Elementos de gramática castellana dispuestos para uso de la juventud/Parte segunda. Capítulo Noveno. Observaciones particulares sobre todas las palabras ó partes de la oracion

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Elementos de gramática castellana dispuestos para uso de la juventud (1875) de D. Lorenzo Alemany
Parte segunda. Capítulo Noveno. Observaciones particulares sobre todas las palabras ó partes de la oracion
CAPITULO NOVENO


OBSERVACIONES PARTICULARES SOBRE TODAS LAS PALABRAS Ó PARTES DE LA ORACIÓN


 P. ¿Hay que observar algo mas acerca de las partes de la oracion?

 R. Réstanos dar â conocer ciertas particularidades peculiares de cada una de las palabras que para mayor claridad no se incluyeron en la analogía.


I.


DEL ARTÍCULO.


 P. ¿Qué palabras puede determinar al artículo?

 R. No solo à un sustantivo, sinó tambien á un adjetivo, un infinitivo y un adverbio cuando se dice el saber, el cómo y el cuándo siempre conviene al curioso, el infinitivo saber, los adverbios cómo y cuando y el adjetivo curioso están determinados por el artículo.


 P. ¿Va siempre el artículo inmediato á la palabra que determina?

 R. Generalmente se coloca así antes de la parte de la óracion que determina; pero puede á veces interponerse alguna otra palabra, lo que da realce y elegancia à la espresion: v. gr. la nunca bien ponderada arrogancia; el no sé si decir compromiso; el muy continuado escribir.


 P. ¿Con que denominacion, se distinguen las palabras que determina el artículo?

 R. Toman la denominacion de palabras sustantivas por hacer cada una de ellas veces de sustantivo: v. gr. el hacer, el acaso, aunque debía esceptuarse el adjetivo, que en rigor no es palabra sustantiva, pues siempresSe sobreentiende un sustantivo que le acompañe: v. gr. cuando se dice el curioso, se sobreentiende por la figura elipsis al hombre curioso.


 P. ¿Hay mas que observar?

 R. Que algunos adjetivos no solo se usan como sustanti vados, sinó como sustantivos tales. Como se dice los ricos son avaros, los jóvenes son alegres; los adjetivos ricos y jóvenes haceu oficio de sustantivos tales.


 P. ¿Se antepone el artículo á los nombres propios?

 R. En general no se antepone; pues el nombre propio como solo conviene á un objeto particular, esta bastante determinado por si, y no necesita articulo. Así es que no se dice: el Dios, el Madrid, el Alejandro, sinó Dios, Madrid, Alejandro. Sin embargo, los nombres propios toman artículo:

 I. ― Cuando hacen veces de un sustantivo comun: v. gr. Aranjuez es el Versalles de España. El general se portó como un Alejandro [1].

 II. — Cuando se refiere â nombres de reinos, rios y montes : v. gr. la Escocia, el Guadalquivir, el Aquilon, los Alpes.


 P. ¿En que caso se suprime el artículo delante de un nombre comun?

 R. I. — Cuando está en forma de apóstrofe ó interjeccion:v. gr; hijo, no me des que sentir; mujer ya basta.

 II. — Cuando está regido de otro sustantivo ó verbo mediante una preposicion, v. gr. hombre sin vergüenza, mantilla de blonda, hablar de noticias, salir del palacio.

 III. — Cuando se junta con los verbos ser, hacer ó tener: v. gr. ser zapatero, hacer calceta, tener descaro.


 P. ¿Varian de significacíon algunos nombres segun van ó no precedidos de artículo?

 R. Hay algunos que regidos de un verbo varían la significacíon de la frase segun van ó no antecedidos de artículo, tales son entre otras las locuciones siguientes: abrir tienda y abrir la tienda; dar hora y dar la hora; dar perro y dar el perro; estar en cama y estar en la cama; estar en capilla y estar en la capilla, etc.


 P. ¿Qué se nota en el artículo terminante lo?

 R. Que no pertenece à níngun género y se junta à ve ces con nombres masculinos ó femeninos: v. gr. hablar á lo duque, portarse a lo reina, cuyas locuciones equivalen á decir hablar como un duque, portarse como una reina.


