuota que tengo.


A.

¿Deuota? ¡Será el demonio!


F. ANTONIA

Nunca con el bien me auengo;
leuantasle testimonio.


A.

¿Estan justos?.


F. ANTONIA

Pecadores 220
creo que estan los señores,
pues, para cumplir quarenta,
entiendo faltan los treinta.


A.

Si fueran algo mejores,
buscaramos vn rincon 225
donde podernos holgar.


F. ANTONIA

Y hallaramosle a sazon:
que nunca suele faltar
para hazer mal ocasion.
¡Bien ayan los gariteros 230
magnificos y grosseros,
que con vn ánimo franco
tienen patente el tauanco
para blancos y fulleros!
Vamos de aqui, que el prior 235
viene alli con el señor
que lo fue de nu[e]stro Cruz,
gran cauallero andaluz,
letrado y visitador.

 
(Entranse.)


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


(Salen el PRIOR y TELLO DE SANDOUALMA)

  
PRIOR

El es vn angel en la tierra, cierto, 240
y viue entre nosotros de manera,
como en las soledades del desierto;
no desmaya ni afloja en la carrera
del cielo, adonde, por llegar mas presto,
corre desnudo y pobre, a la ligera, 245
humilde sobre modo, y tan honesto,
que admira a quien le vee en edad florida
tan recatado en todo y tan compuesto.
En efecto, señor, el haze vida
de quien puede esperar muerte dichosa 250
y gloria que no pueda ser medida.
Su oracion es continua y feruorosa,
su ayuno inimitable, y su obediencia
presta, sencilla, humilde y hazendosa.
Resucitado ha en la penitencia 255
de los antiguos padres, que en Egypto
en ella acrisolaron la conciencia.


TELLO.

Por millares de lenguas sea bendito
el nombre de mi Dios; a este mancebo
boluio de do pense que yua precito. 260
Bueluome a España, y en el alma lleuo
tan grande soledad de su persona,
que quiero exagerarla, y no me atreuo.


PRIOR

Vuesa merced nos dexa vna corona
que ha de honrar este reyno mientras ciña 265
el cerco azul el hijo de la Zona.
Està entre aquestos barbaros aun niña
la fe christiana, y faltan los obreros
que cultiuen aqui de Dios la viña,
y la leche mejor, y los azeros, 270
que a entrambas les hara mayor prouecho.
Es exemplo de[e]stos jornaleros,
que es menester que tenga sano el pecho
el medico que cura a lo diuino,
para dexar al cielo satisfecho. 275


(Entran el PADRE CRUZ y FRAY ANTONIO.)

  
Aquesta compostura de continuo
trae nuestro padre Cruz, tan mansa y graue,
que alegre y triste sigue su camino:
que en el lo triste con lo alegre cabe.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


CRUZ.

Deo gracias.


PRIOR

Por siempre, amén, 280
estas y todas naciones
con viua fe se las den.


CRUZ.

Suplicote me perdones,
señor, si no he andado bien,
faltando a la cortesia 285
que a tu presencia deuia.


TELLO.

Padre fray Christoual mio,
esto toca en desuario,
porque toca en demasia;
yo soy el que he de postrarme 290
a sus pies.


CRUZ.

Por el oficio
que tengo, puedo escusarme
de auer dado poco indicio
de cortés en no humillarme,
y mas a quien deuo tanto, 295
que, a poder dezir el quánto,
fuera poco.


TELLO.

Yo confiesso
que quedo deudor en esso.


PRIOR

Bien quadra cortés y santo.


TELLO.

A España parto mañana; 300
si me manda alguna cosa,
harela de buena gana.


CRUZ.

Tu jornada sea dichosa:
viento en popa y la mar llana.
Yo, mis pobres oraciones 305
a las celestes regiones
embiaré por tu camino,
puesto, señor, que imagino
que en rezio tiempo te pones
a nauegar.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


TELLO.

La derrota 310
està de fuerça que siga
de la ya aprestada flota.


CRUZ.

Ni el vracan te persiga,
ni toques en la derrota
Bermuda, ni en la Florida, 315
de mil cuerpos omicida,
adonde, contra natura,
es el cuerpo sepultura
viua del cuerpo sin vida.
A Cadiz, como desseas, 320
llegues sano, y en San Lucar
desembarques tus preseas,
y, en virtudes hecho vn Fucar,
presto en Seuilla te veas,
donde a mi padre diras 325
lo que quisieres, y haras
por el lo que mereciere.


TELLO.

Hare lo que me pidiere,
y si es poco, hare yo mas.
Y aora, por paga, pido 330
de aquella buena intencion
que en su criança he tenido,
padre, que su bendicion
me dexe aqui enriquecido
de esperanças, con que pueda 335
esperar que me suceda
el viage tan a cuento,
que sople propicio el viento,
y la fortuna esté queda.


CRUZ.

La de Dios encierre en esta 340
tanta ventura, que sea
la jornada alegre y presta,
sin que en tormenta se vea,
ni en la calma que molesta.


F. ANTONIA

Si viere alla a la persona... 345


TELLO.

¿De quien?


F. ANTONIA

De la Salmerona,
encaxele vn besapies
de mi parte, y dos o tres
buçes, a modo de mona.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


PRIOR

Fray Antonio, ¿cómo es esto? 350
¿Cómo delante de mi
se muestra tan descompuesto?


F. ANTONIA

Ocurrioseme esto aqui,
y vase el señor tan presto,
que temi que me faltara 355
lugar do le encomendara
estos y otros besamanos:
que poder ser cortesanos
los frayles, es cosa clara.


PRIOR

¡Calle, y a vernos despues! 360


TELLO.

Por cierto, que no merece
castigo por ser cortès.


PRIOR

Cierta enfermedad padece
en la lengua.


F. ANTONIA

Ello assi es;
pero nunca hablo cosa 365
que toque en escandalosa;
que hablo a la vizcaina.


PRIOR

Yo hablarè a la diciplina,
lengua breue y compendiosa.


TELLO.

Deme su paternidad 370
licencia, y aqueste enojo
no toque en riguridad.


F. ANTONIA

Si conociera al Patojo,
hizierame caridad
de saludalle tambien 375
de mi parte. Aunque me den
diciplina porque calle,
no puedo no encomendalle
aquello que me està bien.


PRIOR

Vuesa merced vaya en paz, 380
que a colera no me mueue
plática que da solaz,
y este, por moço, se atreue,
y el de suyo se es loquaz;
y sean estos abraços 385
muestra de los santos lazos
con que caridad nos liga.

 
(Abraça a los dos.)


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


[TELLO.]

Mi amor, padre Cruz, le obliga
a que apriete mas los braços,
y veisme que me enternezco. 390


CRUZ.

Dios te guie, señor mio,
que a su proteccion te ofrezco.


TELLO.

Que me dara yo confio,
por vos, mas bien que merezco.

 
(Vase TELLO.)

  

PRIOR

Venga, fray Antonio, venga. 395


CRUZ.

Dexele que se detenga
conmigo, padre, aqui vn poco.


[PRIOR]

En buen hora; y, si està loco,
haga cómo seso tenga.

 
(Vase el PRIOR.)

  

CRUZ.

