Exploración del seno de Reloncaví/IX
Permanecí en Melipulli los dias que mediaron entre el 11 i el 20 de febrero, que fué cuando partí nuevamente a la laguna, con las miras de llevar a cabo una ascencion al volcan de Osorno, para observar los puntos de contanto que existen entre éste i el Calbuco.
Esta vez habian resuelto tomar parte en la espedicion don Francisco Vidal Gormaz, algunos oficiales ele la Comision, el doctor Martin, médico de la colonia, i un joven inglés, Mr. Jorje Downton, acompañado de Mr. Chistie, colono de la laguna.
La numerosa comitiva se instaló a orillas de la laguna en la posada de don Fernando Hess, donde tuvo que quedar hasta el 24 a causa de las lluvias. Como el señor Vidal se preparase a levantar el plano de la laguna, habia hecho trasportar a ella sus botes, de modo que apenas se mejoró el tiempo, no hubo inconveniente para que nos fuésemos al Frutillar, al norte de punta Larga, adonde llegamos el 24 al anochecer.
El Frutillar es tal vez la ensenada que ofrece el panorama mas estenso i grandioso de la laguna de Llanquihue; la tarde era nebulosa, las aguas estaban en calma i hacia un calor sofocante; llegamos ahí cuando una tempestad eléctrica se cernia sobre los volcanes.
El 25 de febrero fué como el anterior; pero los truenos fueron mas estrepitosos i los relámpagos mas continuos; fuertes chubascos hacian reventar en blanca espuma las lijeras olas de la laguna. Alternativamente solian descubrirse la cúspide del Osorno i la del Calbuco, que se veia como un cono truncado, coronado de puntas agudas que rodean al cráter.
El 26, acompañado del doctor Martin i de un colono aleman, dejamos el Frutillar en la dirección de E. a O. 7° al N. i al cabo de un quilómetro i medio o dos de camino sobre las lomas de 70 a 80 metros de altura que por este lado circundan la laguna, avistamos los estensos pantanos conocidos con el nombre de Ñadi, por donde antes pasaba el sendero que conducia a la ciudad de Osorno. En el horizonte se divisaban lomas semejantes a las que acabamos de atravesar i, como ellas, cubiertas de una vejetacion robusta. La superficie del pantano no presenta eminencia notable i tiene una inclinacion apenas perceptible. En él crecen numerosas Tifáceas, Compuestas i otras yerbas inseparables de las ciénagas. Entre ellas se encuentra aun en pié un sinnúmero de troncos de árboles i arbustos medio podridos, que no acierto a esplicarme cómo se han desarrollado allí.
El llano que existe entre los volcanes i de que ya he hablado, es un verdadero Ñadi, sin diferencia mas de éste, que por los materiales volcánicos que se han depositado en su superficie.
Como no ha mucho decia, todo induce a creer que los Ñadi, la laguna de Llanquihue con sus pichi-lagunas [1] i la de Todos los Santos, son los restos de un gran lago, que antes de ahora existia, cuyos límites, por no tener un conocimiento exacto de la localidad no me atrevo a fijar. Este lago, tenia de altura sobre el mar a lo menos los 214 metros del de Todos los Santos: por el oeste abarcaba la estension del Ñadi, por el sur era detenido por las lomas de mas de 400 metros que existen actualmente entre Melipulli i Llanquihue; al este cubría el Ñadi intervolcánico i se prolongaba con Todos los Santos, desaguándose en este punto por el Petrohué, que también corria en un plano mas elevado, como lo demuestran la perpendicularidad i altura de los barrancos traquíticos vecinos a Reloncaví. El desagüe occidental era indudablemente el Maullin, que aun conserva las huellas de su paso en un plano mas elevado que el actual. La base del Calbuco era entonces bañada por las aguas de ese lago i el llano que por este lado le rodea formaba parte del fondo. Ahora, para esplicarnos la diferencia de nivel tan notable entre las lagunas Todos los Santos i Llanquihue, no tenemos mas que fijarnos en las condiciones que influyen al presente i las que han precedido a su modo de vaciarse. El Petrohué, desagüe de la primera, tiene en lecho sobre rocas mui duras i que se desgastan difícilmente, como son las lavas i traquitas, i por otra parte, las frecuentes erupciones del Osorno, verificadas hasta unos 40 años a la fecha, han arrojado la mayor cantidad de materiales al fondo del Todos los Santos i al lecho del rio, lo que ha hecho subir continuamente su nivel; al paso que el Maullin, ajeno a estas influencias, destruye continua i fácilmente su blando lecho sedimentario, acarreando de dia en dia una baja de nivel para la laguna de Llanquihue.