 P. ¿Que se nota en el articulo indeterminado algo, alguna?

 R. Que se antepone al sustantivo en las oraciones afîrmativas: v. gr. alguna gracia merecen, alguu pariente tengo; pero sí la oracion es negativa se pone despues del sustantivo v. gr. en los mismos ejemplos se dirá: no merece gracia alguna, no tengo pariente alguno. [2]


 P. ¿Que se nota en el artículo negativo ningun, ninguno?

 R. Que puede colocarse antes y despues del sustantivo con que se junta; v. gr. no he tenido uiugun hijo, o no he tenido hijo ninguno.


III.


DEL NOMBRE.


 P. ¿Cuántas funciones puede tener el nombre en la oracion?

 R. Tres principales [3], á saber: como sujeto, como apóstrofe y como complemento. Dícese que es sujeto cuando ejecuta la accion del verbo: v. gr. el hombre estudia; apóstrofe, cuando es à quien se dirije la palabra: v. gr. hombre, calla; y complemento cuando directa ó indirectamente limita la accion del verbo: v. gr. Dios crió al hombre, y lo crió todo para el hombre.


 P. ¿Hay en castellano muchos sustantivos de género dudoso?

 R. Hay algunos cuyo género no ha marcado aun el uso, tales son albalá, anatema, cisma, dote, emblema, espía, mar, neuma y puente. Y hay otros que segun su terminacion se usan ya como masculinos; ya como femenimos: v. gr. barreno, barrena; bolso, bolsa; caldera, catdera; cencerro, cencerra; jaco, jaca; madera, madera; etc. los cuales tienen igual significacion en un género que en otro.


 P. ¿Hay sustantivos que varían de acepcíon segun el género en que se usen?

 R. Los siguientes:

ARTE. — Es masculino en singuar,y femenino en plural.

CANAL. ― ES masculino cuando significa el conducto de agua que se hace para fertilizar las tierras o abrir comunicaciones; y femenino cuando significa la res del cerdo muerta y limpia.

COMETA. — Es masculino cuando significa un cuerpo celeste: y femenino cuando significa el armazon de cañas y papel que usan los niños.

CORTE. ― Es masculino cuando significa el obrador ó taller donde se corta; y es femenino cuando significa la reunion de grandes y señores que cortejan al príncipe.

DOBLEZ. — Es masculino cuando significa la arruga ó pliegue que se hace en las ropas y telas; femenino cuando significa la malicia ó doble intencion del ánimo.

FRENTE. — Es masculina cuando significa la fachada ó delantero de una casa; y femenino cuando significa el espacio superior de la cara encima de los ojos.

LEVITA. ― Es masculino si Significa un diàcono ó el que pertenece á la tribu de Levi; es femenino cuando significa un vestido que usan los hombres.

MÁRGEN ― En general es masculino; y es femenino cuando significa las orillas ó límites de un rio.

ORDEN. — Es masculino cuando significa la regularidad, conexion ó dependencia que guardanlas cosas entre sí; y es femenino cuando significa los institutos religiosos, ó las providencias emanadas de alguna autoridad.

PARTES. — En general es femenino; y es masculino cuando significa el correo ó enviado que despachan los principes y gefes del gobierno.

PEZ. ― Es masculino cuando significa el animal asi llamado; y femenino cuando significa una resina.

SOTA. ― Es masculino cuando denota el subalterno de alguno; femenino si significa una figura de los naipes.

TEMA. ― Es masculino como asunto ó proposicion de un discurso; es femenino cuando significa obstinacion ó manía.


 P. ¿Hay sustantivos que varían de acepción segun el número en que se usan?

 R. Hay tambien otros sustantivos que aunque no varian el género, tienen en plural una significacion distinta de la que tienen en singular, tales son:

ALFILERES. — Los gastos articulares de una señora.

BAQUETÁS. ­Los palillos de un tambor, ó el castigo usado en la milicia.

