Diferencia entre revisiones de «Las nanas infantiles»

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Señoras y señores:
 
En esta conferencia no pretendo, como en anteriores, definir, sino subrayar; no quiero dibujar, sino sugerir. Animar, en su exacto
sentido. Herir pájaros soñolientos. Donde haya un rincón oscuro, poner un reflejo de nube alargada y regalar unos cuantos espejos de bolsillo a las señoras que asisten.
anteriores, definir, sino subrayar; no quiero
dibujar, sino sugerir. Animar, en su exacto
sentido. Herir pájaros soñolientos. Donde
haya un rincón oscuro, poner un reflejo de
nube alargada y regalar unos cuantos
espejos de bolsillo a las señoras que
asisten.
 
He querido bajar a la ribera de los juncos. Por debajo de las tejas amarillas. A la salida de las aldeas, donde el tigre se come a los
niños. Estoy en este momento lejos del poeta que mira el reloj, lejos del poeta que lucha con la estatua, que lucha con el sueño, que lucha con la anatomía; he huido de todos mis amigos y me voy con aquel muchacho que se come la fruta verde y mira cómo las hormigas devoran al pájaro aplastado por el automóvil.
Por debajo de las tejas amarillas. A la salida
de las aldeas, donde el tigre se come a los
niños. Estoy en este momento lejos del
poeta que mira el reloj, lejos del poeta que
lucha con la estatua, que lucha con el
sueño, que lucha con la anatomía; he huido
de todos mis amigos y me voy con aquel
muchacho que se come la fruta verde y mira
cómo las hormigas devoran al pájaro
aplastado por el automóvil.
 
Por las calles más puras del pueblo me encontraréis; por el aire viajero y la luz tendida de las melodías que Rodrigo Caro llamó "reverendas madres de todos los cantares". Por todos los sitios donde se abre la tierna orejita rosa del niño o la blanca
Por las calles más puras del pueblo me
orejita de la niña que espera, llena de miedo, el alfiler que abra el agujero para la arracada.
encontraréis; por el aire viajero y la luz
tendida de las melodías que Rodrigo Caro
llamó "reverendas madres de todos los
cantares". Por todos los sitios donde se abre
la tierna orejita rosa del niño o la blanca
orejita de la niña que espera, llena de miedo,
el alfiler que abra el agujero para la
arracada.
 
En todos los paseos que yo he dado por España, un poco cansado de catedrales, de piedras muertas, de paisajes con alma, me puse a buscar los elementos vivos, perdurables, donde no se hiela el minuto,
En todos los paseos que yo he dado por
que viven un tembloroso presente. Entre los infinitos que existen, yo he seguido dos: las canciones y los dulces. Mientras una catedral permanece clavada en su época, dando una expresión continua del ayer al paisaje siempre movedizo, una canción salta de pronto de ese ayer a nuestro instante, viva y llena de latidos como una rana, incorporada al panorama como arbusto reciente, trayendo la luz viva de las horas viejas, gracias al soplo de la melodía.
España, un poco cansado de catedrales, de
piedras muertas, de paisajes con alma, me
puse a buscar los elementos vivos,
perdurables, donde no se hiela el minuto,
que viven un tembloroso presente. Entre los
infinitos que existen, yo he seguido dos: las
canciones y los dulces. Mientras una
catedral permanece clavada en su época,
dando una expresión continua del ayer al
paisaje siempre movedizo, una canción salta
de pronto de ese ayer a nuestro instante,
viva y llena de latidos como una rana,
incorporada al panorama como arbusto
reciente, trayendo la luz viva de las horas
viejas, gracias al soplo de la melodía.
 
Todos los viajeros están despistados. Para conocer la Alhambra de Granada. Por ejemplo, antes de recorrer sus patios y sus salas, es mucho más útil, más pedagógico comer el delicioso alfajor de Zafra o las tortas alajú de las monjas, que dan, con la fragancia y el sabor, la temperatura auténtica del palacio cuando estaba vivo, así
Todos los viajeros están despistados. Para
como la luz antigua y los puntos cardinales del temperamento de su corte.
conocer la Alhambra de Granada. por
ejemplo, antes de recorrer sus patios y sus
salas, es mucho más útil, más pedagógico
comer el delicioso alfajor de Zafra o las
tortas alajú de las monjas, que dan, con la
fragancia y el sabor, la temperatura
auténtica del palacio cuando estaba vivo, así
como la luz antigua y los puntos cardinales
del temperamento de su corte.
 
En la melodía, como en el dulce, se refugia la emoción de la historia, su luz permanente sin fechas ni hechos. El amor y la brisa de nuestro país vienen en las tonadas o en la rica pasta del turrón, trayendo vida viva de las épocas muertas, al contrario de las
En la melodía, como en el dulce, se refugia
piedras, las campanas, las gentes con carácter y aun el lenguaje.
la emoción de la historia, su luz permanente
sin fechas ni hechos. El amor y la brisa de
nuestro país vienen en las tonadas o en la
rica pasta del turrón, trayendo vida viva de
las épocas muertas, al contrario de las
piedras, las campanas, las gentes con
carácter y aun el lenguaje.
 
La melodía, mucho más que el texto, define los caracteres geográficos y la línea histórica de una región y señala de manera aguda momentos definidos de un perfil que el tiempo ha borrado. Un romance, desde luego, no es perfecto hasta que no lleva su propia melodía, que le da la sangre y palpitación y el aire severo o erótico donde se mueven los personajes.
La melodía, mucho más que el texto, define
los caracteres geográficos y la línea histórica
de una región y señala de manera aguda
momentos definidos de un perfil que el
tiempo ha borrado. Un romance, desde
luego, no es perfecto hasta que no lleva su
propia melodía, que le da la sangre y
palpitación y el aire severo o erótico donde
se mueven los personajes.
 
La melodía latente, estructurada con sus centros nerviosos y sus ramitos de sangre, pone vivo calor histórico sobre los textos que a veces pueden estar vacíos y otras veces no tienen más valor que el de simples evocaciones.
La melodía latente, estructurada con sus
centros nerviosos y sus ramitos de sangre,
pone vivo calor histórico sobre los textos que
a veces pueden estar vacíos y otras veces
no tienen más valor que el de simples
evocaciones.
 
Antes de pasar adelante debo decir que no pretendo dar en la clave de las cuestiones que trato. Estoy en un plano poético donde el sí y el no de las cosas son igualmente verdaderos. Si me preguntan ustedes: "¿Una noche de luna de hace cien años es idéntica a una noche de luna de hace diez días?", yo podría demostrar (y como yo otro poeta cualquiera, dueño de su mecanismo) que era idéntica y que era distinta de la misma manera y con el mismo acento de verdad indiscutible. Procuro evitar el dato erudito que, cuando no tiene gran belleza, cansa a los auditorios, y en cambio, persigo subrayar el dato de emoción, porque a vosotros os interesa más saber si de una
Antes de pasar adelante debo decir que no
melodía brota una brisa tamizada que incita al sueño o si una canción puede poner un paisaje simple delante de los ojos recién
pretendo dar en la clave de las cuestiones
cuajados del niño, que saber si esa melodía es del siglo XVII o si está escrita en 3 por 4, cosa que el poeta debe saber, pero no
que trato. Estoy en un plano poético donde
repetir, y que realmente está al alcance de todos los que se dedican a estas cuestiones.
el sí y el no de las cosas son igualmente
verdaderos. Si me preguntan ustedes:
"¿Una noche de luna de hace cien años es
idéntica a una noche de luna de hace diez
días?", yo podría demostrar (y como yo otro
poeta cualquiera, dueño de su mecanismo)
que era idéntica y que era distinta de la
misma manera y con el mismo acento de
verdad indiscutible. Procuro evitar el dato
erudito que, cuando no tiene gran belleza,
cansa a los auditorios, y en cambio, persigo
subrayar el dato de emoción, porque a
vosotros os interesa más saber si de una
melodía brota una brisa tamizada que incita
al sueño o si una canción puede poner un
paisaje simple delante de los ojos recién
cuajados del niño, que saber si esa melodía
es del siglo XVII o si está escrita en 3 por 4,
cosa que el poeta debe saber, pero no
repetir, y que realmente está al alcance de
todos los que se dedican a estas cuestiones.
 
