Elementos de gramática castellana dispuestos para uso de la juventud/Parte segunda. De la sintaxis. Capítulo Octavo. De la construccion

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Elementos de gramática castellana dispuestos para uso de la juventud (1875) de D. Lorenzo Alemany
Parte segunda. De la sintaxis. Capítulo Octavo. De la construccion

CAPITULO OCTAVO.


De la Construcción.


 P. ¿Que es construccíon?

 R. El órden de colocacion que deben guardar las palabras en el discurso, para espresar los pensamientos con claridad. y exactitud.


 P. ¿De cuántos modos puede ser la construccíon?

 R. De dos: propia y figurada. Llámase construcción propia la que se limita estrictamente á las reglas gramaticales, y figurada, la que se aparta algo de estas reglas para dar al discurso mas gracia y energía.


I.


DE LA CONSTRUCCION PROPIA.


 P. ¿En qué consiste la construcción propia?

 R. En que las palabras guarden entre sí el órden que les conviene, ya respecto de su naturaleza, ya respecto de su representacion gramatical.


 P. ¿Que orden, deben guardar las palabras respecto de su naturaleza?

 R. El de anteponerse las mas nobles ó de mas gerar quía y autoridad, y las que significan cosas anteriores: v. gr. al sol y la luna salen y se ponen; el padre y el hijo comieron y cenaron.


 P. ¿Qué orden deben guardar las palabras respecto de su represeatacion gramatical?

 R. I. ― Cuando la proposicion ú oracion no tienen palabras incidentes, se coloca primero el sujeto ó móvil del verbo, y tercero el complemento, v. gr.: yo amo á Dios. Y si el complemento ó complementos están espresados por un pronombre personal, se anteponen al verbo [1], empezando por el indirecto si concurren ambos: v. gr.: yo te he visto, yo te lo he comprado.

 II. ― Cuando estas palabras ó partes principales de la preposícion tienen otras palabras incidentes ó dependientes de ellas se colocan la palabras regidas en seguida de las regentes; el nombre despues del artículo; el adjetivo despues del sustantivo; el adverbio despues del verbo ó adjetivo que modifica: v. gr. en esta oracion: el hombre útil á sus semejantes merece ser siempre honrado de todos los damas; se vé que el sustantivo hombre está despues del artículo el que le determina; el adjetivo útil despues del sustantivo hombre á que se refiere; la preposícion á entre las palabras regente útil y las regidas sus semejantes; todo lo que debe ir inmediatamente despues del sujeto verbo, por exigirlo así las relaciones que tienen estas palabras, despues el verbo merece; en seguida el complemento del verbo que es el infinitivo ser: junto a este infinitivo el adverbio siempre que lo modifica; luego el complemento de este infinitivo que es el participio honrado, y últimamente la preposícion de entre este mismo participio que es regente, y las palabras que rige todos los demas.


 P. ¿Es inalterable este órden?

 R. Lo es en general, pero tiene alguna que otra escepcion segun las diferentes especies de oraciones.
II.


DE LAS DIFERENTES ESPECIES DE ORACIONES. [2]


 P. ¿De cuántos modos pueden considerarse gramatícatmente las oraciones?

 R. De dos: respecto del verbo y respecto de si misma.


 P. ¿En que se dividen las oraciones respecto del verbo?

 R. En sustantivas, espositivas, imperativas y determinadas.

 I. - Llamanse sustantivas las oraciones cuyo verbo es sustantivo, y tienen regularmente por complemento un nombre adjetivo ó abstracto: Juan es amigo, Pedro esta alegre. [3].

 Tambien hacen veces de verbos sustantivos todos los que piden auxiliares (pág. 36), en cuyo caso tienen por complemento un adjetivo, un gerundio ó un nombre regido de preposicion, que modifique la manera de ser ó estar: v. gr. yo me quedaré solo: tu te ibas escribiendo; nosotros estaremos en casa.

 II. ― Llamanse espositivas las oraciones que sin ninguna dependencia afirman una cosa ó enseñan un tributo, en cuyo caso el verbo está en indicativo: v. gr. et padre enseña á los hijos; que equivale á decir el padre está enseñando á los hijos.

 III. — Llamanse imperativas las oraciones que sirven para mandar ó vedar, en cuyo caso el verbo está en imperativo: v. gr. trae el libro, no comas eso. En las oraciones imperativas ó no se enuncia el sujeto del verbo que siempre es un pronombre personal [4], ó si se enuncia se coloca despues del verbo v; gr. en los casos propuestos se diria: trae tú el libro, no comais vosotros eso. [5].