¿Que es possible, fray Antonio, 400
que ha de caer en tal mengua,
que consienta que su lengua
se la gouierne el demonio?
Cierto que pone manzilla
ver que el demonio maldito 405
le trae las ollas de Egypto
en lo que dexó en Seuilla.
De las cosas ya passadas,
mal hechas, se ha de acordar,
no para se deleytar, 410
sino para ser lloradas;
de aquella gente perdida
no deue acordarse mas,
ni del Compas, si ay compas
do se viue sin medida. 415
Sólo de gracias a Dios,
que, por su santa clemencia,
nos dio de la penitencia
la estrecha tabla a los dos,
para que, de la tormenta 420
y naufragar casi cierto,
de la religion el puerto
tocassemos sin afrenta.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


F. ANTONIA

Yo mirarè lo que hablo
de aqui adelante mas cuerdo, 425
pues conozco lo que pierdo,
y se lo que gana el diablo.
Rueguele, padre, al prior
que en su furia se mitigue,
y no al peso me castigue 430
de mi descuydado error.


CRUZ.

Vamos, que yo le dare
bastantissima disculpa
de su yerro, y por su culpa
y las mias rezarè. 435

 
(Entranse todos.)

 
(Sale vna dama llamada DOÑA ANA TREUIÑO,
vn MEDICO y dos criados.
Todo esto es verdad de la historia.)

  

MED.

Vuessa merced sepa cierto
que aquesta su enfermedad
es de muy ruin calidad;
hablo en ella como experto.
Mi oficio obliga a dezillo, 440
cause o no cause passion:
que, entre razon y razon,
pondra la Parca el cuchillo.
Hablando se ha de quedar
muerta; y aquesto le digo 445
como medico y amigo
que no la quiere engañar.


D.ª ANA.

Pues a mi no me parece
que estoy tan mala. ¿Que es esto?
¿Cómo me anuncia tan presto 450
la muerte?


MED.

El pulso me ofrece,
los ojos y la color,
esta verdad a la clara.


D.ª ANA.

En los ojos de mi cara
suele mirarse el amor. 455


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


MED.

Vuessa merced se confiesse,
y quedense aparte burlas.


CRI. 1.

Señor, si es que no te burlas,
rezio mandamiento es esse.


MED.

No me suelo yo burlar 460
en casos deste jaez.


D.ª ANA.

Podra su merce(d) esta vez,
si quisiere, perdonar,
que, ni quiero confessarme,
ni hazer cosa que me diga. 465


MED.

A mas mi oficio me obliga,
y a Dios.


D.ª ANA.

El querra ayudarme.
 
(Vase el MEDICO.)

  
Pesado medico y necio,
siempre cansa y amohina.


CRI. 2.

Crio Dios la medicina, 470
y hase de tener en precio.


D.ª ANA.

La medicina yo alabo;
pero los medicos no,
porque ninguno llegò
con lo que es la ciencia al cabo. 475
Algo fatigada estoy.


CRI. 1.

Procura desenfadarte,
esparcerte y alegrarte.


D.ª ANA.

Al campo pienso de yr oy.
Parece que estan templando 480
vna guitarra alli fuera.


CRI. 1.

¿Sera Ambrosio?


D.ª ANA.

Sea quienquiera,
escuchad, que va cantando.


(Cantan dentro:)
 
«Muerte y vida me dan pena;
no se que remedio escoja: 485
que, si la vida me enoja,
tampoco la muerte es buena.»


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


D.ª ANA.

Con todo, es mejor viuir:
que, en los casos desyguales,
el mayor mal de los males 490
se sabe que es el morir.
Calle el que canta, que atierra
oyr tratar de la muerte:
que no ay tesoro de suerte
en tal espacio de tierra. 495
La muerte y la mocedad
hazen dura compañia,
como la noche y el dia,
la salud y enfermedad,
y edad poca y maldad mucha, 500
y voz de muerte a deshora;
¡ay del alma pecadora
que impenitente la escucha!


CRI. 1.

No me contenta mi ama;
nunca la he visto peor: 505
fuego es ya, no es resplandor,
el que en su vista derrama.

 
(Entranse todos.)
 
(Sale el padre FRAY ANTONIO.)

  

F. ANTONIA

Mientras el frayle no llega
a ser sacerdote, passa
vida pobre, estrecha, escasa, 510
de quien a vezes reniega.
Tiene alla el predicador
sus deuotas y sus botas,
y el presentado echa gotas
y suda con el prior; 515
mas el nouicio y corista,
en el coro y en la escoba
sus apetitos adoba,
diziendo con el Salmista:

Et potum meum cum fletu miscebam.
Pero bien será callar, 520
pues se que muchos conuienen
en que las paredes tienen
oydos para escuchar.
La celda del padre Cruz
està abierta, ciertamente; 525
ver quiero este penitente,
que està a escuras y es de luz.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes



(Abre la celda; parece el PADRE CRUZ arrobado,
hincado de rodillas, con vn cruzifijo en la mano.)

  
¡Mirad que postura aquella
del brauo rufian diuino,
y si hallarà camino 530
Satanas para rompella!
Arrobado està, y es cierto
que, en tanto que el està assi,
los sentidos tiene en si
tan muertos como de vn muerto. 535
 
(Suenan desde lexos guitarras y sonajas,
y bozeria de regozijo.
Todo esto desta mascara y vision fue verdad,
que assi lo cuenta la historia del santo.)

  
Pero ¿que musica es esta?
¿Que guitarras y sonajas?
¿Pues los frayles se hazen raxas?
¿Mañana es alguna fiesta?
Aunque musica a tal hora, 540
no es decente en el conuento.


Miedo de escuchalla siento.
¡Valgame nuestra Señora!
 
(Suena mas cerca.)

  
¡Padre nuestro, despierte,
que se hunde el mundo todo 545
de musica! No hallo modo
bueno alguno con que acierte.
La musica no es diuina,
porque, segun voy notando,
al modo vienen cantando 550
rufo y de xacarandina.

 
(Entran a este instante seis con sus mascaras,
vestidos como ninfas lasciuamente,
y los que han de cantar y tañer,
con mascaras de demonios vestidos a lo antiguo,
y hazen su dança. Todo esto fue assi,
que no es vision supuesta, apocrifa ni mentirosa.



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Acto II
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Cantan:

«No ay cosa que sea gustosa,
sin Venus blanda amorosa.
No ay comida que assi agrade,
ni que sea tan sabrosa, 555
como la que guisa Venus,
en todos gustos curiosa.
Ella el verde amargo jugo
de la amarga hiel sazona,
y de los mas tristes tiempos 560
buelue muy dulces las horas;
quien con ella trata, rie,
y quien no la trata, llora.
Passa qual sombra en la vida,
sin dexar de si memoria, 565
ni se eterniza en los hijos,
y es como el arbol sin hojas,
sin flor ni fruto, que el suelo
con ninguna cosa adorna.
Y por esto, en quanto el sol 570
ciñe y el ancho mar moja,
no ay cosa que sea gustosa
sin Venus blanda amorosa.»



 
(El PADRE CRUZ, sin abrir los ojos, dize:)

  

CRUZ.

No ay cosa que sea gustosa,
sin la dura cruz preciosa. 575
Si por esta senda estrecha
que la cruz señala y forma
no pone el pie el que camina
a la patria venturosa,
quando menos lo pensare, 580
de improuiso y a deshora,
cayra de vn despeñadero
del abismo en las mazmorras.
Torpeza y honestidad
nunca las manos se toman, 585
ni pueden caminar juntas
por esta senda fragosa.
Y yo [se] que en todo el cielo,
ni en la tierra, aunque espaciosa,
no ay cosa que sea gustosa 590
sin la dura cruz preciosa.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


MUS.