Hace unos años, paseando por las inmediaciones de Granada, oí cantar a una mujer del pueblo mientras dormía a su niño.
inmediaciones de Granada, oí cantar a una
mujer del pueblo mientras dormía a su niño.
 
Siempre había notado la aguda tristeza de las canciones de cuna de nuestro país; pero nunca como entonces sentí esta verdad tan
concreta. Al acercarme a la cantora para anotar la canción observé que era una andaluza guapa, alegre sin el menor tic de melancolía; pero una tradición viva obraba en ella y ejecutaba el mandado fielmente, como si escuchara las viejas voces imperiosas que patinaban por su sangre.
las canciones de cuna de nuestro país; pero
nunca como entonces sentí esta verdad tan
concreta. Al acercarme a la cantora para
anotar la canción observé que era una
andaluza guapa, alegre sin el menor tic de
melancolía; pero una tradición viva obraba
en ella y ejecutaba el mandado fielmente,
como si escuchara las viejas voces
imperiosas que patinaban por su sangre.
 
Desde entonces he procurado recoger canciones de cuna de todos los sitios de España; quise saber de qué modo dormía a sus hijos las mujeres de mi país, y al cabo de un tiempo recibí la impresión de que
Desde entonces he procurado recoger
España usa sus melodías para teñir el primer sueño de sus niños. No se trata de un modelo o de una canción aislada en una región, no; todas las regiones acentúan sus caracteres poéticos y su fondo de tristeza en esta clase de cantos, desde Asturias y Galicia hasta Andalucía y Murcia, pasando por el azafrán y el modo yacente de Castilla.
canciones de cuna de todos los sitios de
España; quise saber de qué modo dormía a
sus hijos las mujeres de mi país, y al cabo
de un tiempo recibí la impresión de que
España usa sus melodías para teñir el
primer sueño de sus niños. No se trata de un
modelo o de una canción aislada en una
región, no; todas las regiones acentúan sus
caracteres poéticos y su fondo de tristeza en
esta clase de cantos, desde Asturias y
Galicia hasta Andalucía y Murcia, pasando
por el azafrán y el modo yacente de Castilla.
 
Existe una canción de cuna europea, suave y monótona, a la cual puede entregarse el niño con toda fruición, desplegando todas sus aptitudes para el sueño. Francia y Alemania ofrecen característicos ejemplos, y entre nosotros, los vascos dan la nota europea con sus nanas de un lirismo idéntico al de las canciones nórdicas, llenas de ternura y amable simplicidad.
Existe una canción de cuna europea, suave
y monótona, a la cual puede entregarse el
niño con toda fruición, desplegando todas
sus aptitudes para el sueño. Francia y
Alemania ofrecen característicos ejemplos, y
entre nosotros, los vascos dan la nota
europea con sus nanas de un lirismo
idéntico al de las canciones nórdicas, llenas
de ternura y amable simplicidad.
 
La canción de cuna europea no tiene más objeto que dormir al niño, sin que quiera, como la española, herir al mismo tiempo su
objeto que dormir al niño, sin que quiera,
como la española, herir al mismo tiempo su
sensibilidad.
 
El ritmo y la monotonía de estas canciones de cuna que llamo europeas las pueden hacer aparecer como melancólicas, pero no lo son por sí mismas; son melancólicas accidentalmente, como un chorro de agua o el temblor de unas hojas en determinado momento. No podemos confundir monotonía con melancolía. El cogollo de Europa tiende
El ritmo y la monotonía de estas canciones
grandes telones grises ante sus niños para que duerman tranquilamente. Doble virtud de lana y esquila. Con el mayor tacto.
de cuna que llamo europeas las pueden
hacer aparecer como melancólicas, pero no
lo son por sí mismas; son melancólicas
accidentalmente, como un chorro de agua o
el temblor de unas hojas en determinado
momento. No podemos confundir monotonía
con melancolía. El cogollo de Europa tiende
grandes telones grises ante sus niños para
que duerman tranquilamente. Doble virtud
de lana y esquila. Con el mayor tacto.
 
Las canciones de cuna rusas que conozco, aun teniendo el oblicuo y triste rumor eslavo, pómulo y lejanía, de toda su música, no poseen la claridad sin nubes de las españolas, el sesgo profundo, la sencillez patética que nos caracterizan. La tristeza de la canción de cuna rusa puede soportarla el niño, como se soporta un día de niebla detrás de los cristales; pero en España, no.
Las canciones de cuna rusas que conozco,
aun teniendo el oblicuo y triste rumor eslavo,
pómulo y lejanía, de toda su música, no
poseen la claridad sin nubes de las
españolas, el sesgo profundo, la sencillez
patética que nos caracterizan. La tristeza de
la canción de cuna rusa puede soportarla el
niño, como se soporta un día de niebla
detrás de los cristales; pero en España, no.
 
España es el país de los perfiles. No hay términos borrosos por donde se pueda huir al otro mundo. Todo se dibuja y limita de la
manera más exacta. Un muerto es más muerto en España que en cualquiera otra parte del mundo. Y el que quiere saltar al sueño se hiere los pies con el filo de una navaja barbera.
términos borrosos por donde se pueda huir
al otro mundo. Todo se dibuja y limita de la
manera más exacta. Un muerto es más
muerto en España que en cualquiera otra
parte del mundo. Y el que quiere saltar al
sueño se hiere los pies con el filo de una
navaja barbera.
 
No quiero que crean ustedes que vengo a hablar de la España negra, la España trágica, etc., etc., tópico demasiado manoseado y sin eficacia literaria por ahora.
hablar de la España negra, la España
trágica, etc., etc., tópico demasiado
manoseado y sin eficacia literaria por ahora.
 
Pero el paisaje de las regiones que más trágicamente la representan, que son aquellas donde se habla el castellano, tiene el mismo acento duro, la misma originalidad dramática y el mismo aire enjuto de las
Pero el paisaje de las regiones que más
canciones que brotan en él. Siempre tendremos que reconocer que la belleza de España no es serena, dulce, reposada, sino ardiente, quemada, excesiva, a veces sin órbita; belleza sin la luz de un esquema inteligente donde apoyarse y que, ciega de su propio resplandor, se rompe la cabeza contra las paredes.
trágicamente la representan, que son
aquellas donde se habla el castellano, tiene
el mismo acento duro, la misma originalidad
dramática y el mismo aire enjuto de las
canciones que brotan en él. Siempre
tendremos que reconocer que la belleza de
España no es serena, dulce, reposada, sino
ardiente, quemada, excesiva, a veces sin
órbita; belleza sin la luz de un esquema
inteligente donde apoyarse y que, ciega de
su propio resplandor, se rompe la cabeza
contra las paredes.
 
Se puede encontrar en el campo español ritmos sorprendentes o construcciones melódicas llenas de un misterio y una antigüedad que escapa a nuestro dominio; pero nunca encontraremos un solo ritmo
Se puede encontrar en el campo español
elegante, es decir, consciente de sí mismo, que se vaya desarrollando con serenidad querida aunque brote del pico de una llama. Pero aun dentro de esta tristeza sobria o este furor rítmico España tiene cantos alegres, chanza, bromas, canciones de delicado erotismo y encantadores madrigales. ¿Cómo ha reservado para llamar al sueño del niño lo más sangrante, lo menos adecuado para su delicada sensibilidad?
ritmos sorprendentes o construcciones
melódicas llenas de un misterio y una
antigüedad que escapa a nuestro dominio;
pero nunca encontraremos un solo ritmo
elegante, es decir, consciente de sí mismo,
que se vaya desarrollando con serenidad
querida aunque brote del pico de una llama.
Pero aun dentro de esta tristeza sobria o
este furor rítmico España tiene cantos
alegres, chanza, bromas, canciones de
delicado erotismo y encantadores
madrigales. ¿Cómo ha reservado para
llamar al sueño del niño lo más sangrante, lo
menos adecuado para su delicada
sensibilidad?
 