CAIDOS. — Los réditos devengados.

CORTADURAS. — Los desperdicios de tela ó papel.

CÓRTES. — La reunion de los diputados ó procuradores de un reino.

ESPADAS. ― Uno de los palos de la baraja.

GRACIAS. — La espresion del reconocimiento.

LUCES. — Las aclaraciones ó avisos que se dan.

MANOS. ― El trabajo manual.

TRABAJO. ― Las desgracias ó penalidades que se padecen.

 Pero estas mismas palabras tienen ademas en plural un significado de sus respectivos singulares: v. gr. un papel de alfileres; hacer cortadaras; vender espadas, etc.


 P. ¿Hay nombres que varian de acepcion, segun se usan como sustantivos ó como adjetivos?

 R. Hay algunos: v. gr. derecho cuando significa la razon y justicia que asiste á cualquiera, es sustantivo; y cuando significa una cosa recta, es adjetivo. Raso, cuando significa una tela de seda, es sustantivo; y cuándo significa una cosa lisa y llana, es adjetivo. Por esta razon llaman algunos á estas palabras homónímas.


 P. ¿Que se observa en un número de los nombres compuestos?

 R. Las particularidades siguientes:

 I. — Cuando el nombre se compone de un verbo ó preposicion y un nombre, solo este toma el signo del plural: v. gr. parabíen, parabíenes; tapaboea, tapabocas.

 II.— Cuando se compone de dos nombres de modo que formen una espresion idéntica, solo el último toma el signo del plural: v. gr. carícoche, carícoches; puntapie, puntapies.  III. ― Cuando se compone de dos nombres que no forman espresion idéntica, toman ambos el signo del plural, si no están intermediados de preposicion: v. gr. hombre bueno, hombres buenos; y solo le toma el primero cuando están intermediados de preposicion: juez de paz, jueces de paz; cabeza de partido; cabezas de partido.


 P. ¿Qué se observa en los nombres aumentativos y diminuyivos?

 R. Que no deben tenerse por tales los que aparecen serlo por su terminacion: v. gr. sablazo, golpazo, espolon, parecen aumentativos no siéndolo y acerico, lazari­llo, etc, parecen dimunitivos, y no lo son.


 P. ¿Que hay que notar en los nombres comparativos?

 R. Que cuando se comparan en grado de superioridad ó inferioridad, se usa de los adverbios más ó menos, sean los nombres sustantivos ó adjetivos. Pero cuando se comparan en grado de igualdad, se usa de tanto, tanta, tontos, tantas, con los sustantivos, y de tan con los adjetivos: v. gr. tu hermana tiene tanto dinero, tanta paciencia como tú; peró no es ni tan ligera ni tan prudente.


 P. ¿Que mas hay que notar en los comparativos?

 R. Que los comparativos mayor, menor, mejor y peor, se colocan delante del sustantivo, si la comparaciones absoluta: v. gr. es la mayor maravilla, es mi mejor amigo. Pero si la comparacion es relativa á clases ú objetos determinados, pueden ponerse estos comparativos antes ó despues del adjetivo. Asi es que se dice: es el mejor edif/icio, ó el edificio mejor de esta calle; no hay cosa mejor, ó mejor cosa que no tener cuidados.


 P ¿Que colocacion se dá á los adjetivos respecto de los sustaniivos?

 R. Si el adjetivo denota una simple calidad propia ó esencial del objeto suele preceder, al sustantivo; v. gr. duro hierro, dulce miel, blanca nieve; pero cuando denota un estado ó situacion accidental se pospone al sustantivo: v. gr. hierro colado, miel blanca, calle angosta, medias azules, agua fria, etc.


 P. ¿Qué colocacion se dá á los numerales ordinales?

 R. Los ordinales, siempre, que no se usen en citas de libros ó leyes, y los adjetivos ambos, cada, cuanto, otro, poco, se colocan delante del sustantivo: v. gr. el cuarto lugar, el décimo soldado, ambos generales, cada hombre, cuanto dinero, Otra mujer, poca salud.


