Diferencia entre revisiones de «El burlador de Sevilla: 44»

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<center><Poem>
{|
{{Pt|ISABELA:|
No nace mi tristeza
de ser esposa de don Juan, que el mundo
conoce su nobleza;
en la esparcida voz, mi agravio fundo,
que esta opinión perdida
he de llorar mientras tuviere vida.}}
 
{{Pt|FABIO:|
Allí una pescadora
tiernamente suspira, y se lamenta,
y dulcemente llora.
Acá viene sin duda, y verte intenta.
Mientras llamo a tu gente,
lamentaréis las dos más dulcemente.}}
 
'''''Vase FABIO, y sale TISBEA'''''
{{Pt|
 
{{Pt|TISBEA:|
Robusto mar de España,
ondas de fuego, fugitivas ondas,
Troya de mi cabaña,
que ya el fuego por mares y por ondas
en sus abismos fragua
y en el mar forma por las llamas de agua,
¡maldito el leño sea
que a tu amargo cristal halló camino,
y, antojo de Medea,
tu cáñamo primero, o primer lino
aspado de los vientos,
para telas de engaños e instrumentos!}}
 
{{Pt|ISABELA:|
¿Por qué del mar te quejas
tan tiernamente, hermosa pescadora?}}
 
{{Pt|TISBEA:|
Al mar formo mil quejas.
Dichosa vos, que en su tormento agora
de él os estás riendo.}}
 
{{Pt|ISABELA:|
También quejas del mar estoy haciendo.
¿De dónde sois?}}
 
{{Pt|TISBEA:|
De aquellas
cabañas que miráis del viento heridas,
tan victorioso entre ellas,
cuyas pobres paredes, desparcidas,
van el pedazos graves,
dándole mil graznidos ya las aves.
En sus pajas me dieron
corazón de fortísimo diamante,
mas las obras me hicieron
de este monstruo que ves tan arrogante
ablandarme, de suerte
que al sol la cera es más robusta y fuerte.
¿Sois vos la Europa hermosa,
que esos toros os llevan?}}
 
{{Pt|ISABELA:|
A Sevilla
llévanme a ser esposa
contra mi voluntad.}}
 
{{Pt|TISBEA:|
Si mi mancilla
a lástima os provoca,
y si injurias del mar os tienen loca,
en vuestra compañía
para serviros como humilde esclava
me llevad, que querría,
si el dolor o la afrenta no me acaba,
pedir al rey justicia
de un engaño cruel, de una malicia.
Del agua derrotado
a esta tierra llegó un don Juan Tenorio
difunto y anegado;
amparéle, hospedéle en tan notorio
peligro, y el vil huésped
víbora fue a mi planta en tierno césped.
Con palabra de esposo,
la que de nuestra costa burla hacía,
se rindió al engañoso.
¡Mal haya la mujer que en hombres fía!
Fuése al fin y dejóme,
mira si es justo que venganza tome.}}
|}
</Poem>

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