No debemos olvidar que la canción de cuna está inventada (y sus textos lo expresan) por las pobres mujeres cuyos niños son para
ellas una carga, una cruz pesada con la cual muchas veces no pueden. Cada hijo, en vez de ser una alegría, es una pesadumbre, y,
está inventada (y sus textos lo expresan) por
naturalmente, no pueden dejar de cantarles, aun en medio de su amor, su desgano de la vida.
las pobres mujeres cuyos niños son para
ellas una carga, una cruz pesada con la cual
muchas veces no pueden. Cada hijo, en vez
de ser una alegría, es una pesadumbre, y,
naturalmente, no pueden dejar de cantarles,
aun en medio de su amor, su desgano de la
vida.
 
Hay ejemplos exactos de esta posición, de este resentimiento contra el niño que ha llegado cuando, aun queriendo la madre. No ha debido llegar de ninguna manera. En Asturias, se canta esto en el pueblo de
este resentimiento contra el niño que ha
llegado cuando, aun queriendo la madre. no
ha debido llegar de ninguna manera. En
Asturias, se canta esto en el pueblo de
Navia:
 
:por non andar con Vitorio nel collo.
 
Y la melodía con que se canta está a tono con la tristeza miserable de los versos.
con la tristeza miserable de los versos.
 
Son las pobres mujeres las que dan a los hijos este pan melancólico y son ellas las que lo llevan a las casas ricas. El niño rico tiene la nana de la mujer pobre, que le da al mismo tiempo, en su cándida leche silvestre, la médula del país.
Son las pobres mujeres las que dan a los
hijos este pan melancólico y son ellas las
que lo llevan a las casas ricas. El niño rico
tiene la nana de la mujer pobre, que le da al
mismo tiempo, en su cándida leche silvestre,
la médula del país.
 
Estas nodrizas. juntamente con las criadas y otras sirvientas más humildes, están realizando hace mucho tiempo la importantísima labor de llevar el romance, la canción y el cuento a las casas de los
aristócratas y los burgueses. Los niños ricos saben de Gerineldo de don Bernaldo, de Tamar, de los amantes de Teruel, gracias a estas admirables criadas y nodrizas que bajan de los montes o vienen a lo largo de nuestros ríos para darnos la primera lección de historia de España y poner en nuestra carne el sello áspero de la divisa ibérica:
otras sirvientas más humildes, están
realizando hace mucho tiempo la
importantísima labor de llevar el romance, la
canción y el cuento a las casas de los
aristócratas y los burgueses. Los niños ricos
saben de Gerineldo de don Bernaldo, de
Tamar, de los amantes de Teruel, gracias a
estas admirables criadas y nodrizas que
bajan de los montes o vienen a lo largo de
nuestros ríos para darnos la primera lección
de historia de España y poner en nuestra
carne el sello áspero de la divisa ibérica:
"Solo estás y solo vivirás".
 
Para provocar el sueño del niño intervienen varios factores importantes si contamos, naturalmente, con el beneplácito de las
hadas. Las hadas son las que traen las anémonas y las temperaturas. La madre y la canción ponen lo demás.
varios factores importantes si contamos,
naturalmente, con el beneplácito de las
hadas. Las hadas son las que traen las
anémonas y las temperaturas. La madre y la
canción ponen lo demás.
 
Todos los que sentimos al niño como el primer espectáculo de la Naturaleza, los que creemos que no hay flor, número o silencio
comparables a él hemos observado muchas veces cómo, al dormir y sin que nada ni nadie le llame la atención, ha vuelto la cara del almidonado pecho de la nodriza (ese pequeño monte volcánico estremecido de leche y venas azules) y ha mirado con los ojos fijos la habitación aquietada para su sueño.
primer espectáculo de la Naturaleza, los que
creemos que no hay flor, número o silencio
comparables a él hemos observado muchas
veces cómo, al dormir y sin que nada ni
nadie le llame la atención, ha vuelto la cara
del almidonado pecho de la nodriza (ese
pequeño monte volcánico estremecido de
leche y venas azules) y ha mirado con los
ojos fijos la habitación aquietada para su
sueño.
 
"¡Ya está ahí!", digo yo siempre, y, efectivamente, está.
efectivamente, está.
 
El año de 1917 tuve la suerte de ver a un hada en la habitación de un niño pequeño, primo mío. Fue una centésima de segundo, pero la vi. Es decir, la vi... como se ven las cosas puras, situadas al margen de la circulación de la sangre, con el rabillo del ojo, como el gran poeta Juan Ramón Jiménez vio a las sirenas, a su vuelta de
El año de 1917 tuve la suerte de ver a un
hada en la habitación de un niño pequeño,
primo mío. Fue una centésima de segundo,
pero la vi. Es decir, la vi... como se ven las
cosas puras, situadas al margen de la
circulación de la sangre, con el rabillo del
ojo, como el gran poeta Juan Ramón
Jiménez vio a las sirenas, a su vuelta de
América: las vio que se acababan de hundir.
 
Esta hada estaba encaramada en la cortina, relumbrante como si estuviera vestida con un traje de ojo de perdiz, pero me es
relumbrante como si estuviera vestida con
un traje de ojo de perdiz, pero me es
imposible recordar su tamaño ni su gesto.
 
Nada más fácil para mí que inventármela, pero sería un engaño poético de primer orden, nunca una creación poética, y yo no quiero engañar a nadie. No hablo con humor ni con ironía; hablo con la fe arraigada que solamente tienen el poeta, el niño y el tonto puro. Al hablar incidentalmente de las hadas cumplí con mi deber de propagandista del sentido poético, hoy casi perdido por culpa de los literatos y los intelectuales, que han esgrimido contra él las armas humanas y poderosas de la ironía y el análisis.
Nada más fácil para mí que inventármela,
pero sería un engaño poético de primer
orden, nunca una creación poética, y yo no
quiero engañar a nadie. No hablo con humor
ni con ironía; hablo con la fe arraigada que
solamente tienen el poeta, el niño y el tonto
puro. Al hablar incidentalmente de las hadas
cumplí con mi deber de propagandista del
sentido poético, hoy casi perdido por culpa
de los literatos y los intelectuales, que han
esgrimido contra él las armas humanas y
poderosas de la ironía y el análisis.
 
Después del ambiente que ellas crean hacen falta dos ritmos: el ritmo físico de la cuna o silla y el ritmo intelectual de la melodía. La madre traba estos dos ritmos para el cuerpo y para el oído con distintos compases y silencios, los va combinando hasta conseguir el tono justo que encanta al niño.
Después del ambiente que ellas crean
hacen falta dos ritmos: el ritmo físico de la
cuna o silla y el ritmo intelectual de la
melodía. La madre traba estos dos ritmos
para el cuerpo y para el oído con distintos
compases y silencios, los va combinando
hasta conseguir el tono justo que encanta al
niño.
 
No hacía falta ninguna que la canción tuviese texto. El sueño acude con el ritmo solo y la vibración de la voz sobre ese ritmo.
tuviese texto. El sueño acude con el ritmo
solo y la vibración de la voz sobre ese ritmo.
 
La canción de cuna perfecta sería la repetición de dos notas entre sí, alargando su duración y efectos. Pero la madre no quiere ser fascinadora de serpientes, aunque en el fondo emplee la misma
La canción de cuna perfecta sería la
repetición de dos notas entre sí, alargando
su duración y efectos. Pero la madre no
quiere ser fascinadora de serpientes,
aunque en el fondo emplee la misma
técnica.
 