 P. ¿Que colocacion se dá á los demas adjetivos?

 R. Deben siempre colocarse despues de los sustantivos á no hacerse uso de la figura hipérbaton, como en estos ejemplos: dichosos padres, desgraciado joven, terrible venganza: cuyas espresiones tienen mucha mas gracia que si se dijera: padres dichosos, joven desgraciado, venganza terrible.


 P. ¿Varian algunos sustantivos de significacion, segun vayan ó no precedidos del adjetivo?

 R. Hay adjetivos que segun se antepone ó pospone al sustantivo hacen variar a este de significación: v. gr. un hombre grande, significa un hombron, y un grande hombre, significa un hombre de un mérito estraordinario. Un escritor pobre, significa un escritor de pocos bienes; y un pobre escritor, Significa un escritor de poco mérito, etc. [4].


III.


DE LOS PRONOMBRES.


 P. ¿Qué hoy que notar en los pronombres personales?

 R. Que los pronomhres de las dos primeras personas yo, tú, nosotros, vosotros, solo se usan hablando de personas, pues no pueden referirse sinó al que habla, ó á aquel a quien se habla [5]; y los de las terceras personas él, ella, ellos, ellas; le, la, lo, los, las, les, se usan hablando de personas y de cosas.


 P. ¿Pueden omitirse los pronombres en algun caso?

 R. Cuando los pronombres de la tercera persona se refieren à cosas y están como sujeto, se suprime siempre el pronombre por la figura elipsis; v. gr. hablando de una funcíon se dice: me gusta, es buena, en lugar de ella me gusta, ella es buena; pero el pronombre no puede omitirse cuando esta como complemento: v. gr. la he visto; le pegue un bofeton, pudiendo los pronombres la, le, referirse a cosas y á personas.


 P. ¿Qué hay que observar en el pronombre lo?

 R. Que no pertenece à ningun género, y se usa á veces en lugar de una proposicion entera: v. gr. ¿ha visto Vd. lo que ha sucedido hoy en la Calle? lo he visto. Pues esta mejor que si se respondiera: he vísto lo que ha sucedido hoy en la calle, cuya repeticion se evitara usando el pronombre lo.


 P. ¿Que hay que observar en el pronombre la?

 R. Que se usa tambien con preferencia en ciertas locuciones determinadas: v. gr. echarla de guapo, tomarla con alguno, tomar las de vílladíego, etc.


 P. ¿Que concordancia sigue el verbo cuando se refiere á dos pronombres de distinta persona?

 R. En este caso se pone el verbo en segunda persona del plural, si los pronombres son de segunda y tercera: v. gr. él y tú vendreis: y en primera persona si los pronombres son de primera y segunda, ó primera y tercera: v. gr. tú y yo iremos: ellos y nosotros saldremos.


 P. ¿Que concordancia requiere el pronombre nos?

 R. Como abreviacion de nosotros, rige el verbo en primera persona del singular, cuando reemplaza à una autoridad superior, y el verbo no está inmediato al pronombre: v. gr. nos, don Bernardo, Obispo de Cuenca, pedí parecer, etc. Este modo de decir solo puede usarse hablando los príncipes y los prelados.


 P. ¿Que hay que observar en los pronombres reflexivos se y si?

 R. Que no se usan indistintamente el uno y el otro. Se usa de se siempre que es complemento; y de sí siempre que esta antecedido de preposicion: v. gr. Se aman, se pasean, por si, ante sí.


 P. ¿Qué hay que observar en los pronombres mi, tí y sí?

 R. Que toman la sílaba final go, siempre que están an tecedidos de la preposicion con: v. gr. conmigo, contigo, consigo.


 P. ¿Que hay que observar en el relativo quien?

 R. Que solo se usa hablando de personas; y los pronombres que y cual hablando de personas y cosas: v. gr. se dice: el sujeto de quien, del cual ó del que hablamos; los medios con que ó con los cuales contamos: pero no podrá decirse los medios con quienes contamos.