 IV. ― Llámanse determinadas las oraciones que tienen dos verbos, uno determinante y otro determinado: v. gr. tú necestas ser aplicado, yo quiero que vosotros acabeís el libro. La primera es una preposicion sustantiva determinada, y la segunda una espositiva determinada.


 P. ¿Cómo se consideran todas estas oraciones cuando se pregunta?

 R. Como interrogativas, en cuyo caso es mas elegante posponer el sujeto al verbo ó empezar por la palabra acaso, mayormente si el sujeto es primera persona: v. gr. con los ejemplos propuestos se diría: ¿está Pedro alegre? ¿íbas tú escribiendo? ¿estaremos nosotros en casa? ¿enseña el padre á los hijos? ¿necesitas tú ser aplicado? ¿acaso quiero yo que vosotros acabeis el libro?


 P. ¿En que se dividen las oraciones respecto de si mismas?

 R. En impersonaies, completas, incompletas, condicionales y relativas.

 I. — Llàmanse impersonales las oraciones que no tienen sujeto, como llueve, parece, importa, se dice ó dicen, se habla, etc., donde se vé que no hay sujeto que ejerza la accion. Cuando el verbo de estas oraciones no es unipersonal, se puede poner en tercera persona del plural ó en la tercera del singular, precedida del pronombrese: v. gr. hablan ó se hablaban, dijeron ó se dijo, cuyo significado es el mismo.

 II. — Llamanse oraciones completas las que tienen uno ó dos complementos espresos: yo te compro libros, tú le eras molesto.  III. ­― Llámanse oraciones incompletas las que no tienen ningun complemento; v. gr. tú escuchas, ya estará Pedro. [6].

 IV. — Llámanse condicionales las oraciones que constando de dos partes, no puede verificarse la segunda sin la condicion que espresa la primera: v. gr. sí no llueve saldrá á paseo; cuando venga tu padre, dile que suba.

 V. — Llámanse relativas las oraciones en que interviene un nombre relativo: v. gr. El joven que estudia es digno de premio. Estas oraciones constan tambien de dos partes, la antecedente y la relativa, en el ejemplo propuesto, la parte antecedente es eljóven es digno de premio y la relativa que estudia. El pronombre relativo podrá ser sujeto como en este caso; complemento como en el ejemplo la copa que has comprado es mía, ó parte incidente ó regida, como en la oracion: la señora de quien hablamos vendrá á vernos.


III.


DE LA CONSTRÚCCION FIGURADA.


 P. ¿Que es lo que da origen á la construccion figurada?

 R. Ciertas alteraciones, omisiones ó transposiciones que tienen que sufrir las palabras en el órden directo ó gramatical.


 P. ¿De cuántos modos pueden ser estas figuras?

 R. De dos: respecto de las oraciones enteras, ó respecto de las palabras ó partes de la oracion.


 P. ¿Que figuras hay respecto de las oraciones?

 R. Cuatro: hípérboton, elípsís, pleonasmo y silepsís.

 I. ― Hipérbaton es una figura por medio de la cual se altera el orden que deben guardar las palabras en el discurso, segun las reglas de construccion. Cuando se dice á todos obliga la ley, con vosotros hablo, á vosotros me dirijo, se antepone el complemento al verbo en virtud de esta figura, con cuya alteracion tienen estas espresiones mucho mas energía que si guardando las reglas de construccion se digiere: la ley obliga á todos, hablo con vosotros, me diríjo á vosotros.

 Debe con todo advertirse que esta figura no autoriza para invertirel órden natural de las palabras, ni trastornar el que deben seguirlas rejidas respecto de sus regentes; así nunca podrá decirse la luna y el sol se ponen y salen, ni tampoco, libros para niños en castellano, etc.

 II. — Elipsis es una figura por medio de la cual se suprimen y sobreentienden alguna ó algunas palabras. Cuando se dice ¿qué tal? bien, se sobreentiende en estas locuciones ¿que tal le parece á V? me parece bien.

 Esta figura es de las que mas adornan el discurso, principalmente con la omision de los pronombres que son sujetos del verbo; v. gr. esta oracion, creo que mañana podré ir d verle, y nosotros iremos juntos á paseo, tiene mucha mas gracia que si dijera: yo creo que mañana yo podré ir á verle, nosotros iremos juntos á paseo.