«¡Dulzes dias, dulzes ratos
los97 que en Seuilla se gozan,
y dulzes comodidades
de aquella ciudad famosa, 595
do la libertad campea,
y en sucinta y amorosa
manera Venus camina
y a todos se ofrece toda,
y risueño el amor canta 600
con mil passages de gloria:
"No ay cosa que sea gustosa,
sin Venus blanda amorosa!"»


CRUZ

Vade retro, Sa[ta]nas,
que para mi gusto aora 605
no ay cosa que sea gustosa
sin la dura cruz preciosa.

 
(Vanse los demonios gritando.)

  

F. ANTONIA

Hazerme quiero mil cruzes;
he visto lo que aun no creo.
Afuera el temor, pues veo 610
que viene gente con luzes.


CRUZ.

¿Que haze aqui, fray Antonio?


F. ANTONIA

Estaua mirando atento
vna dança de quien siento
que la guiaua el demonio. 615


CRUZ.

Deuia de estar durmiendo,
y soñaua.


F. ANTONIA

No, a fe mia;
padre Cruz, yo no dormia.

 
(Entran a este punto dos ciudadanos
con sus lanternas, y el PRIOR.)

  

CIUDADANO 1.

Señor, como voy diziendo,
pone gran lastima oylla: 620
que no ay razon de prouecho
para enternecerle el pecho
ni de su error diuertilla;
y pues auemos venido
a tal hora a este conuento 625
por remedio, es argumento
que es el daño muy crecido.


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Acto II
Pág. 41 de 68
El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


PRIOR

Que diga que Dios no puede
perdonalla, caso estraño;
es esse el mayor engaño 630
que al pecador le sucede.
Fray Christoual de la Cruz
està en pie; quiça adiuino
que ha de hazer este camino,
y en el dar a este alma luz. 635
Padre, su paternidad
con estos señores vaya,
y quanto pueda la raya
suba de su caridad,
que anda muy listo el demonio 640
con vn alma pecadora.
Vaya con el padre.


F. ANTONIA

¿Aora?


PRIOR

No replique, fray Antonio.


F. ANTONIA

Vamos, que a mi se me alcança
poco o nada, o me imagino 645
que he de ver en el camino
la no fantastica dança
de denantes.


CRUZ.

Calle vn poco,
si puede.


CIUDADANO 2.

Señor, tardamos,
y serà bien que nos vamos. 650


F. ANTONIA

Todos me tienen por loco
en aqueste monesterio.


CRUZ.

No hable entre dientes; camine,
y essas danças no imagine
que carecen de misterio. 655


PRIOR

Vaya con Dios, padre mio.


CIUDADANO 1.

Con el vamos muy contentos.


CRUZ.

¡Fauorezca mis intentos
Dios, de quien siempre confio!


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


 
(Sale vn CLERIGO y DOÑA ANA DE TREUIÑO y acompañamiento.)

  
CLE.

Si assi la cama la cansa, 660
puede salir a esta sala.


D.ª ANA.

Qualquiera parte halla mala
la que en ninguna descansa.


CLE.

Lleguen essas sillas.


D.ª ANA.

Cierto
que me tiene su porfia, 665
padre, elada, yerta y fria,
y que ella sola me ha muerto.
No me canse ni se canse
en persuadirme otra cosa,
que no soy tan amorosa 670
que con lagrimas me amanse.
¡No ay misericordia alguna
que me valga en suelo o cielo!


CLE.

Toda la verdad del cielo
a tu mentira repugna. 675
En Dios no ay menoridad
de poder, y, si la huuiera,
su menor parte pudiera
curar la mayor maldad.
Es Dios vn bien infinito, 680
y, a respeto de quien es,
quanto imaginas y ves,
viene a ser punto finito.


D.ª ANA.

Los atributos de Dios
son iguales; no os entiendo, 685
ni de entenderos pretendo.
Mataisme, y cansaisos vos.
¡Bien fuera que Dios aora,
sin que en nada reparara,
sin mas ni mas, perdonara 690
a tan grande pecadora!
No haze cosa mal hecha,
y assi, no ha de hazer aquesta.


CLE.

¿Ay locura como esta?


D.ª ANA.

No griteis, que no aprouecha. 695


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


(Entran a este instante el PADRE CRUZ
y FRAY ANTONIO, y ponese el padre a escuchar
lo que està diziendo el clerigo,
el qual prosigue diziendo:)

  
CLE.

Pues nacio para saluarme
Dios, y en cruz murio enclauado,
perdonará mi pecado,
si està en menos perdonarme.
De su parte has de esperar, 700
que de la tuya no esperes
el gran perdon que no quieres,
que el se estrema en perdonar.
Deus cui proprium est misereri semper,
& parcere, & misericordia eius super omnia opera eius
Y el rey diuino cantor,
las alabanças que escuchas 705
despues que ha dicho, otras muchas
dize de aqueste tenor:
Misericordias tuas, Domine, in æternum cantabo.
La mayor ofensa hazes
a Dios que puedes hazer:
que, en no esperar y temer, 710
parece que le deshazes,
pues vas contra el atributo
que el tiene de omnipotente,
pecado el mas insolente,
mas sin razon y mas bruto. 715
En dos pecados se ha visto
que Iudas quiso estremarse,
y fue el mayor ahorcarse
que el auer vendido a Christo.
Hazesle agrauio, señora, 720
grande en no esperar en el,
porque es paloma sin hiel
con quien su pecado llora.
Cor contritum & humiliatum, Deus, non despicies.
El coraçon humillado,
Dios por jamas le desprecia; 725
antes, en tanto le precia,
que es fee y caso aueriguado
que [se] regozija el cielo
quando con nueua conciencia
se buelue a hazer penitencia 730
vn pecador en el suelo.
El padre Cruz està aqui;
buen sucesso en todo espero.


CRUZ

Prosiga, padre, que quiero
estarle atento.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


D.ª ANA.

¡Ay de mi, 735
que otro moledor acude
a acrecentar mi tormento!
¡Pues no ha de mudar mi intento
aunque mas trabaje y sude!
¿Que me quereis, padre, vos, 740
que tan hinchado os llegais?
¡Bien parece que ignorais
como para mi no ay Dios!
No ay Dios, digo, y mi malicia
haze, con mortal discordia, 745
que esconda misericordia
el rostro, y no la justicia.


CRUZ.

Dixit insipiens in corde suo: non est Deus.
Vuestra humildad, señor, sea
seruida de encomendarme
a Dios, que quiero mostrarme 750
sucessor en su pelea.
 
(Hincanse de rodillas el CLERIGO,
FRAY ANTONIO y el PADRE CRUZ,
y los circustantes todos.)

  
¡Dichosa del cielo puerta,
que leuantò la cayda
y resucitò la vida
de nuestra esperança muerta! 755
¡Pide a tu parto dichoso
que ablande aqui estas entrañas,
y muestre aqui las hazañas
de su coraçon piadoso!
Et docebo iniquos vias tuas, & impij ad te conuertentur.
Mi señora doña Ana de Treuiño, 760
estando ya tan cerca la partida
del otro mundo, pobre es el aliño
que veo en esta amarga despedida.
Blancas las almas como blanco armiño
han de entrar en la patria de la vida, 765
que ha de durar por infinitos siglos,
y negras donde habitan los vestiglos.
Mirad dónde quereis vuestra alma vaya;
escogedle la patria a vuestro gusto.


D.ª ANA.

La justicia de Dios me tiene a raya; 770
no me ha de perdonar, por ser tan justo;
al malo la justicia le desmaya;
no habita la esperança en el injusto
pecho del pecador, ni es bien que habite.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


CRUZ.

