Diferencia entre revisiones de «Almagesto: Libro IX - Capítulo 01»

Ir a la navegación Ir a la búsqueda
m
m
Pero acerca de las esferas de Venus y de Mercurio, vemos que fueron ubicadas por los astrónomos más antiguos por debajo de la del Sol, aunque por algunos de sus sucesores éstas también están ubicadas por encima [de la del Sol] <ref name="Referencia 001"></ref>, por la razón de que el Sol nunca ha sido oscurecido por una o por la otra de ellas [Venus y Mercurio]. Para nosotros, sin embargo, tal criterio parece tener un elemento de incertidumbre, dado que es posible que algunos planetas puedan incluso estar debajo del Sol, pero no obstante no estar siempre en uno de los planos a través del Sol y desde nuestro punto de vista, sino en otro [plano], y por consiguiente podría no ser visto pasando frente a él, justamente como en el caso de la Luna, cuando ésta pasa por debajo [del Sol], en conjunción, no resultan oscurecimientos en muchos de los casos<ref name="Referencia 002"></ref> [(eclipses de Sol)].
 
Y dado que no hay otro camino, ya sea, para avanzar en nuestro conocimiento sobre ésta materia, ya que ninguna de las estrellas <ref name="Referencia 003"></ref> tiene una paralaje notable (siendo el único fenómeno por el cuál pueden ser derivadas las distancias), el orden asumido por los [astrónomos] más antiguos parece [ser] él más válido (plausible). Porque, poniendo el Sol en el medio, está más, de acuerdo con la naturaleza [de los cuerpos] en separar así los que llegan aalcanzan todas las distancias posibles desde el Sol y aquellos que no lo hacen, pero siempre se mueven en sus proximidades; con la única salvedad de que éste [(el Sol)] no reubique a éstos últimos lo suficientemente cerca de la Tierra para que puedan dar lugar a una paralaje de cualquier tamaño. <ref name="Referencia 004"></ref>.
 
<center>
5307

ediciones

Menú de navegación