 P. ¿Que hay que observar en el relativo cuyo?

 R. Que no concierta en ningun caso con la persona que posee, y si con la cosa poseida, de modo qne en la apariencia se falta á las reglas de concordancia. Así es que se dice: el amigo cuyas son estas plumas; las señoras cuyo es este abanico.



IV.


DEL VERBO.


 P. ¿Cómo deben usarse los tiempos del verbo?

 R. Las reglas para saber de qué modo deben usarse los tiempos del verbo no estan aun bien fijadas por nuestros gramáticos: pero dado el caso que queramos establecerlas, no es posible fijarlas sinó en los tiempos del indicativo y del subjuntivo; pues el imperativo solo tiene un tiempo, y el infinitivo ya se dijo que no tiene tiempos, pues sus terminaciones carecen hasta de personas [6].


 P. ¿Cómo se usan los tiempos del indicativo?

 R. Del modo siguiente: El presente cuando se habla de la época actual; pero por lo mismo que esta época no puede ser anterior ni posterior, el presente es el tiempo de un uso mas absoluto. En efecto, la época actual puede referirse al momento en que se habla: v. gr. ahora llueve, al dia de hoy, hoy llueve, á este mes, á este año, á este siglo, y bajo este aspecto el presente viene à ser un tiempo universal que se refiere á la eternidad : v. gr. Dios premia al bueno, y castiga al malo.

 El pretérito imperfecto cuando se habla de una época tan inmediata á la actual que casi se confunde con ella, ó está á veces determinada por la série del discurso ú otra circunstancia: ahora mismo iba á ver á vd Otras veces indica un estado anterior al pretérito absoluto: v. gr. cuando estudiaba aprendi de memoria el Florilegio. Bajo este aspecto puede confundirse el pretérito imperfecto con el simple ó absoluto; pero tienen en la realidad una significacion bien diferente; si se dice: el alcalde Ronquillo fué corregidor de Madrid en 1890. Se da á entender que solo aquel año fué corridor; pero si se dice: el alcalde Ronquillo era corregidor de Madrid en 1890, se da á entender que no solamente lo fué aquel año, sinó tambien antes y despues.

 Los pretéritos simple y anterior cuando se habla de una época enteramente pasada; pero con esta diferencia: el simple marca mas particularmente la época en que se ejecutaba la accion del verbo: v. gr. el mes pasado, ayer hizo frio; y el anterior marca la época en que ya estaba ejecutada la accion del verbo: v. gr. apenas hubo llegado el rey, fue el ayuntamiento a felicitarle.

 El pretérito compuesto cuando se habla de una época que aun no ha pasado enteramente, é indica el tiempo en que se ejecutaba la accion del verbo: v. gr. este año, este mes, esta semana ha llovido mucho.

 El preterito pluscuamperfecto cuando se habla de una época que por sí es anterior á la actual, v. gr. cuando llegó tu padre, se habia marchado ya el mio.

 El futuro Simple cuando se habla de una época venidera pero absoluta é indeterminada: v. gr. el dia del juicio resucitarán los muertos. ·

 El futuro compuesto cuando se habla de una época venidera, pero determinada y relativa: v. gr. cuando Vd. vuelva ya habré acabado.

 Los futuros condicionales únicamente se usan en las proposiciones que envuelven en sí alguna condicíon (pág. 90) tácita ó espresa. Estas tienen dos verbos, el que es presa la condicion y el condicionado, que es el que se usa en estos tiempos con la diferencia siguiente:

 I. ― Se usa del futuro condicional pasado si el otro verbo está en imperfecto de subjuntivo: v. gr. sí me pidíeses la pluma te la daría.

 II. — Se usa del futuro condicional pasado si el otro verbo está en pretérito pluscuamperfecto de subjuntivo: v. gr. st me hubíeses pedido la pluma te la hubiera dado.

 III. - ­Cuando el verbo de la condicion está en presente de indicativo ó futuro de subjuntivo se pone el condicional en el futuro Simple, v. gr. sí me pídes ó me pldieses la pluma te la daré.