Tal error de tu pecho Dios le quite. 775
En la hora que la muerte
a la pobre vida alcança,
se ha de asir de la esperança
el alma que en ello aduierte;
que, en término tan estrecho 780
y de tan fuerte rigor,
no es possible que el temor
sea al alma de prouecho.
El esperar y el temer
en la vida han de andar juntos; 785
pero en la muerte otros puntos
han de guardar y tener.
El que, en el palenque puesto,
teme a su contrario, yerra,
y està el que animoso cierra 790
a la vitoria dispuesto.
En el campo estais, señora;
la guerra serà esta tarde;
mirad que no os acobarde
el enemigo en tal hora. 795


D.ª ANA.

Sin armas, ¿cómo he de entrar
en el trance riguroso,
siendo el contrario mañoso
y duro de contrastar?


CRUZ.

Confiad en el padrino 800
y en el juez, que es mi Dios.


D.ª ANA.

Parece que dais los dos
en vn mismo desatino.
Dexadme, que, en conclusion,
tengo el alma de manera, 805
que no quiero, aunque Dios quiera,
gozar de indulto y perdon.
¡Ay, que se me arranca el alma!
¡Desesperada me muero!


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Acto II
Pág. 46 de 68
El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


CRUZ

Demonio, en Iesus espero 810
que no has de lleuar la palma
desta empresa. ¡O Virgen pura!
¿Cómo vuestro auxilio tarda?
¡Angel bueno de su guarda,
ved que el malo se apressura! 815
Padre mio, no desista
de la oracion, reze mas,
que es arma que a Satanas
le vence en qualquier conquista.


F. ANTONIA

Cuerpo ayuno y desuelado 820
facilmente se empereza,
y, mas que reza, bosteza,
indeuoto y desmayado.


D.ª ANA.

¡Que tan sin obras se halle
mi alma!


CRUZ.

Si fee recobras, 825
yo hare que te sobren obras.


D.ª ANA.

¿Hallanse, a dicha, en la calle?
Y la[s] que he hecho hasta aqui,
¿han sido sino de muerte?


CRUZ.

Escucha vn poco, y aduierte 830
lo que aora dire.


D.ª ANA.

Di.


CRUZ.

Vn religioso que ha estado
gran tiempo en su religion,
y con limpio coraçon
siempre su regla ha guardado, 835
haziendo tal penitencia,
que mil vezes el prior
le manda tiemple el rigor
en virtud de la obediencia;
y el, con ayunos continuos, 840
con oracion y humildad,
busca de riguridad
los mas asperos caminos:
e[l] duro suelo es su cama,
sus lagrimas su beuida, 845
y sazona su comida
de Dios la amorosa llama;
vn canto aplica a su pecho
con golpes, de tal manera,
que, aunque de diamante fuera, 850
le tuuiera ya deshecho;
por huyr del torpe vicio
de la carne y su regalo,
su camisa, aunque esté malo,
es de vn aspero silicio; 855
descalço siempre los pies,
de toda malicia ageno,
amando a Dios por ser bueno,
sin mirar otro interes.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


D.ª ANA.

¿Que quieres desso inferir, 860
padre?


CRUZ.

Que digais, señora,
si este tal podra, en la hora
angustiada del morir,
tener alguna esperança
de saluarse.


D.ª ANA.

¿Por que no? 865
¡Oxala tuuiera yo
la menor parte que alcança
de tales obras tal padre!
Pero no tengo ni aun vna
que en esta angustia importuna 870
a mis esperanças quadre.


CRUZ.

Yo os dare todas las mias,
y tomarè el graue cargo
de las vuestras a mi cargo.


D.ª ANA.

Padre, dime: ¿desuarias? 875
¿Cómo se puede hazer esso?


CRUZ.

Si te quieres confessar,
los montes puede allanar
de caridad el excesso.
Pon tu el arrepentimiento 880
de tu parte, y verás luego
cómo en tus obras me entrego,
y tu en aquellos que cuento.


D.ª ANA.

¿Dónde estan los fiadores
que asseguren el concierto? 885


CRUZ.

Yo estoy bien seguro y cierto
que nadie los dio mejores,
ni tan grandes, ni tan buenos,
ni tan ricos, ni tan llanos,
puesto que son soberanos, 890
y de inmensa alteza llenos.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


D.ª ANA.

¿A quien me dais?


CRUZ.

A la pura,
sacrosanta, rica y bella,
que fue Madre y fue donzella,
crisol de nuestra ventura. 895
A Christo cruzificado
os doy por fiador tambien;
doyosle niño en Belen,
perdido y despues hallado.


D.ª ANA.

Los fiadores me contentan; 900
los testigos, ¿quien seran?


CRUZ.

Quantos en el cielo estan
y en sus escaños se sientan.


D.ª ANA.

El contrato referid,
porque yo quede enterada 905
de la merced señalada
que me hazeis.


CRUZ.

Cielos, oid.
Yo, fray Christoual de la Cruz, indigno
religioso, y professo en la sagrada
orden del patriarca felicissimo 910
Domingo santo, en esta forma digo:
Que al alma de doña Ana de Treuiño,
que està presente, doy de buena gana
todas las buenas obras que yo he hecho
en caridad y en gracia desde el punto 915
que dexè la carrera de la muerte
y entrè en la de la vida; doyle todos
mis ayunos, mis lagrimas y açotes,
y el merito santissimo de quantas
missas he dicho, y assimismo doyle 920
mis oraciones todas y desseos,
que han tenido a mi Dios siempre por blanco;
y, en contracambio, tomo sus pecados,
por inormes que sean, y me obligo
de dar la cuenta dellos en el alto 925
y eterno tribunal de Dios eterno,
y pagar los alcances y las penas
que merecieren sus pecados todos.
Mas es la condicion deste concierto,
que ella primero de su parte ponga 930
la confession y el arrepentimiento.


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Acto II
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El rufián dichoso Acto II Miguel de Cervantes


F. ANTONIA

¡Caso jamas oydo es este, padre!


CLE.

Y caridad jamas imaginada.


CRUZ.

Y para que me crea y se assegure,
le doy por fiadores a la Virgen 935
santissima Maria y a su Hijo,
y a las onze mil virgines benditas,
que son mis valedoras y abogadas;
y a la tierra y el cielo hago testigos,
y a todos los presentes que me escuchan. 940
Moradores del cielo, no se os passe
esta ocasion, pues que podeys en ella
mostrar la caridad vuestra encendida;
pedid al gran Pastor de los rebaños
del cielo y de la tierra que no dexe 945
que lleue Satanas esta ouejuela,
que el almagrò con su preciosa sangre.
¿Señora, no aceptays este concierto?


D.ª ANA.

Si acepto, padre, y pido arrepentida
confession, que me muero.


CLE.

¡Obras son estas, 950
gran Señor, de las tuyas!


F. ANTONIA

¡Bueno queda
el padre Cruz aora, hecha arista
el alma, seca y sola como esparrago!
Pareceme que buelue al Sicut erat,
y que dexa el Breuiario, y se acomoda 955
con el barcelones y la de ganchos.
Siempre fue liberal, o malo, o bueno.


D.ª ANA.

Padre, no me dilate este remedio;
oyga las culpas que a su cargo quedan,
que, si no le desmayan por ser tantas, 960
yo morire segura y confiada
que he de alcançar perdon de todas ellas.


CRUZ.