Tiene necesidad de la palabra para mantener al niño pendiente de sus labios, y no sólo gusta de expresar cosas agradables mientras viene el sueño, sino que lo entra de lleno en la realidad cruda y le va infiltrando el dramatismo del mundo.
Tiene necesidad de la palabra para
mantener al niño pendiente de sus labios, y
no sólo gusta de expresar cosas agradables
mientras viene el sueño, sino que lo entra de
lleno en la realidad cruda y le va infiltrando
el dramatismo del mundo.
 
Así, pues, la letra de las canciones va contra el sueño y su río manso. El texto provoca emociones en el niño y estados de duda,
terror, contra los cuales tiene que luchar la mano borrosa de la melodía que peina y amansa los caballitos encabritados que se
el sueño y su río manso. El texto provoca
emociones en el niño y estados de duda,
terror, contra los cuales tiene que luchar la
mano borrosa de la melodía que peina y
amansa los caballitos encabritados que se
agitan en los ojos de la criatura.
 
No olvidemos que el objeto fundamental de la nana es dormir al niño que no tiene sueño. Son canciones para el día y la hora en que en niño tiene ganas de jugar. En Tamames se canta:
la nana es dormir al niño que no tiene
sueño. Son canciones para el día y la hora
en que en niño tiene ganas de jugar. En
Tamames se canta:
 
Duérmete, mi niño, <br>
ponerme a coser. <br>
 
Y a veces la madre realiza una verdadera batalla que termina con azotes, llantos y sueño al fin. Nótese cómo al niño recién nacido no se le canta la nana casi nunca. Al niño recién nacido se le entretiene con el esbozo melódico dicho entre dientes, y en cambio, se da mucha más importancia al ritmo físico, al balanceo. La nana requiere un espectador que siga con inteligencia sus accidentes y se distraiga con la anécdota, tipo o evocación de paisaje que la canción
Y a veces la madre realiza una verdadera
expresa. El niño al que se canta ya habla, empieza a andar, conoce el significado de las palabras y muchas veces canta él también.
batalla que termina con azotes, llantos y
sueño al fin. Nótese cómo al niño recién
nacido no se le canta la nana casi nunca. Al
niño recién nacido se le entretiene con el
esbozo melódico dicho entre dientes, y en
cambio, se da mucha más importancia al
ritmo físico, al balanceo. La nana requiere
un espectador que siga con inteligencia sus
accidentes y se distraiga con la anécdota,
tipo o evocación de paisaje que la canción
expresa. El niño al que se canta ya habla,
empieza a andar, conoce el significado de
las palabras y muchas veces canta él
también.
 
Hay una relación delicadísima entre el niño y la madre en el momento silencioso del canto. El niño permanece alerta para protestar el texto o avivar el ritmo demasiado monótono. La madre adopta una actitud de ángulo sobre el agua al sentirse espiada por el agudo crítico de su voz.
Hay una relación delicadísima entre el niño y
la madre en el momento silencioso del
canto. El niño permanece alerta para
protestar el texto o avivar el ritmo demasiado
monótono. La madre adopta una actitud de
ángulo sobre el agua al sentirse espiada por
el agudo crítico de su voz.
 
Ya sabemos que a todos los niños de Europa se les asusta con el "coco" de maneras diferentes. Con el "bute" y la "marimanta" andaluza, forma parte de ese raro mundo infantil, lleno de figuras sin dibujar, que se alzan como elefantes entre la graciosa fábula de espíritus caseros que todavía alientan en algunos rincones de España.
Ya sabemos que a todos los niños de
Europa se les asusta con el "coco" de
maneras diferentes. Con el "bute" y la
"marimanta" andaluza, forma parte de ese
raro mundo infantil, lleno de figuras sin
dibujar, que se alzan como elefantes entre la
graciosa fábula de espíritus caseros que
todavía alientan en algunos rincones de
España.
 
La fuerza mágica del "coco" es precisamente su desdibujo. Nunca puede aparecer, aunque ronde las habitaciones. Y lo delicioso es que sigue desdibujado para todos. Se trata de una abstracción poética,
y, por eso, el miedo que produce es un miedo cósmico, un miedo en el cual los sentidos no pueden poner sus límites salvadores, sus paredes objetivas que defienden, dentro del peligro, de otros
su desdibujo. Nunca puede aparecer,
peligros mayores, porque no tienen explicación posible. Pero no hay tampoco duda de que el niño lucha por representarse esa abstracción, y es muy frecuente que llame "cocos" a las formas extravagantes
aunque ronde las habitaciones. Y lo
delicioso es que sigue desdibujado para
todos. Se trata de una abstracción poética,
y, por eso, el miedo que produce es un
miedo cósmico, un miedo en el cual los
sentidos no pueden poner sus límites
salvadores, sus paredes objetivas que
defienden, dentro del peligro, de otros
peligros mayores, porque no tienen
explicación posible. Pero no hay tampoco
duda de que el niño lucha por representarse
esa abstracción, y es muy frecuente que
llame "cocos" a las formas extravagantes
que a veces se encuentran en la Naturaleza.
 
Al fin y al cabo, el niño está libre para poder imaginárselo. El miedo que le tenga depende de su fantasía, y puede, incluso, serle simpático, yo conocí a una niña catalana que. en una de las últimas
exposiciones cubistas de mi gran compañero de Residencia Salvador Dalí, nos costó mucho trabajo sacarla fuera del local, porque estaba entusiasmada con los "papos", los "cocos", que eran cuadros grandes de colores ardientes y de una extraordinaria fuerza expresiva. Pero no es España aficionada al "coco". Prefiere asustar con seres reales. En el Sur, el "toro" y la "reina mora" son las amenazas; en Castilla, la "loba" y la "gitana", y en el norte de Burgos se hace una maravillosa sustitución del "coco" por la "aurora". Es el mismo
imaginárselo. El miedo que le tenga
procedimiento para infundir silencio que se emplea en la nana más popular de Alemania, en la cual es una oveja la que viene a morder al niño. La concentración y huida al otro mundo, el ansia de abrigo y el ansia de límite seguro que impone la aparición de estos seres reales o imaginarios llevan al sueño, aunque conseguido de manera poco prudente...
depende de su fantasía, y puede, incluso,
serle simpático, yo conocí a una niña
catalana que. en una de las últimas
exposiciones cubistas de mi gran
compañero de Residencia Salvador Dalí,
nos costó mucho trabajo sacarla fuera del
local, porque estaba entusiasmada con los
"papos", los "cocos", que eran cuadros
grandes de colores ardientes y de una
extraordinaria fuerza expresiva. Pero no es
España aficionada al "coco". Prefiere asustar
con seres reales. En el Sur, el "toro" y la
"reina mora" son las amenazas; en Castilla,
la "loba" y la "gitana", y en el norte de
Burgos se hace una maravillosa sustitución
del "coco" por la "aurora". Es el mismo
procedimiento para infundir silencio que se
emplea en la nana más popular de
Alemania, en la cual es una oveja la que
viene a morder al niño. La concentración y
huida al otro mundo, el ansia de abrigo y el
ansia de límite seguro que impone la
aparición de estos seres reales o
imaginarios llevan al sueño, aunque
conseguido de manera poco prudente...
 
Pero esta técnica del miedo no es muy frecuente en España. Hay otros medios más refinados y algunos más crueles.
frecuente en España. Hay otros medios más
refinados y algunos más crueles.
 