 P. ¿Comó se usan los tiempos del subjuntívo?

 R. Relativamente al tiempo en que está el verbo determinante, pero del modo siguiente:

 I. — Cuando el verbo determinante está en presente, pretérito compuesto ó futuro de indicativo, y el determinado ha de espresar una accion de presente, se pone este en presente de subjuntivo: v. gr. es menester, ha sido menester, será menester que estudies.

 II. ― Cuando el verbo determinante no está en ninguno de estos tres tiempos, y el determinado ha de espresar una accion de presente, se·pone este en pretérito imperfecto de subjuntivo: v. gr. era menester, fue menester, sería menester que estudiases.

 III. — Cuando el verbo determinante está en presente pretérito compuesto ó futuro de indicativo, y el determinado ha de espresar una accion pasada, se pone este en pretérito perfecto de subjuntivo: v. gr. es menester, será menester que hayas estudiado.

 IV. ― Cuando el verbo determinante no está en ninguno de estos tres tiempos, y el determinado ha de espresar una accion pasada, se pone en pretérito pluscuamperfecto de Subjuntivo: v. gr. era menester, fue menester, sería menester que hubieses estudiado.

 V. — El futuro de subjuntivo solo se usa en las frases condicionales.


 P. ¿Que hay que notar en el imperativo?

 R. Que las dos primeras personas del plural pierden la consonante final en los verbos pronominales: v. gr. se dice contentémonos, en vez de contentémosnos, preparaos, en vez de preparados. Únicamente el verbo ir conserva la d de la segunda persona idos.


V.


DEL PARTICIPIO.


 P. ¿Hay en castellano mas participío que el que se dió á conocer en la analogía?

 R. Antiguamente se usaban tenían por participios unos adjetivos derivados de los verbos y terminados en ante y ente; pero en el dia se ha reducido mucho su número, y solo se usan como adjetivos: v. gr. el jóven amante, la guardia saliente. Sin embargo, en estilo forense se usan como participíos los siguientes: poder habiente, fe haciente, estante y habitante en tal parte [7].


 P. ¿Hay otros adjetivos en esta especie?

 R. Hay otros terminados en ando y en ende, que podrían denominarse participio de futuro, pues hasta cierto punto pueden confundirse con esta palabra. En efecto, el participio califica al sustantivo con que se junta, como complemento del verbo de donde nace: v. gr. el joven examinado, el caudal dividido quiere decir: el Joven que se ha examinado, el caudal que se ha dividido; y los adjetivos terminados en ando y ende tienen igual significación remitiéndose á un tiempo venidero: el joven examinado, el caudal dividido quiere decir: el Joven que se ha de examinar, el caudal que se ha de dividir.


 P. ¿Qué se nota en los géneros de estos adjetivos?

 R. Que no varian el género; así es que se dice una mu jer dominante, la iglesia militante, la hacienda dividiendo, etc. Pero sin embargo el uso ha admitido que se diga examinada, educada, asistenta, comercienta, presidenta, etc.


 P. ¿Que hay que notar en el participio considerado como adjetivo?

 R. Que aunque califica al sustantivo con que se junta como complemento del verbo, en ciertos casos le califica como sujeto: v. gr. un hombre leído no significa un hombre que se ha leído, sinó un hombre que lee ó ha leído; una mujer porfiada no significa una mujer à quien se porfia, sinó una mujer que porfia.


 P. ¿Qué hay que notar en el participio considerado como verbo?

 R. Que cuando está precedido de los auxiliares dejar, llevar, tener, etc. concierta con el complemento del verbo en género y número: v. gr. dejé encerrados mis libros; el caballo llevaba andadas seis leguas; tendremos escritos cuatro pliegos. Pero cuando el perticipio está precedido del auxiliar haber, nunca concierta con el complemento del verbo, v. gr. en los mismos ejemplos se diria: hube cerrado mis libros, el caballo habia andado siete leguas, habriamos escrito cuatro pliegos.