 III. — Pleonasmo es una figura por medio de la cual se aumenta alguna palabra sobrante al parecer, pero que da una energía estraordinaria á la espresion. Cuando se dice ta padre mismo lo ha mandado, el juez en persona le fué á buscar, tienen estas oraciones mucho mas fuerza y energía que sí Se dijera: tu padre lo ha mandado; el juez le fué á buscar.

 IV. — Silepsis es una figura por medio de la cual se falta en aparencia á las reglas de la concordancia. Cuando se dice vuestra majestad es justo, se abogaron gran parte de la tripulacíon, se comete esta figura, pues en el primer ejemplo del adjetivo justo no se refiere á vuestra magestad que es femenino, sinó a la persona del rey, que es masculino; y del mismo modo el verbo se ahogaron del segundo ejemplo, no concierta con la trípulación, que es singular, sinó con la pluralidad de individuos que se suponen que se ahogaron. [7].  P. ¿Hay mas reglas para la construccion figurada?

 R. Algunos gramaticos se han engolfadoen ella tan minuciosamente que han llegado á hacerla ininteligible; pero lo dicho basta para entender y analizar cualquier pasage de nuestros autores. sin embargo, debe advertirse que en general se llama figurado aquel sentido que se da á las palabras fuera de su significacion natural, como si alegóricamente se dijese: la nave de la iglesia no se hubiera salvado de tantas borrascas como la han agitado, á no dirijir el timon la sola y legitima autoridad del papa, iluminado por el Espiritu Santo; donde se vé que las palabras nave, salvado, borrascas y timon no se usan en su significacion natural.


 P. ¿Qué figuras hay respecto de las palabras?

 R. Cuatro: aferesis, apócope, stncopa y sinalefa.

 I. — Aféresis es una figura por medio de la cual se suprime alguna letra ó sílaba del principio de una palabra, como norabuena por enhorabuena.

 II. — Apócope es una figura por medio de la cual se suprime alguna letra ó sílaba al fin de una palabra, como gran, cualquier, en vez de grande, cualquiera.

 III. ― Sincopa es una figura por medio de la cual se suprime alguna letra ó sílaba en medio de una palabra, como hidalgo, gentilhombres, por hijodalgo, gentileshombres.

 IV. — Sinalefa es una figura por medio de la cual se suprime la vocal final, cuando la diccion siguiente empieza por vocal: v. gr. al en el lugar de á el; del en lugar de de el.

  1. Esceptúase la oracion imperativa en la que siempre se pospone el pronombre complemento al verbc; v. gr. traedle, copiadlo, tenedle.
  2. He adoptado el nombre de oraciones sustituyéndole al de proposicion que usé en la primera edicion, por dos razones: 1ª por seguir en esta parte la costumbre ya inveterada de los gramàticos de llamarlas así; y 2ª porque deben ser preposiciones consideradas lógicamente. Pero cuando estas proposiciones que ordenamos en la mente pasan á ser enunciadas por medio del lenguage hablado, no son en rigor otra cosa que oraciones, esto es, proposiciones emitidas, por los signos orales ó por palabras.
  3. El verbo estar no debe tener por complemento un nombre sustantivo, así es que no se dice Juan está zapatero, sinó Juan es zapatero.
  4. Véase la figura elipsís pág. 76. Digo que es un pronombre personal porque no teniendo el imperativo terceras porsonas, no puede tener por sujeto á un sustantivo, así cuando se dice que suba el críado, equivale à decir, dí al criado que suba, en cuyo caso es una oracion determinada.
  5. Cuando el complemento de la oracion imperativa es un pronombre, se pospone el verbo. (Véase la cita de la pág. 73); pero si no hay negación se sigue la construcción ya no son imperativas; pues equivalen á las oraciones determinadas no quiera que le traiga, no quiero que le traigas, no quiero que me lo deis.
  6. A veces suele posponerse el sujeto al verbo como en este ejemplo: ya estará pedro, pero esto se usa mas comunmente en las oraciones incompletas, pues en las completas disuenan mucho, á no ser que sean interrogativas, como si se dijera ha comprado los libros tu padre, en vez de tu padre ha comprado los libros.
  7. Por esta misma figura las dos primeras personas del singular requieren el verbo á veces en tercera persona: v. gr. yo soy el que lo dice, tú eres el que lo hecha á perder, donde se sobreentiende la voz sujeto, esto es, yo soy el sujeto que lo dice, tú eres el sujeto que lo echa á perder. Pero esta alteracion seria imposible en el plural, porque no puede decirse nosotros somos los que lo dicen, sinó los que lo decimos, ni vosotros los que lo echan á perder, sinó los que lo echanis a perder.