El vaso de elección: 100

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El vaso de elección Acto II Félix Lope de Vega y Carpio


 

BERNABÉ:

  Amor es, buen Ananías,
de patria el que atrás nos hace
volver los ojos, que nace
del que a tus ancianos días
  todos tus hijos tenemos,
y porque el cielo te abona,
la falta de tu persona
con muerte tuya tememos;
  que la nuestra deseamos,
pues ha de ser sacrificio
a Dios, y bastante indicio
deste intento al mundo damos.
  Volver los ojos atrás
este temor nos ha hecho,
y pienso que sin provecho
huyendo a Damasco vas.
  Que sin duda es Saulo aquel
que en aquel caballo viene,
y nuestra prisión previene
con nuestra muerte cruel,
  si no es que finge el temor
esto a los ojos.

ANANÍAS:

Él es:
alas ha echado a los pies
del caballo a su furor.
  Saulo es, amigos, sin duda:
caminá, amigos, veloces,
que viene dándonos voces
con otra espada desnuda.
  Damasco está cerca ya:
entrémonos por sus puertas,
a nuestro remedio abiertas,
porque una vez dentro allá,
  grutas nos dará la tierra
en que nos guarde el temor
del espantoso rigor
que el pecho de Saulo encierra.


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