 P. ¿Que hay que notar en los participios que tienen dos terminaciones como proscribido, proscripto?

 R. Que no pueden usarse ambos con el auxiliar haber asi es que no se dice yo he inscribido sinó he inscrito. Esceptuándose los pretéritos irregulares frito, preso y provisto que se usan en los tiempos compuestos de sus respectivos verbos, lo mismo que los otros participios reguiares; así es que se dice: la cocinera ha freido ó ha frito; el ha prendido ó ha preso; nosotros hemos proveido ó hemos provisto.


VI.
DE LAS PALABRAS INVARIABLES


 P. ¿Son muchos los adjetivos que se se usan como adverios?

 R. Los siguientes: alto, bajo, claro, malo [8], mejor, mucho, oscuro, peor, poco, presto, pronto, recio y temprano. Si están coloca os despues de un verbo son adverbios, v. gr. Pedro habla recio; despacha tú temprano y si no están despues del verbo, son adjetivos: v. gr. un hombre recio; una fruta temprana.


 P. ¿Pueden confundirse los adverbios con los sustantivos?

 R. Algunos se usan como sustantivos tales (no como palabras sustantivas): v. gr. el mal consume; el acoso decide; la mañana es hermosa, lo que se conoce en el artículo que le precede.


 P. ¿Pueden, confundirse los adverbios con las preposiciones?

 R. Otros adverbios hacen veces de proposiciones, como lejos, cerca, detrás, dentro, etc. en cuyo caso son adverbios cuando no tienen complemento: v. gr. voy lejos; sal fuero; iremos cerca; y son preposiciones cuando le tiene: v. gr. voy lejos de casa, sal fuera del pueblo; iremos cerca del molino.


 P. ¿Que particularidades se notan en los adverbios nunca y jamás?

 R. Que pueden usarse indistintamente el uno por el otro: v. gr. nunca volverá; jamás volverá; y juntos tienen mucho mas energía: v. gr. nunca jamás volverá. Pero si el adverbio jamás va antecedido de por siempre, tiene con la misma energía una significacion enteramente contraria: nunca jamás significa en ningun tiempo, y por siempre jamás en todo tiempo, perpetuamente.


 P. ¿Que particularidad se nota en el adverbio de negacion no?

 R. Que sirve muchas veces para dar mas fuerza á la afirmacion. En este ejemplo: mejor es maña que no fuerza, sobra verdaderamente el nos pero con este pleonasmo se espresa muy enérgicamente mayor conveniencia de la maña.


 P. ¿Y cuando está en sentido negativo?

 R. Da tambien mas energía á la espresion, si bien en este caso no puede omitirse: v. gr. no quiero nada; no viene nadie. Sin embargo, cuando en la preposicion hay palabras negativas, como en los ejemplos propuestos, permite el uso se prescinda del adverbio no, alterando el órden de construccion por la figura hipérbaton: v. gr. nada quiero, nadie viene.


 P. ¿Que particularidad se nota en los adverbios donde y cuando?

 R. Que se anteponen siempre al verbo: v. gr. Cuando sales sabes donde vas. Y aunque á veces se vean pospuestos, se ha de sobreentender un verbo que inmediatamente les siga: v. gr. cuando se dice dime donde, dime cuando, se quiere decir, dime donde vas, dime cuando vas, etc.


 P. ¿Se repite la preposicion delante de cada uno de los sustantivos seguidos que rige?

 R. En general no se repite y se coloca únicamente delante del primero: v. gr. voy por libros, plumas y tinta. Pero tambien se realza mucho el estilo repitiendo la preposicion delante de cada uno de los sustantivos: v. gr. en la calle, en la casa, en las concurrencias, en todas partes era modelo de urbanidad.


 P. ¿Hay reglas para conocer que clase de adverbios rige las preposiciones?

 R. I. ― La preposicion por rige á los adverbios de tiempo, á los de modo, á los de cantidad y los de afirmacion y negacion: v. gr. por ahora, por mal, por mucho, por si ó por no.

 II. ― Las preposiciones de y desde rigen a los de lugar, á los de órden y a algunos de los tiempos: v. gr. de antes, desde aqui, desde ahora.

 III. — La preposicion para rige á los de tiempo, á los de cantidad y á los de comparacion: v. gr. para luego, para poco, para menos.