Muchas veces la madre construye en la canción una escena de paisaje abstracto, casi siempre nocturno, y en ella pone, como en el auto más simple y viejo, uno o dos personajes que ejecutan alguna acción
Muchas veces la madre construye en la
sencillísima y casi siempre de un efecto melancólico de lo más bello que se puede conseguir. Por esta escenografía diminuta pasan los tipos que el niño va dibujando necesariamente y que se agrandan en la
canción una escena de paisaje abstracto,
casi siempre nocturno, y en ella pone, como
en el auto más simple y viejo, uno o dos
personajes que ejecutan alguna acción
sencillísima y casi siempre de un efecto
melancólico de lo más bello que se puede
conseguir. Por esta escenografía diminuta
pasan los tipos que el niño va dibujando
necesariamente y que se agrandan en la
niebla caliente de la vigilia.
 
A esta clase pertenecen los textos más suaves y tranquilos por los que el niño puede correr relativamente sin temores. Andalucía tiene hermosos ejemplos. Es la canción de cuna más racional. si no fuera
A esta clase pertenecen los textos más
por las melodías. Pero las melodías son dramáticas, siempre de un dramatismo incomprensible para el oficio que ejercen, yo he recogido en Granada seis versiones de esta nana:
suaves y tranquilos por los que el niño
puede correr relativamente sin temores.
Andalucía tiene hermosos ejemplos. Es la
canción de cuna más racional. si no fuera
por las melodías. Pero las melodías son
dramáticas, siempre de un dramatismo
incomprensible para el oficio que ejercen, yo
he recogido en Granada seis versiones de
esta nana:
 
A la nana, nana, nana,<br>
y no las quiso comer. <br>
 
Los cuatro textos, aunque de personajes diferentes y de sentimientos distintos, tienen un mismo ambiente. Es decir: la madre evoca un paisaje de la manera más simple y hace pasar por él a un personaje al que rara vez da nombre. Solamente conozco dos tipos bautizados en el ámbito de la nana: Pedro Neleira, de la Villa del Grado, que
Los cuatro textos, aunque de personajes
llevaba la gaita colgada de un palo, y el delicioso maestro Galindo de Castilla, que no podía tener escuela porque pegaba a los
diferentes y de sentimientos distintos, tienen
un mismo ambiente. Es decir: la madre
evoca un paisaje de la manera más simple y
hace pasar por él a un personaje al que rara
vez da nombre. Solamente conozco dos
tipos bautizados en el ámbito de la nana:
Pedro Neleira, de la Villa del Grado, que
llevaba la gaita colgada de un palo, y el
delicioso maestro Galindo de Castilla, que
no podía tener escuela porque pegaba a los
muchachos sin quitarse las espuelas.
 
La madre lleva al niño fuera de sí, a la lejanía, y le hace volver a su regazo para que, cansado, descanse. Es una pequeña iniciación de aventura poética. Son los primeros pasos por el mundo de la
representación intelectual. En esta nana (la más popular del reino de Granada),
lejanía, y le hace volver a su regazo para
que, cansado, descanse. Es una pequeña
iniciación de aventura poética. Son los
primeros pasos por el mundo de la
representación intelectual. En esta nana (la
más popular del reino de Granada),
 
A la nana, nana, nana, <br>
y lo dejó sin beber..., <br>
 
El niño tiene un juego lírico de belleza pura antes de entregarse al sueño. Ese aquel y su caballo se alejan por el camino de ramas
oscuras hacia el río, para volver a marcharse por donde empieza el canto una vez y otra vez, siempre de manera silenciosa y renovada. Nunca el niño los verá de frente. Siempre imaginará en la penumbra el traje oscuro de aquel y la grupa brillante del caballo. Ningún personaje de estas canciones da la cara. Es preciso que se alejen y abran un camino hacia sitios donde el agua es más profunda y el pájaro ha renunciado definitivamente a sus alas.
antes de entregarse al sueño. Ese aquel y
su caballo se alejan por el camino de ramas
oscuras hacia el río, para volver a
marcharse por donde empieza el canto una
vez y otra vez, siempre de manera
silenciosa y renovada. Nunca el niño los
verá de frente. Siempre imaginará en la
penumbra el traje oscuro de aquel y la grupa
brillante del caballo. Ningún personaje de
estas canciones da la cara. Es preciso que
se alejen y abran un camino hacia sitios
donde el agua es más profunda y el pájaro
ha renunciado definitivamente a sus alas.
 
Hacia la más simple quietud. Pero la melodía da en este caso un tono que hace dramáticos en extremo a aquel y a su caballo; y al hecho insólito de no darle agua, una rara angustia misteriosa. En este tipo de canción, el niño reconoce al personaje y, según su experiencia visual, que siempre es más de lo que suponemos. Perfila su figura. Está obligado a ser un espectador y un creador al mismo tiempo, ¡y qué creador maravilloso! Un creador que posee un sentido poético de primer orden.
Hacia la más simple quietud. Pero la
melodía da en este caso un tono que hace
dramáticos en extremo a aquel y a su
caballo; y al hecho insólito de no darle agua,
una rara angustia misteriosa.
En este tipo de canción, el niño reconoce al
personaje y, según su experiencia visual,
que siempre es más de lo que suponemos.
perfila su figura. Está obligado a ser un
espectador y un creador al mismo tiempo, ¡y
qué creador maravilloso! Un creador que
posee un sentido poético de primer orden.
 
No tenemos más que estudiar sus primeros juegos, antes de que se turbe de inteligencia, para observar qué belleza planetaria los anima, qué simplicidad perfecta y qué misteriosas relaciones descubren entre cosas y objetos que Minerva no podrá nunca descifrar. Con un botón, un carrete de hilo, una pluma y los cinco dedos de su mano construye el niño un mundo difícil cruzado de resonancias inéditas que cantan y se entrechocan de turbadora manera, con alegría que no ha de ser analizada. Mucho más de lo que
No tenemos más que estudiar sus primeros
pensamos comprende el niño. Está dentro de un mundo poético inaccesible, donde ni alcahueta imaginación, ni la fantasía tienen
juegos, antes de que se turbe de
entrada; planicie con los centros nerviosos al aire, de horror y belleza aguda, donde un caballo blanquísimo, mitad de níquel, mitad
inteligencia, para observar qué belleza
de humo, cae herido de repente con un enjambre de abejas clavadas de furiosa manera sobre sus ojos.
planetaria los anima, qué simplicidad
perfecta y qué misteriosas relaciones
descubren entre cosas y objetos que
Minerva no podrá nunca descifrar. Con un
botón, un carrete de hilo, una pluma y los
cinco dedos de su mano construye el niño
un mundo difícil cruzado de resonancias
inéditas que cantan y se entrechocan de
turbadora manera, con alegría que no ha de
ser analizada. Mucho más de lo que
pensamos comprende el niño. Está dentro
de un mundo poético inaccesible, donde ni
alcahueta imaginación, ni la fantasía tienen
entrada; planicie con los centros nerviosos al
aire, de horror y belleza aguda, donde un
caballo blanquísimo, mitad de níquel, mitad
de humo, cae herido de repente con un
enjambre de abejas clavadas de furiosa
manera sobre sus ojos.
 
Muy lejos de nosotros, el niño posee íntegra la fe creadora y no tiene aún la semilla de la razón destructora. Es inocente y, por tanto, sabio. Comprende, mejor que nosotros, la clave inefable de la sustancia poética. Otras veces la madre sale también de aventura
Muy lejos de nosotros, el niño posee íntegra
lacon fesu creadoraniño yen nola tienecanción. aúnEn la semillaregión de laGuadix se canta:
razón destructora. Es inocente y, por tanto,
sabio. Comprende, mejor que nosotros, la
clave inefable de la sustancia poética. Otras
veces la madre sale también de aventura
con su niño en la canción. En la región de
Guadix se canta:
 
A la nana, niño mío, <br>
en el campo una chocita <br>
y en ella nos meteremos. <br>
Se van los dos. El peligro está cerca. Hay <br>
que reducirse, achicarse, que las paredes de <br>
la chocita nos toquen en la carne. Fuera nos <br>
acechan. Hay que vivir en un sitio muy <br>
pequeño. Si podemos, viviremos dentro de <br>
una naranja. Tú y yo. ¡Mejor, dentro de una <br>
uva! <br>
 
Se van los dos. El peligro está cerca. Hay que reducirse, achicarse, que las paredes de la chocita nos toquen en la carne. Fuera nos
Aquí llega el sueño, atraído por el
acechan. Hay que vivir en un sitio muy pequeño. Si podemos, viviremos dentro de una naranja. Tú y yo. ¡Mejor, dentro de una uva!
procedimiento contrario al de la lejanía.
Dormir al niño, habiendo un camino delante
de él, equivale un poco a la raya de tiza
blanca que hace el hipnotizador de gallos.
 