El 27 recorrimos a pié con el doctor Martin, parte del camino que conduce a Osorno hasta punta Larga, con el objeto de arrumbarlo i de recojer algunas plantas.
El 28 llegaron Downton i Christie, con los cuales hice mis preparativos de viaje al volcan de Osorno. Como siempre, jamás estábamos libres de dificultades; esta vez era la falta de embarcacion. No podíamos disponer de ninguno de los botes de la Comision porque, estando en punta de los Bajos, no podian arribar al Frutillar con el viento del sur que soplaba. Nos dirij irnos entonces a un colono para que nos alquilase el suyo; pero a mas de estar en mal estado, no habia bogadores. Entretanto, el doctor Martin no pudo acompañarnos por sus ocupaciones; don Francisco Vidal, por sus trabajos; i un oficial, por estar a cargo de los botes. Como ya no éramos mas que tres i estuviéramos aburridos de tanta demora, nos pusimos en marcha a pié hasta punta de los Bajos, donde Christie tomó su bote, que andaba en servicio de la Comision, para podernos trasladar al otro lado de la laguna. Pero como la noche se acercase ya, nos alojamos en la carpa que Rogers, uno de los oficiales, habia construido al lado de las embarcaciones, con los remos i las velas de éstos. La noche fué deliciosa; reinaba una calma completa i una suave temperatura; como a las nueve, la luna se alzó sobre los blancos picos de los volcanes inundando con su tranquila luz el bosque i las aguas de la laguna, lo que daba un encanto particular a aquel hermoso cuadro de la naturaleza. Poco antes, un colono aleman de las inmediaciones nos trajo algunas ciruelas chilenas i manzanas de procedencia alemana, que se producen mui bien a orillas de la laguna, cosa que parece bastante estraña si se atiende a la rudeza del clima; se dice tambien que sucede otro tanto con las guindas i damascos.
El 29 por la mañana nos embarcamos en el bote de Christie i dimos la vela en direccion a la chacra de Dauschek, situada al pié del volcan de Osorno. La laguna estaba en un grado de ajitacion que no correspondia a la fuerza del viento que soplaba. A las 5 de la tarde llegamos a nuestro destino i armamos en la playa una carpa pequeña con la vela del bote, donde pasamos la noche, despues de haber hecho una visita a nuestro vecino, que distaba unas cuatro o cinco cuadras. Es mui curioso observar las costumbres de esos colonos, que aunque en tierra estraña, conservan en todo vigor los hábitos europeos. Sus casas son de madera, único material que se emplea en el sur, de un piso jeneralmente i bien trabajadas. A poca distancia de ellas existe un chiquero para cerdos, un campanario o pieza destinada a la trilla, i a veces un pequeño molino hidráulico. La casa se reparte en dos compartimentos: uno para vivir i otro para guardar las cosechas; pero los mas acomodados hacen un edificio especial a este último objeto. Todos poseen un cierto número de animales vacunos, ovejas, cerdos i caballos, i algunas aves, tales como gallinas, ganzos, etc. La leche es su principal alimento azoado i para ello hacen hervir con centeno una parte i la sobrante la transforman en queso i mantequilla que consumen o venden. Una que otra vez comen huevos, carne de oveja o cerdo, i con mas rareza, la de vaca. La alimentacion vejetal consiste en pan negro de centeno cocido en hornos de cancagua [2], papas, arvejas, zanahorias i legumbres que se producen mui bien.