Padre, vaya al conuento, y de esta nueua
a nuestro padre, y rueguele que haga
general oracion, dando las gracias 965
a Dios deste sucesso milagroso,
en tanto que a esta nueua penitente
oygo de confession.


F. ANTONIA

A mi me plaze.


CRUZ.

Vamos do estemos solos.


D.ª ANA.

En buen hora.


CLE.

¡O bienauenturada pecadora! 970

 
 
FIN DE LA SEGUNDA JORNADA


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


Entra vn CIUDADANO y el PRIOR.

CIUDADANO

Oygan los cielos y la tierra entienda
tan nueua y tan estraña marauilla,
y su paternidad a oylla atienda;
que, puesto que no pueda referilla
con aquellas razones que merece, 5
peor serà que dexe de dezilla.
Apenas a la vista se le ofrece
doña Ana al padre Cruz, sin la fe pura
que a nuestras esperanças fortaleze,
quando, con caridad firme y segura, 10
hizo con ella vn cambio, de tal suerte,
que cambiò su desgracia en gran ventura.
Su alma de las garras de la muerte
eterna arrebatò, y boluio a la vida,
y de su pertinacia la diuierte, 15
la qual, como se viesse enriquezida
con la dadiua santa que el bendito
padre le dio sin tassa y sin medida,
alçò al momento vn piadoso grito
al cielo, y confession pidio llorando, 20
con voz humilde y coraçon contrito;
y, en lo que antes dudaua no dudando,
de sus deudas dio cuenta muy estrecha
a quien agora las està pagando;
y luego, sossegada y satisfecha, 25
todos los sacramentos recebidos,
dexó la carzel de su cuerpo estrecha.
Oyeronse en los ayres diuididos
coros de bozes dulzes, de manera
que quedaron suspensos los sentidos; 30
dixo al partir de la mortal carrera
que las onze mil virgines estauan
todas en torno de su cabecera;
por los ojos las almas distilauan
de gozo y marauilla los presentes, 35
que la suaue musica escuchauan;
y apenas por los ayres transparentes
volo de la contrita pecadora
el alma a las regiones refulgentes,
quando en aquella misma feliz hora 40
se vio del padre Cruz cubierto el rostro
de lepra, adonde el asco mismo mora.
Bolued los ojos, y vereys el monstruo,
que lo es en santidad y en la fiereza,
cuya fealdad a nadie le da en rostro.


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Acto III
Pág. 51 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


(Entra el PADRE CRUZ,
llagado el rostro y las manos;
traenle dos ciudadanos de los braços,
y FRAY ANTONIO.)


CRUZ.

Acompaña a la lepra la flaqueza;
no me puedo tener. ¡Dios sea bendito,
que assi a pagar mi buen desseo empieça!


PRIOR

Por esse tan borrado sobreescrito
no podra conoceros, varon santo, 50
quien no os mirare muy de hito en hito.


CRUZ.

Padre prior, no se adelante tanto
vuestra aficion, que me llameys con nombre
que me quadra tan mal, que yo me espanto.
Inutil frayle soy, pecador hombre, 55
puesto que me acompaña vn buen desseo;
mas no dan los desseos tal renombre.


CIUDADANO

En vos contemplo, padre Cruz, y leo
la paciencia de Iob, y su presencia
en vuestro rostro deslustrado veo. 60
Por la agena malicia la inocencia
vuestra salio, y pagò tan de contado,
qual lo muestra el rigor desta dolencia.
Obligastesos oy, y aueys pagado oy.


CRUZ.

A lo menos, de pagar espero, 65
pues de mi voluntad quedè obligado.


CIUDADANO 2.

¡O en la viña de Dios gran jornalero!
¡O caridad, brasero y fragua ardiente!


CRUZ. Señores, hijo soy de vn tabernero;

y si es que adulacion no està presente, 70
y puede la humildad hazer su oficio,
cesse la cortesia, aqui indecente.


F. ANTONIA

Yo, traydor, que a la gula, en sacrificio
del alma, y a la hampa, engendradora
de todo torpe y asqueroso vicio, 75
digo que me consagro desde agora
para limpiar tus llagas y curarte,
hasta el fin de mi vida o su mejora;
y no tendra conmigo alguna parte
la vana adulacion, pues, de contino, 80
antes rufian que santo he de llamarte.
Con esto no hallará ningun camino
la vanagloria para hazerte guerra,
enemigo casero y repentino.


CIUDADANO 2.

Venistes para bien de aquesta tierra. 85
¡Dios os guarde mil años, padre amado!


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Acto III
Pág. 52 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


CIUDADANO 1.

¡Sólo en su pecho caridad encierra!


CRUZ.

Padres, recojanme, que estoy cansado.


(Entranse todos, y salen dos demonios:
el vno con figura de oso,
y el otro como quisieren.
Esta vision fue verdadera,
que ansi se cuenta en su historia.)


SAQUEL

¡Que assi nos la quitasse de las manos!
¡Que assi la mies tan sazonada nuestra 90
la segasse la hoz del tabernero!
¡Reniego de mi mismo, y aun reniego!
¡Y que tuuiesse Dios por bueno y justo
tal cambalache! Estuuose la dama
al pie de quarenta años en sus vicios, 95
desesperada de remedio alguno;
llega estotro buen alma, y dale luego
los tesoros de gracia que tenia
adquiridos por Christo y por sus obras.
¡Gentil razon, gentil guardar justicia, 100
y gentil ygualar de desiguales
y contrapuestas prendas: gracia y culpa,
bienes de gloria y del infierno males!


VISIEL

Como fue el corredor desta mohatra
la caridad, facilitò el contrato, 105
puesto que desigua.


SAQUEL

Dessa manera,
mas rica queda el alma deste rufo,
por auer dado quanto bien tenia,
y tomado el ageno mal a cuestas,
que antes estaua que el contrato hiziesse. 110


VISIEL No se que te responda; sólo veo

que no puede ninguno de nosotros
alabarse que ha visto en el infierno
algun caritatiuo.


SAQUEL

¿Quien lo duda?
¿Sabes que veo, Visiel amigo? 115
Que no es equiualente aquesta lepra
que padece este frayle, a los tormentos
que passara doña Ana en la otra vida.


VISIEL

¿No aduiertes que ella puso de su parte
grande arrepentimiento?


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


SAQUEL

Fue a los fines 120
de su maluada vida.


VISIEL

En vn instante
nos quita de las manos Dios al alma
que se arrepiente y sus pecados llora;
quanto y mas, que esta estaua enriquezida
con las gracias del frayle hi de vellaco. 125


SAQUEL

Mas deste generoso, a lo que entiendes,
¿que serà del, agora que està seco
e inutil para cosa desta vida?


VISIEL

¿Aquesso ignoras? No sabes (que) conocen
sus frayles su virtud y su talento, 130
su ingenio y su bondad, partes bastantes
para que le encomienden su gouierno?


SAQUEL

¿Luego serà prior?


VISIEL

¡Muy poco dizes!
Prouincial le verás.


SAQUEL

Ya lo adiuino.
En el jardin està; tu no te muestres, 135
que yo quiero a mis solas darle vn toque
con que siquiera a yra le prouoque.

(Entranse.)

(Sale FRAY ANGEL y FRAY ANTONIO.)}}


F. ANTONIA

¿Que trae, fray Angel? ¿Son hueuos?


A.

Hable, fray Antonio, quedo.



F. ANTONIA

¿Tiene miedo?


A.

Tengo miedo. 140


F. ANTONIA

Deme dos de los mas nueuos,
de los mas frescos, le digo,
que me los quiero sorber
assi, crudos.