Aquí llega el sueño, atraído por el procedimiento contrario al de la lejanía. Dormir al niño, habiendo un camino delante de él, equivale un poco a la raya de tiza blanca que hace el hipnotizador de gallos.
Esta manera de recogimiento dentro de sí es
 
más dulce. Tiene la alegría del que ya está
Esta manera de recogimiento dentro de sí es más dulce. Tiene la alegría del que ya está seguro en la rama del árbol durante la
turbulenta inundación.
 
Hay algún ejemplo en España, Salamanca y Murcia, en el cual la madre hace de niño, al revés:
Murcia, en el cual la madre hace de niño, al
revés:
 
Tengo sueño, tengo sueño, <br>
otro ojo a medio abrir. <br>
 
Usurpa el puesto del niño de una manera autoritaria, y, claro está, como el niño carece de defensa, tiene forzosamente que dormirse.
autoritaria, y, claro está, como el niño carece
de defensa, tiene forzosamente que
dormirse.
 
Pero el grupo más completo de canciones de cuna, y el más frecuente en todo el país, está compuesto por aquellas canciones en las cuales se obliga al niño a ser actor único de su propia nana.
de cuna, y el más frecuente en todo el país,
está compuesto por aquellas canciones en
las cuales se obliga al niño a ser actor único
de su propia nana.
 
Se le empuja dentro de la canción, se le disfraza y se le pone en oficios o momentos siempre desagradables.
disfraza y se le pone en oficios o momentos
siempre desagradables.
 
Aquí están los ejemplos más cantados y de más rica enjundia española, así como las melodías más originales y de más acentuado indigenismo.
más rica enjundia española, así como las
melodías más originales y de más
acentuado indigenismo.
 
El niño es maltratado, zaherido de la manera más tierna:
 
:"Vete de aquí; tú no eres mi niño;
El niño es maltratado, zaherido de la manera
:tu madre es una gitana".
más tierna: "Vete de aquí; tú no eres mi
niño; tu madre es una gitana". O "Tu madre
no está; no tienes cuna; eres pobre, como
Nuestro Señor"; y siempre en este tono.
 
:O "Tu madre no está;
Ya no se trata de amenazar, asustar o
:no tienes cuna;
construir una escena, sino que se echa al
:eres pobre, como Nuestro Señor"
niño dentro de ella, solo y sin armas,
caballero indefenso contra la realidad de la
madre.
 
y siempre en este tono.
La actitud del niño en esta clase de nanas
 
es casi siempre de protesta, más o menos
Ya no se trata de amenazar, asustar o construir una escena, sino que se echa al niño dentro de ella, solo y sin armas, caballero indefenso contra la realidad de la madre.
acentuada, según su sensibilidad.
 
Yo he presenciado infinidad de casos en mi
La actitud del niño en esta clase de nanas es casi siempre de protesta, más o menos acentuada, según su sensibilidad. Yo he presenciado infinidad de casos en mi larga familia en los cuales el niño ha impedido rotundamente la canción. Han llorado, han pataleado hasta que la nodriza ha cambiado, con gran disgusto parte de ella, el disco y ha roto con otra canción en la cual se compara el sueño del niño con el bovino rubor de la rosa. En Trubia se canta a los niños esta añada, que es una lección de desencanto.
larga familia en los cuales el niño ha
impedido rotundamente la canción. Han
llorado, han pataleado hasta que la nodriza
ha cambiado, con gran disgusto parte de
ella, el disco y ha roto con otra canción en la
cual se compara el sueño del niño con el
bovino rubor de la rosa. En Trubia se canta
a los niños esta añada, que es una lección
de desencanto.
 
Crióme mi madre <br>
"¡Ea, ea, ea!", etc., etc. <br>
 
Oigan ahora ustedes esta nana que se canta en Cáceres, de rara pureza melódica, que parece hecha para cantar a los niños que no
tienen madre y cuya severidad lírica es tan madura que más bien parece canto para morir que canto para el primer sueño:
en Cáceres, de rara pureza melódica, que
parece hecha para cantar a los niños que no
tienen madre y cuya severidad lírica es tan
madura que más bien parece canto para
morir que canto para el primer sueño:
 
Duérmete, mi niño, duerme, <br>
de compañera a su casa. <br>
 
De este tipo existen varias en el norte y oeste de España, que es donde la nana toma acentos más duros y miserables. En Orense se canta otra nana por una doncella cuyos senos todavía ciegos esperan el rumor resbaladizo de su manzana cortada:
De este tipo existen varias en el norte y
oeste de España, que es donde la nana
toma acentos más duros y miserables.
En Orense se canta otra nana por una
doncella cuyos senos todavía ciegos
esperan el rumor resbaladizo de su
manzana cortada:
 
Ora, ora, niño, ora; <br>
no te puede dar la teta. <br>
 
Estas dos nanas tienen mucho parecido. La antigüedad venerable de las dos está suficientemente clara. Ambas melodías están escritas en un tetracordo, dentro del cual desenvuelven su esquema. Por la
simplicidad y su puro diseño son canciones que no tienen par en ningún cancionero.
antigüedad venerable de las dos está
suficientemente clara. Ambas melodías
están escritas en un tetracordo, dentro del
cual desenvuelven su esquema. Por la
simplicidad y su puro diseño son canciones
que no tienen par en ningún cancionero.
 
Es particularmente triste la nana con que duermen a sus hijos las gitanas de Sevilla.
duermen a sus hijos las gitanas de Sevilla.
 
Pero no creo que sea oriunda de esta ciudad. Es el único tipo que presento influido por el canto de las montañas del Norte y que
no ofrece la autonomía melódica insobornable que tiene cada región cuando logra definirse. Constantemente vemos en todos los cantos gitanos esa influencia nórdica a través de Granada. Está recogida
ciudad. Es el único tipo que presento influido
en Sevilla por un amigo mío de gran escrupulosidad musical. pero parece hija directa de los valles penibéticos. El diseño tiene extraordinario parecido con este canto de Santander, muy conocido:
por el canto de las montañas del Norte y que
 
no ofrece la autonomía melódica
:Por aquella vereda
insobornable que tiene cada región cuando
:no pasa nadie,
logra definirse. Constantemente vemos en
:que murió la zagala,
todos los cantos gitanos esa influencia
:la flor del valle,
nórdica a través de Granada. Está recogida
:la flor del vaIle,
en Sevilla por un amigo mío de gran
:sí, etc.
escrupulosidad musical. pero parece hija
 
directa de los valles penibéticos. El diseño
Es una nana de este tipo triste en que se deja solo al niño, aun de la mayor ternura. Dice así:
tiene extraordinario parecido con este canto
 
de Santander, muy conocido:
:Este galapaguito
Por aquella vereda
:no pasatiene nadiemadre,
:lo parió una gitana.
que murió la zagala,
:lo echó a la calle.
la flor del valle,
 
la flor del vaIle,
No hay duda ninguna de su acento nórdico, mejor diría granadino, canto que conozco porque lo he recogido, y en donde se traban, como en su paisaje, la nieve con el surtidor y el helecho con la naranja. Pero para afirmar todas estas cosas hay que andar con sumo tacto. Hace años, Manuel de Falla venía sosteniendo que una canción de columpio que se canta en los primeros pueblos de Sierra Nevada era de indudable origen asturiano. Las varias transcripciones que le
sí, etc.
llevamos afirmaron su creencia. Pero un día la oyó cantar él mismo y al transcribirla y estudiarla notó que era una canción con el ritmo viejo llamado epitrito y que nada tenía que ver con la tonalidad ni con la métrica típicas de Asturias. La transcripción. Al dislocar el ritmo, la hacía asturiana. No hay duda de que Granada tiene un gran acervo de canciones de tono galaico y de tono asturiano, debido a una colonización que gentes de estas dos regiones iniciaron en la
Es una nana de este tipo triste en que se
Alpujarra; pero existen otras infinitas influencias difíciles de captar por esa máscara terrible que lo cubre todo y que se llama carácter regional, el cual confunde y nubla las entradas de las claves, sólo descifrables por técnicos tan profundos como Falla, quien, además, posee una intuición artística de primer orden.
deja solo al niño, aun de la mayor ternura.
 