 IV. ― Las preposiciones hacia, hasta y entre, rigen á los dé lugar y algunos de tiempo: v. gr. hasta aqui, hácia alla, entre hoy y mañana.


 P. ¿Cómo se distinguird cuando la palabra que es conjuncion y cuando pronombre relativo?

 R. I. — Siempre que la palabra que vaya despues de un sustantivo, ó esté regida de preposicion, es relativo: v. gr. los libros que has comprado, los caballos que pasan, los medios de que te vales. . II. — Siempre quo vaya entre dos verbos ó entre un adjetivo [9] y un verbo, es conjuncion: v. gr. piensos que has de morir, es fácil que te equivoques.


 P. ¿Qué hay que notar en las conjunciones?

 R. Que las copulativas, disyuntivas, adversativas, comparativas, pueden enlazar palabras ú oraciones enteras; y las condicionales, causales y transitivas, solo pueden enlazar oraciones.


 P. ¿Hay reglas para saber en que modo requieren el verbo los conjunciones?

 R. I. — Las conjunciones en vista de que, entre tanto que requieren el verbo en indicativo.

 II. — Las conjunciones sin que, si no es que, hasta que, á menos que, con tal que, en caso de que, antes que y á fin de que, le requieren en subjuntivo.

 III. — Las conjunciones que, porque, ya que, sin embargo de que y á pesar de que, le requieren en indicativo ó subjuntivo.

  1. Se suele decir la Antonia, la Petra, la Juana, sobreentiendose la mujer que se llama Antonia, Petra, Juana, etc. aunque es mas opio decir Antonia, Petra, como se dice Antonio, Pedro, Juan.
  2. Sin embargo,en sentido interrogativo podria decirse: ¿no mereces alguna gracia? ¿no tengo algun pariente?
  3. Digo principales porque el nombre regido de una preposicion se halla muy frecuentemente como parte accesoria. Cuando se dice acusaron á Pedro de ladron, y le asotaron en la cárcel, los nombres ladron y cárcel no son partes principales, pues sin ellos subsiste completamente el sentido de la preposicion acusaron á Pedro y le asotaron.
  4. La colocacion del adjetivo pende muchas veces de lo que pide la cadencia del período; por cuya razon si es monosílabo suele ir delante del sustantivo, y despues si es polisílabo. Asi es que se dice hacía buen sol, hacia un sol muy resplandecíente.
  5. A veces se usa en estilo oratario ó figurado personifîcar las cosas, y en este caso se les puede sustituir el pronombre de la segunda persona: v. gr. abrete tierra y tragale; paraa astros el curso y ascuehadme.
  6. Asi es un error traducir el participio presente francés por el gerundio español dicidiendo: remito á vd. una caja conteniendo 20 botellas de Burdeos, sino que debe decirse: remito á Ud. una caja que contiene 20 botellas de Burdeos.
  7. Hay que observar que algunos de estos antiguos participios se usan en el dia como sustantivos: v. gr. los habitantes, los oyentes al paso que otros, como ardiente, dolíente, etc., no se usan sínó como adjetivos, Algunos retienen una sola de las acepciones del verbo de donde nacen, como errante; otros se derivan de la significacion del verbo á que deben su origen, como teniente. Pero ninguno de ellos puede tener complemento: pues calmante, v. gr. no puede regir á un nombre como el verbo calmar de donde procede. Asi es que se dice la prudencia calma la cólera; pero no puede decirse la prudencia es calmante la cólera. Estas razones, unidas á las de no existir en castellano participios adjetivos y pasivos como en latín, son las que nos han obligado á considerar estas palabras como adjetivos.
  8. Adviértase que el adjetivo malo pierde la O final delante de un sustantivo masculino asi es como se usa por adverbio.
  9. Adviértase que este adjetivo ha de ser complemento del primer verbo, como es facil que te equivoques; pues si el adjetivo estuviese antecedido del sustantivo, la palabra que seria pronombre: v. gr. el hombre estudioso que quiere perfeccionarase.