A.

Ay que hazer
primero otra cosa, amigo. 145


F. ANTONIA

Siempre acudes a mi ruego
dilatando tus mercedes.


A.

Si estos hueuos comer puedes,
veslos aqui, no los niego.


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Acto III
Pág. 54 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


(Muestrale dos bolas de argolla.)


F. ANTONIA

¡O coristas y nouicios! 150
La mano que el bien dispensa,
os quite de la despensa
las cerraduras y quizios;
la yerua del pito os de,
que abre todas cerraduras, 155
y veays, estando a escuras,
como el luciernago ve;
y, señores de las llaues,
sin temor y sobresalto,
deys vn generoso assalto 160
a las cosas mas suaues;
busqueys hebras de tocino,
sin hazer del vnto caso,
y en penante y limpio vaso
deys dulces soruos de vino; 165
de almendra morisca y passa
vuestras mangas se vean llenas,
y jamas muelas agenas
a las vuestras pongan tassa;
quando en la tierra comays 170
pan y agua con querellas,
halleys empanadas bellas
quando a la celda boluays;
hagaos la paciencia escudo
en qualquiera vuestro aprieto; 175
mandeos vn prior discreto,
afable y no cabeçudo.


A.

Deprecacion bien christiana,
fray Antonio, es la que has hecho;
que aspirò a nuestro prouecho, 180
es cosa tambien bien llana.
Grande miseria passamos
y a sumo estrecho venimos
los que missa no dezimos
y los que no predicamos. 185


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Acto III
Pág. 55 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


[F. ANTONIA]

¿Para que son essas bolas?


A.

Yo las lleuaua con fin
de jugar en el jardin
contigo esta tarde a solas,
en las horas que nos dan 190
de recreacion.


F. ANTONIA

¿Y lleuas
argolla?


A.

Y paletas nueuas.


F. ANTONIA

¿Quien te las dio?


A.

Fray Beltran.
Se las embió su prima,
y el me las ha dado a mi. 195


F. ANTONIA

Con las paletas aqui,
hare dos tretas de esgrima.
Precingete como yo,
y entregame vna paleta,
y está aduertido vna treta 200
que el padre Cruz me mostro
quando en la xacara fue
aguila bolante y diestra.
Muestra, digo; acaba, muestra.


A.

Toma; pero yo no se 205
de esgrima mas que vn jumento.


F. ANTONIA

Ponte de aquesta manera:
vista alerta; esse pie fuera,
puesto en medio mouimiento.
Tirame vn tajo volado 210
a la cabeça. ¡No ansi;
que esse es reues, pese a mi!


A.

¡Soy vn asno enalbardado!


F. ANTONIA

Esta es la braua postura
que llaman puerta de hierro 215
los jaques.


A.

¡Notable yerro
y disparada locura!


F. ANTONIA

Doy broquel, saco el valdeo,
leuanto, señalo o pego,
reparome en cruz, y luego 220
tiro vn tajo de boleo.


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Acto III
Pág. 56 de 68
El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


(Entra el PADRE CRUZ arrimado a vn baculo
y rezando en vn rosario.)


CRUZ.

Fray Antonio, basta ya;
no mueran mas, si es possible.


A.

¡Que confusion tan terrible!


CRUZ.

¡Buena la postura està! 225
No se os pueden embotar
las agudezas de loco.


F. ANTONIA

Indigesto estaua vn poco,
y quiseme exercitar
para hazer la digestion, 230
que dizen que es conueniente
el exercicio vehemente.


CRUZ.

Vos teneys mucha razon;
mas yo os dare vn exercicio
con que os haga por la posta 235
digerir a vuestra costa
la superfluydad del vicio:
vaya y pongase a rezar
dos horas en penitencia;
y puede su reuerencia, 240
fray Angel, yr a estudiar,
y dexese de las tretas
deste valiente mancebo.


F. ANTONIA

¿Las bolas?


A.

Aqui las lleuo.


F. ANTONIA

Toma, y lleua las paletas. 245


(Entrase FRAY ANTONIO y FRAY ANGEL.)


CRUZ.

De la escuridad del suelo
te saquè a la luz del dia,
Dios queriendo, y yo querria
lleuarte a la luz del cielo.


(Buelue a entrar SAQUIEL vestido de osso.
Todo fue ansi.)


SAQUEL

Cambiador nueuo en el mundo, 250
por tu voluntad enfermo,
¿piensas que eres en el yermo
algun Macario segundo?
¿Piensas que se han de auenir
bien para siempre jamas, 255
con lo que es menos lo mas,
la vida con el morir,
soberuia con humildad,
diligencia con pereza,
la torpedad con limpieza, 260
la virtud con la maldad?
Engañaste; y es tan cierto
no auenirse lo que digo,
que puedes ser tu testigo
desta verdad, con que acierto. 265


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


CRUZ.

¿Que quieres desso inferir,
enemigo Satanas?


SAQUEL

Que es locura en la que das,
dignissima de reyr;
que en el cielo ya no dan 270
puerta, a que entren de rondon,
assi como entrò vn ladron,
que entre tambien vn rufian.


CRUZ.

Conmigo en valde te pones
a disputar: que yo se 275
que, aunque te sobre en la fe,
me has de sobrar tu en razones.
Dime a que fue tu venida,
o bueluete, y no hables mas.


SAQUEL

Mi venida, qual verás, 280
es a quitarte la vida.


CRUZ.

Si es que traes de Dios licencia,
facil te serà quitalla,
y mas facil a mi dalla
con promptissima obediencia. 285
Si la traes, ¿por que no prueuas
a ofenderme? Aunque rezelo
que no has de tocarme a vn pelo,
por muy mucho que te atreuas.
¿Que bramas? ¿Quien te atormenta? 290
Pero esperate, aduersario.


SAQUEL

Es para mi de vn rosario
bala la mas chica cuenta.
Rufian, no me martirizes;
tuerce, hipocrita, el camino. 295


CRUZ.

Aun bien que tal vez, malino,
algunas verdades dizes.

(Vase el demonio bramando.)

Buelue, que te desafio
a ti y al infierno todo,
hecho valenton al modo, 300
que plugo al gran Padre mio.
¡O alma!, mira quien eres,
para que del bien no tuerças;
que el diablo no tiene fuerças,
mas de las que tu le dieres. 305
Y para que no rehuyas
de verte con el a braços,
Dios rompe y quiebra los lazos
que passan las fuerças tuyas.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes



(Buelue a entrar FRAY ANTONIO,
con vn plato de hilas y paños limpios.)


F. ANTONIA

Entrese, padre, a curar. 310


CRUZ.

Pareceme que es locura
pretender a mi mal cura.


F. ANTONIA

¿Es esso desesperar?


CRUZ.

No, por cierto, hijo mio;
mas es esta enfermedad 315
de vna cierta calidad,
que curarla es desuario.
Viene del cielo.


F. ANTONIA

¿Es possible
que tan mala cosa encierra
el cielo, do el bien se encierra? 320
Tengolo por impossible.
¿Estarase aora holgando
doña Ana, que te la dio,
y estareme en valde yo
tu remedio procurando? 325

(Entra FRAY ANGEL.)

A.

Padre Cruz, mandeme albricias,
que han elegido prior.


CRUZ.

Si no te las da el Señor,
de mi en vano las codicias.
Mas dezidme: ¿quien salio? 330


A.

Salio su paternidad.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


CRUZ.

¿Yo, padre?


A.

Si, en mi verdad.