Dice así :
En todo el folklore musical español, con algunas gloriosas excepciones, existe un desbarajuste sin freno en esto de transcribir
Este galapaguito
melodías. Se pueden considerar como no transcriptas muchas de las que circulan. No hay nada más delicado que un ritmo, base de toda melodía, ni nada más difícil que una voz del pueblo que da en estas melodías tercios de tono y aun cuartos de tono, que no tienen signos en el pentagrama de la música construida. Ya ha llegado la hora de
no tiene madre,
sustituir los imperfectos cancioneros actuales con colecciones de discos de gramófono, de utilidad suma para el erudito y para el músico.
lo parió una gitana.
 
lo echó a la calle.
De este mismo ambiente que tiene la nana del galapaguito aunque ya más enjuto y de melodía más sobria y patética, existe un tipo en Morón de la Frontera y algún otro en Usana, recogido por el insigne Pedrell.
No hay duda ninguna de su acento nórdico,
 
mejor diría granadino, canto que conozco
En Béjar se canta la nana más ardiente, más representativa de Castilla. Canción que sonaría como una moneda de oro si la arrojásemos contra las piedras del suelo:
porque lo he recogido, y en donde se traban,
 
como en su paisaje, la nieve con el surtidor y
:Duérmete, niño pequeño,
el helecho con la naranja. Pero para afirmar
:duerme, que te velo yo;
todas estas cosas hay que andar con sumo
:Dios te dé mucha ventura
tacto. Hace años, Manuel de Falla venía
.neste mundo engañador.
sosteniendo que una canción de columpio
:Morena de las morenas,
que se canta en los primeros pueblos de
:la Virgen del Castañar;
Sierra Nevada era de indudable origen
:en la hora de la muerte
asturiano. Las varias transcripciones que le
:ella nos amparará.
llevamos afirmaron su creencia. Pero un día
 
la oyó cantar él mismo y al transcribirla y
En Asturias se canta esta otra añada, en la cual la madre se queja de su marido para que en niño la oiga.
estudiarla notó que era una canción con el
 
ritmo viejo llamado epitrito y que nada tenía
El marido viene golpeando la puerta, rodeado de hombres borrachos, en la noche cerrada y lluviosa del país. La mujer mece al niño con una herida en los pies, con una herida que tiñe de sangre las cruelísimas maromas de los barcos.
que ver con la tonalidad ni con la métrica
 
típicas de Asturias. La transcripción. al
:Todos los trabayos
dislocar el ritmo, la hacía asturiana. No hay
:son para las pobres muyeres,
duda de que Granada tiene un gran acervo
:aguardando por las noches
de canciones de tono galaico y de tono
:que los maridos vinieren.
asturiano, debido a una colonización que
:Unos veníen borrachos,
gentes de estas dos regiones iniciaron en la
:otros veníen alegres;
Alpujarra; pero existen otras infinitas
:otros decíen: «Muchachos,
influencias difíciles de captar por esa
:vamos matar las muyeres».
máscara terrible que lo cubre todo y que se
:Ellos piden de cenar,
llama carácter regional, el cual confunde y
:ellas que darles no tienen.
nubla las entradas de las claves, sólo
:"¿Qué ficiste los dos riales?
descifrables por técnicos tan profundos
:Muyer, ¡qué gobierno tienes!!»
como Falla, quien, además, posee una
:Etc., etc.
intuición artística de primer orden.
 
En todo el folklore musical español, con
Es difícil encontrar en toda España un canto más triste y de más cruda salacidad. Nos queda, sin embargo, por ver un tipo de canción de cuna verdaderamente extraordinario. Hay ejemplos en Asturias,
algunas gloriosas excepciones, existe un
Salamanca, Burgos y León. No es la nana de una región determinada, sino que corre por el norte y el centro de la Península. Es la
desbarajuste sin freno en esto de transcribir
canción de cuna de la mujer adúltera que cantando a su niño se entiende con el amante.
melodías. Se pueden considerar como no
 
transcriptas muchas de las que circulan. No
Tiene un doble sentido de misterio y de ironía que sorprende siempre que se escucha. La madre asusta al niño con un hombre que está en la puerta y que no debe entrar. El padre está en casa y no lo dejaría.
hay nada más delicado que un ritmo, base
La variante de Asturias dice:
de toda melodía, ni nada más difícil que una
 
voz del pueblo que da en estas melodías
:El que está en la puerta
tercios de tono y aun cuartos de tono, que
:que non entre agora,
no tienen signos en el pentagrama de la
:que está el padre en casa
música construida. Ya ha llegado la hora de
:del neñu que llora.
sustituir los imperfectos cancioneros
:Ea, mi neñín, agora non,
actuales con colecciones de discos de
:ea, mi neñín, que está el papón.
gramófono, de utilidad suma para el erudito
 
y para el músico.
:El que está en la puerta
De este mismo ambiente que tiene la nana
:que vuelva mañana,
del galapaguito aunque ya más enjuto y de
:que el padre del neñu
melodía más sobria y patética, existe un tipo
:está en la montaña.
en Morón de la Frontera y algún otro en
:Ea, mi neñín, agora non,
Usana, recogido por el insigne Pedrell.
:ea, mi neñín, que está el papón.
En Béjar se canta la nana más ardiente, más
 
representativa de Castilla. Canción que
La canción de la adúltera que se canta en Alba de Tormes es más lírica que la asturiana y de sentimiento más velado...
sonaría como una moneda de oro si la
 
arrojásemos contra las piedras del suelo:
:Palomita blanca
Duérmete, niño pequeño,
:que andas a deshora
duerme, que te velo yo;
:el padre está en casa
Dios te dé mucha ventura
:del niño que llora.
neste mundo engañador.
:Palomita negra
Morena de las morenas
:de los vuelos blancos,
, la Virgen del Castañar;
:está el padre en casa
en la hora de la muerte
:del niño que canta.
ella nos amparará.
 
En Asturias se canta esta otra añada, en la
La variante de Burgos, Salas de los lnfantes, es la más clara de todas:
cual la madre se queja de su marido para
 
que en niño la oiga.
:Qué majo que eres,
El marido viene golpeando la puerta,
:qué mal que lo entiendes,
rodeado de hombres borrachos, en la noche
:que está el padre en casa
cerrada y lluviosa del país. La mujer mece al
:y el niño no duerme.
niño con una herida en los pies, con una
:Al mu, mu, al mu mu
herida que tiñe de sangre las cruelísimas
:del alma,
maromas de los barcos.
:¡que te vayas tú!
Todos los trabayos son
 
para las pobres muyeres,
Es una hermosa mujer la que canta estas canciones. Diosa Flora, de pecho insomne, apto para la cabeza de la víbora. Ávida de frutos y limpio de melancolía. Esta es la única nana en la cual el niño no tiene importancia de ninguna clase. Es un pretexto nada más. No quiero decir, sin embargo, que todas las mujeres que la cantan sean adúlteras; pero sí que, sin darse cuenta, entran en el ámbito del
aguardando por las noches
adulterio. Después de todo, ese hombre misterioso que está en la puerta y no debe entrar es el hombre que lleva la cara oculta por el gran sombrero, con quien sueña toda mujer verdadera y desligada.
que los maridos vinieren.
 