F. ANTONIA

¿Burlaste, fray Angel?


A.

No.


CRUZ

vnos ombros podridos
tan pesada carga han puesto? 335
No se que me diga desto.


. ANTONIA

Cegoles Dios los sentidos:
que si ellos te conocieran
como yo te he conocido,
tomaran otro partido, 340
y otro prior eligieran.


A.

Aora digo, fray Antonio,
que tiene, sin duda alguna,
en essa lengua importuna
entretexido el demonio: 345
que si ello no fuera ansi,
nunca tal cosa dixera[s].


F. ANTONIA

Fray Angel, no hablo de veras;
pero conuiene esto aqui.
Gusta este santo de verse 350
vituperado de todos,
y va huyendo los modos
do pueda ensoberuecerse.
Mira que confuso està
por la nueua que le has dado. 355


A.

Puesto le tiene en cuydado.


F. ANTONIA

El cargo no aceptará.


CRUZ.

¿No saben estos benditos
cómo soy simple y grossero,
y hijo de vn tabernero, 360
y padre de mil delitos?


F. ANTONIA

Si yo pudiera dar boto,
a fe que no te le diera;
antes, a todos dixera
la vida que de hombre roto 365
en Seuilla y en Toledo
te vi hazer.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


CRUZ.

Tiempo te queda;
dila, amigo, porque pueda
escaparme deste miedo
que tengo de ser prelado, 370
cargo para mi indecente:
que ¿a que serà suficiente
hombre que està tan llagado
y que ha sido vn...?


F. ANTONIA

¿Que? ¿Rufian?
Que por Dios, y assi me goze, 375
que le vi reñir con doze
de heria y de San Roman;
y en Toledo, en las Ventillas,
con siete terciopeleros,
el hecho zaque, ellos cueros, 380
le vide hazer marauillas.
¡Que de capas vi a sus pies!
¡Que de broqueles raxados!
¡Que de cascos abollados!
Hirio a quatro; huyeron tres. 385
Para aqueste ministerio
si que le diera mi voto,
porque en el fuera el mas doto
rufian de nuestro emisferio;
pero para ser prior 390
no le diera yo jamas.


CRUZ.

¡O quánto en lo cierto estàs,
Antonio!


F. ANTONIA

¡Y cómo, señor!


CRUZ.

Assi qual quieres te gozes,
christiano, y frayle, y sin mengua, 395
que des vn filo a la lengua,
y digas mi vida a bozes.


(Entra el PRIOR, y otro frayle de acompañamiento.)


PRIOR

Vuestra paternidad nos de las manos,
y bendicion con ellas.


CRUZ.

Padres mios,
¿adónde a mi tal sumission?


PRIOR

Mi padre, 400
es ya nuestro prelado.


F. ANTONIA

¡Buenos cascos
tienen, por vida mia, los que han hecho
semejante eleccion!


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


PRIOR

¿Pues que, no es santa?


F. ANTONIA

A vn Iob hazen prior, que no le falta
si no es el muladar y ser casado 405
para serlo del todo. ¡En fin, son frayles!
Quien tiene el cuerpo de dolores lleno,
¿cómo podra tener entendimiento
libre para el gouierno que requiere
tan peligroso y trabajoso oficio 410
como el de ser prior? ¿No lo ven claro?



CRUZ.

¡O que bien que lo ha dicho fray Antonio!
¡El cielo se lo pague! Padres mios,
¿no miran qual estoy, que en todo el cuerpo
no tengo cosa sana? Consideren 415
que los dolores turban los sentidos,
y que ya no estoy bueno para cosa,
si no es para llorar y dar gemidos
a Dios por mis pecados infinitos.
Amigo fray Antonio, di a los padres 420
mi vida, de quien fuyste buen testigo;
diles mis insolencias y recreos,
la inmensidad descubre de mis culpas,
la baxeza les di de mi linage,
diles que soy de vn tabernero hijo, 425
porque les haga todo aquesto junto
mudar de parecer.


PRIOR

Escusa debil
es essa, padre mio; a lo que ha sido,
ha borrado lo que es. Acepte y calle,
que assi lo quiere Dios.


CRUZ.

¡El sea bendito! 430
Vamos, que la esperiencia dara presto
muestras que soy inutil.


F. ANTONIA

¡Viue el cielo,
que merece ser Papa tan buen frayle!


A.

Que serà prouincial, yo no lo dudo.


F. ANTONIA

Aquesso està de molde. Padre, vamos, 435
que es hora de curarte.


CRUZ.

Sea en buen hora.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


F. ANTONIA

Va a ser prior, ¿y por no serlo llora?


(Entranse.)


(Salen LUCIFER con corona y cetro,
el mas galan demonio y bien vestido que ser pueda,
y SAQUIEL y VISIEL, como quisieren, de demonios feos.)


LUC.

Desde el instante que salimos fuera
de la mente eternal, angeles siendo,
y con soberuia voluntad y fiera 440
fuymos el gran pecado aprehendiendo,
sin querer ni poder de la carrera
torcer donde vna vez fuymos subiendo,
hasta ser derribados a este assiento,
do no se admite el arrepentimiento; 445
digo que desde entonces se recoge
la fiera embidia en este pecho fiero,
de ver que el cielo en su morada acoge
a quien passò tambien de Dios el fuero.
En mi se estiende y en Adan se encoge 450
la justicia de Dios, manso y seuero,
y del gozan los hombres in eterno,
y mis sequazes, deste duro infierno.
Y, no contento aquel que dio en vn palo
la vida, que fue muerte de la muerte, 455
de verme despojado del regalo
de mi primera auentajada suerte,
quiere que se alce con el cielo vn malo,
vn pecador blasfemo, y que se acierte
a saluar en vn corto y breue instante 460
vn ladron que no tuuo semejante;
la pecadora pública arrebata
de sus pies el perdon de sus pecados,
y su historia santissima dilata
por siglos en los años prolongados; 465
vn cambiador, que en sus vsuras trata,
dexa a sola vna voz sus intricados
libros, y por manera nunca vista
le passa a ser diuino coronista;
y agora quiere que vn rufian se assiente 470
en los ricos escaños de la gloria,
y que su vida y muerte nos la cuente
alta, famosa y verdadera historia.
Por esto inclino la soberuia frente,
y quiero que mi angustia sea notoria 475
a vosotros, participes y amigos,
y de mi mal y mi rancor testigos;
no para que me deys consuelo alguno,
pues tenerle nosotros no es possible,
sino porque acudays al oportuno 480
punto que hasta los santos es terrible.
Este rufian, qual no lo fue ninguno,
por su fealdad al mundo aborrecible,
està ya de partida para el cielo,
y humilde apresta el leuantado buelo. 485
Acudid, y turbadle los sentidos,
y entibiad, si es possible, su esperança,
y de sus vanos passos y perdidos
hazedle temerosa remembrança;
no llegue alegre voz a sus oydos 490
que prometa segura confiança
de auer cumplido con la deuda y cargo
que por su caridad tomò a su cargo.
¡Ea!, que espira ya, despues que ha hecho
prior y prouincial tan bien su oficio, 495
que tiene al suelo y cielo satisfecho,
y da de que es gran santo gran indicio.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


SAQUEL

No serà nuestra yda de prouecho,
porque serà de hazerle beneficio,
pues siempre que a los braços he venido 500
con el, queda con palma, y yo vencido.


LUC.

Mientras no arroja el postrimero aliento,
bien se puede esperar que en algo tuerça
el peso, puesto en duda el pensamiento:
que a vezes puede mucho nuestra fuerça. 505


VISIEL

Yo cumplire, señor, tu mandamiento:
que adonde ay mas bondad, alli se esfuerça
mas mi maldad. Alla voy diligente.


LUC.

Todos venid, que quiero estar presente.


(Entranse todos,
y salen tres almas,
vestidas con tunicelas de tafetan blanco,
velos sobre los rostros, y velas encendidas.)


ALMA 1.

Oy, hermanas, que es el dia 510
en quien, por nuestro consuelo,
las puertas ha abierto el cielo
de nuestra carzeleria
para venir a este punto,
todo lleno de misterio, 515
viendo en este monasterio
al gran Christoual difunto,
al alma deuota suya
bien serà la acompañemos,
y a la region la lleuemos 520
do està la eterna aleluya.


ALMA 2.

Felice jornada es esta,
santa y bienauenturada,
pues se hara, con su llegada,
en todos los cielos fiesta: 525
que lleuando en compañia
alma tan deuota nuestra,
daran mas claro la muestra
de júbilo y de alegria.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


ALMA 3.

Ella abrio con oraciones, 530
ayunos y sacrificios,
de nuestra prision los quizios,
y abreuió nuestras passiones.
Quando en libertad viuia,
de nosotras se acordaua, 535
y el rosario nos rezaua
con deuocion cada dia;
y quando en la religion
entrò, como auemos visto,
muerto al diablo y biuo a Christo, 540
aumentò la deuocion.
Ni por la riguridad
de las llagas que en si tuuo,
jamas indeuoto estuuo,
ni falto de caridad. 545
Prior siendo y prouincial,
tan manso y humilde fue,
que hizo de andar a pie
y descalço gran caudALMA
Treze años ha que ha viuido 550
llagado, de tal manera,
que, a no ser milagro, fuera
en dos dias consumido.


ALMA 1.

Remite sus alabanças
al lugar donde caminas, 555
que alli las daran condignas
al valor que tu no alcanças;
y mezclemonos agora
entre su acompañamiento,
escuchando el sentimiento 560
deste su amigo que llora.


(Entranse.)


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Acto III
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(Sale FRAY ANTONIO llorando,
y trae vn lienço manchado de sangre.)


F. ANTONIA

Acabò la carrera
de su cansada vida;
dio al suelo los despojos;
del cuerpo volo al cielo la alma santa. 565
¡O padre, que en el siglo
fuyste mi nuue obscura,
mas en el fuerte asilo,
que assi es la religion, mi norte fuyste!
Treze años ha que lidias, 570
por ser caritatiuo
sobre el humano modo,
con podredumbre y llagas insufribles;
mas los manchados paños
de tus sangrientas llagas, 575
se estiman mas agora
que delicados y olorosos lienços:
con ellos mil enfermos
cobran salud entera;
mil vezes les imprimen 580
los labios mas ilustres y señores.
Tus pies, que, mientras fuyste
prouincial, anduuieron
a pie infinitas leguas
por lodos, por barrancos, por malezas, 585
agora soys reliquias,
agora te los besan
tus subditos, y aun todos
quantos pueden llegar adonde yazes.
Tu cuerpo, que ayer era 590
espectaculo horrendo,
segun llagado estaua,
oy es bruñida plata y cristal limpio;
señal que tus carbuncos,
tus grietas y aberturas, 595
que podricion vertian,
estauan por milagro en ti, hasta tanto
que la deuda pagasses
de aquella pecadora
que fue limpia en vn punto: 600
¡tanto tu caridad con Dios valia!


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


(Entra el PRIOR.)


PRIOR

Padre Antonio, dexe el llanto,
y acuda a cerrar las puertas,
porque si las halla abiertas
el pueblo, que acude tanto, 605
no nos han de dar lugar
para enterrar a su amigo.


F. ANTONIA

Aunque se cierren, yo digo
que ha poco de aprouechar.
No ha de bastar diligencia; 610
pero, con todo, alla yre.


(Entra FRAY ANGEL.)


A.

¿Dónde vas, padre?


F. ANTONIA

No se.


A.

Acuda su reuerencia,
que està toda la ciudad
en el conuento, y se arrojan 615
sobre el cuerpo, y le despojan
con tanta celeridad.
Y el virrey està tambien
en su celda.


PRIOR

Padre Antonio,
venga a ver el testimonio 620
que el cielo da de su bien.


(Entranse todos.)


(Salen dos ciudadanos:
el vno con lienço de sangre,
y el otro con vn pedazo de capilla.)


CIUDADANO 1.

¿Que lleuays vos?


CIUDADANO 2.

Vn lienço de sus llagas.
¿Y vos?


CIUDADANO 1.

De su capilla este pedazo,
que le precio y le tengo en mas estima
que si hallara vna mina.


CIUDADANO 2.

Pues salgamos 625
aprisa del conuento, no nos quiten
los frayles las reliquias.


CIUDADANO 1.

¡Bueno es esso!
¡Antes dare la vida que boluellas!


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


(Entra otro.)


CIUDADANO 3.

Yo soy, sin duda, la desgracia misma;
no he podido topar de aqueste santo 630
siquiera con vn hilo de su ropa,
puesto que voy contento y satisfecho
con auerle besado quatro vezes
los santos pies, de quien olor despide
del cielo; pero tal fue el en la tierra. 635
El virrey le trae en ombros, y sus frayles,
y aqui, en aquesta bobeda del claustro,
le quieren enterrar. Musica suena;
parece que es del cielo, y no lo dudo.


(Traen al santo tendido en vna tabla,
con muchos rosarios sobre el cuerpo;
traenle en ombros sus frayles y el VIRREY;
suena lexos musica de flautas o chirimias;
cessando la musica, dize a bozes dentro LUCIFER,
o, si quisieren, salgan los demonios al teatro:)


LUC.

Avn no puedo llegar siquiera al cuerpo, 640
para vengar en el lo que en el alma
no pude: tales armas le defienden.


SAQUEL

No ay arnes que se yguale al del rosario.


LUC.

Vamos, que en sólo verle me confundo.


SAQUEL

No auemos de parar hasta el profundo. 645


F. ANTONIA

¿Oyes, fray Angel?


A.

Oygo, y son los diablos.


VIRREY

Haganme caridad sus reuerencias
que torne yo otra vez a uer el rostro
deste bendito padre.


PRIOR

Sea en buen hora.
Padres, abaxen, ponganle [en el suelo], 650
que, pues la deuocion de su excelencia
se estiende a tanto, bien serà agradalle.


VIRREY

¿Que es este el rostro que yo vi ha dos dias
de horror y llagas y materias lleno?
¿Las manos gafas117 son aquestas, cielo? 655
¡O alma, que, bolando a las serenas
regiones, nos dexaste testimonio
del felice camino que oy has hecho!
Clara y limpia la caxa do habitaste,
abrasada primero y ahumada 660
con el fuego encendido en que se ardia,
todo de caridad y amor diuino.


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Acto III
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El rufián dichoso Acto III Miguel de Cervantes


CIUDADANO 1.

Dexennosle besar sus reuerencias
los pies siquiera.


PRIOR

Deuocion muy justa.


VIRREY

Hagan su oficio, padres, y en la ti
erra 665
escondan esta joya tan del cielo;
essa esperança nuestro mal remedia.
Y aqui da fin felice esta comedia.
 
 
FIN DESTA COMEDIA


(Hase de aduertir que todas las figuras de muger
desta comedia las pueden hazer solas dos mugeres.)
 

Fin01.jpg


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