Unos veníen borrachos,
He procurado presentar a ustedes diversos tipos de canciones que, con excepción de la de Sevilla, responden a un modelo regional
otros veníen alegres;
característico desde el punto de vista melódico. Canciones que no han recibido influencia. melodías fijas que no pueden viajar nunca. Las canciones que viajan son canciones cuyos sentimientos permanecen
otros decíen: «Muchachos,
en un equilibrio tranquilo y que tienen cierto aire universal. Son canciones escépticas, hábiles para cambiar el matemático traje del
vamos matar las muyeres».
ritmo, flexibles para el acento y neutrales para la temperatura lírica. Cada región tiene un núcleo melódico fijo e insobornable y un
Ellos piden de cenar,
verdadero ejército de canciones peregrinas que circulan por donde pueden y que van a morir fundidas en el último límite de su
ellas que darles no tienen.
"¿Qué ficiste los dos riales?
Muyer, ¡qué gobierno tienes!!»
Etc., etc.
Es difícil encontrar en toda España un canto
más triste y de más cruda salacidad. Nos
queda, sin embargo, por ver un tipo de
canción de cuna verdaderamente
extraordinario. Hay ejemplos en Asturias,
Salamanca, Burgos y León. No es la nana
de una región determinada, sino que corre
por el norte y el centro de la Península. Es la
canción de cuna de la mujer adúltera que
cantando a su niño se entiende con el
amante.
Tiene un doble sentido de misterio y de
ironía que sorprende siempre que se
escucha. La madre asusta al niño con un
hombre que está en la puerta y que no debe
entrar. El padre está en casa y no lo dejaría.
La variante de Asturias dice:
El que está en la puerta
que non entre agora,
que está el padre en casa
del neñu que llora.
Ea, mi neñín, agora non,
ea, mi neñín, que está el papón.
El que está en la puerta
que vuelva mañana,
que el padre del neñu
está en la montaña.
Ea, mi neñín, agora non,
ea, mi neñín, que está el papón.
La canción de la adúltera que se canta en
Alba de Tormes es más lírica que la
asturiana y de sentimiento más velado...
Palomita blanca
que andas a deshora
el padre está en casa
del niño que llora.
Palomita negra
de los vuelos blancos,
está el padre en casa
del niño que canta.
La variante de Burgos, Salas de los lnfantes,
es la más clara de todas:
Qué majo que eres,
qué mal que lo entiendes,
que está el padre en casa
y el niño no duerme.
Al mu, mu, al mu mu
del alma,
¡que te vayas tú!
Es una hermosa mujer la que canta estas
canciones. Diosa Flora, de pecho insomne,
apto para la cabeza de la víbora. Ávida de
frutos y limpio de melancolía. Esta es la
única nana en la cual el niño no tiene
importancia de ninguna clase. Es un
pretexto nada más. No quiero decir, sin
embargo, que todas las mujeres que la
cantan sean adúlteras; pero sí que, sin
darse cuenta, entran en el ámbito del
adulterio. Después de todo, ese hombre
misterioso que está en la puerta y no debe
entrar es el hombre que lleva la cara oculta
por el gran sombrero, con quien sueña toda
mujer verdadera y desligada.
He procurado presentar a ustedes diversos
tipos de canciones que, con excepción de la
de Sevilla, responden a un modelo regional
característico desde el punto de vista
melódico. Canciones que no han recibido
influencia. melodías fijas que no pueden
viajar nunca. Las canciones que viajan son
canciones cuyos sentimientos permanecen
en un equilibrio tranquilo y que tienen cierto
aire universal. Son canciones escépticas,
hábiles para cambiar el matemático traje del
ritmo, flexibles para el acento y neutrales
para la temperatura lírica. Cada región tiene
un núcleo melódico fijo e insobornable y un
verdadero ejército de canciones peregrinas
que circulan por donde pueden y que van a
morir fundidas en el último límite de su
influencia.
 
Existe un grupo de canciones asturianas y
Existe un grupo de canciones asturianas y gallegas que, teñidas de verde, húmedas, descienden a Castilla, donde se estructuran
rítmicamente y llegan hasta Andalucía, donde adquieren el modo andaluz y forman el raro canto de montaña granadino.
descienden a Castilla, donde se estructuran
 
rítmicamente y llegan hasta Andalucía,
La seguiriya gitana del cante jondo, la más pura expresión de la lírica andaluza, no logra salir de Jerez o de Córdoba. y, en cambio. el bolero, melodía neutra, se baila en Castilla y aun en Asturias. Hay un bolero auténtico en Llanes, recogido por Torner.
donde adquieren el modo andaluz y forman
 
el raro canto de montaña granadino.
Los alalás gallegos golpean noche y día los muros de Zaragoza sin poder penetrarla y, en cambio, muchos acentos de muñeira circulan por las melodías de ciertas danzas rituales y cantos de los gitanos del Sur. Las sevillanas, que llegan intactas hasta Túnez.
La seguiriya gitana del cante jondo, la más
 
pura expresión de la lírica andaluza, no logra
Llevadas por los moros de Granada, ya sufren un cambio total de ritmo y de carácter al llegar a la Mancha, y no logran pasar del
salir de Jerez o de Córdoba. y, en cambio. el
Guadarrama.
bolero, melodía neutra, se baila en Castilla y
 
aun en Asturias. Hay un bolero auténtico en
En las mismas nanas de que hablo, Andalucía influye por el mar, pero no logra llegar al Norte, como en otras clases de canciones. El modo andaluz de la nana tiñe el bajo Levante, hasta algún vou-vei-vou
Llanes, recogido por Torner.
balear, y por Cádiz llega hasta Canarias, cuyo delicioso arroró es de indudable acento bético.
Los alalás gallegos golpean noche y día los
 
muros de Zaragoza sin poder penetrarla y,
Podríamos hacer un mapa melódico de España, y notaríamos en él una fusión entre las regiones, un cambio de sangres y jugos que veríamos alternar en las sístoles y diástoles de las estaciones del año.
en cambio, muchos acentos de muñeira
 
circulan por las melodías de ciertas danzas
Veríamos claro el esqueleto de aire irrompible que une las regiones de la Península, esqueleto en vilo sobre la lluvia, con sensibilidad descubierta de molusco, para recoger en un centro a la menor
rituales y cantos de los gitanos del Sur. Las
invasión de otro mundo, y volver a manar fuera de peligro la viejísima y completa sustancia de España.
sevillanas, que llegan intactas hasta Túnez.
 
llevadas por los moros de Granada, ya
 
sufren un cambio total de ritmo y de carácter
[[Categoría:ES-L]][[Categoría:Conferencias de Federico García Lorca]]
al llegar a la Mancha, y no logran pasar del
Guadarrama.
En las mismas nanas de que hablo,
Andalucía influye por el mar, pero no logra
llegar al Norte, como en otras clases de
canciones. El modo andaluz de la nana tiñe
el bajo Levante, hasta algún vou-vei-vou
balear, y por Cádiz llega hasta Canarias,
cuyo delicioso arroró es de indudable acento
bético.
Podríamos hacer un mapa melódico de
España, y notaríamos en él una fusión entre
las regiones, un cambio de sangres y jugos
que veríamos alternar en las sístoles y
diástoles de las estaciones del año.
Veríamos claro el esqueleto de aire
irrompible que une las regiones de la
Península, esqueleto en vilo sobre la lluvia,
con sensibilidad descubierta de molusco,
para recoger en un centro a la menor
invasión de otro mundo, y volver a manar
fuera de peligro la viejísima y completa
sustancia de España.
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