Como reemplazante del té i del café, usan el centeno tostado i molido, i beben su infusion endulzada con miel de avejas.
El 1.° de marzo amaneció lloviendo, lo que nos obligó a dejar nuestra carpa i trasladarnos a casa de Dauschek el boemio. En la tarde llegó un hijo de éste que traficaba en busca de animales alzados por una senda abierta por él en el volcan hasta la laguna de Todos los Santos i nos suministró algunos datos para el viaje.
La rejion boreal de la laguna de Llanquihue contiene talvez mayor número de pequeñas especies de plantas que la austral; allí abundan vistosas Calceolarias, principalmente la maculata, la dentata Ruiz i Pavon i la crenatiflora Cavan; muchos Senesio chilensis Lus.. i Hieracium chilense Less, ambos de flores amarillas i creciendo en las arenas de la playa. Encuéntranse tambien varias Gramíneas como la Hierochloe antartica Rob. Brown, la Agrostis leptotricha Dess., etc.
Hasta el 9 de marzo, dia de la parada, la lluvia fué casi continua; grandes nevadas habian hecho bajar considerablemente el límite de las nieves en el Osorno. Apesar de eso i aunque el tiempo continuaba aun amenazante, nos internamos en el bosque por la senda de Dauschek, que con las aguas se habia puesto mui fangosa. A las cinco de la tarde habíamos subido i bajado no menos de siete quebradas por donde corren otros tantos rios que vienen de las nieves; nos detuvimos bajo unos tiques, donde construimos un rancho de quilas, techado con hojas de helecho, para guarecernos de la lluvia que comenzaba a caer acompañada de granizo. La temperatura mínima en la noche fué de 4°C.
El 10 seguimos costeando, algo elevados ya, las laderas del volcan; a las dos de la tarde llegamos a una de esas imponentes corridas de lavas vomitadas por el cráter del Osorno, sobre la cual se ha escavado su lecho un rio cristalino, caudaloso i tan corriente que no pudimos atravesarlo; pero dirijiéndose hácia su oríjen, se divide en dos brazos vadeables.
Es mui curioso ver cómo esa masa de lavas se ha deslizado por el fondo de una quebrada tan profunda talvez como la del Calbuco, rellenándola hasta formar una superficie uniforme de 300 metros de ancho mas o ménos, rodeada lateralmente por barrancos verticales de arcillas consolidadas semejantes a las de la costa de Lenca.
En esta estensa llanura volcánica todo es desolacion; la superficie está cubierta de musgos, de plantas pequeñas, de troncos quemados, aun en pié, de cenizas negras i de piedras hasta de cuatro o mas metros arrojadas por el cráter. El camino estaba tan espedito i con una inclinacion tan suave (uno por ciento tal vez), que a las cuatro de la tarde, habíamos avanzado mas de una legua fuera del bosque espeso. A esta hora alojamos en otro rancho que construimos con hojas de pangue i palos al pié de un barranco esquitoso i colectamos abundantes semillas i plantas de los alrededores. Entre éstas habia muchas comunes al Calbuco i al Yate, tales como la Euphrasia trijida Poep., la Ourisia Poeppigü Benth., la O. breviflora Benth., el Senecio trifurcatus Less., el S. triodon Ph., el S. caespitosus Ph., etc.
Solo en el Osorno he encontrado las siguientes a esta altura, es decir, a 500 metros; Theopixis chilensis Griseb, Primulácea de flores blancas que crece en los barrancos; Oreobolus obtusangulos Gaud, pequeña yerba de la familia de las Ciperáceas, mui abundantes en los lugares húmedos; se la encuentra jeneralmente acompañada de la Caræ acutata Booth, de la Carpha andina Ph. i del Juncus oliganthus Ph., que a veces por sí solo forma grandes praderíos.
El 11 por la mañana seguimos siempre la misma corrida de lavas que conserva su curso suave, entrecortada solo algunas veces por islotes de vejetacion grande, hasta una legua mas arriba, donde comienza a ser destruida en todas direcciones por numerosos arroyos. En este trayecto encontré muchos ejemplares del Phaedon Buquetii, precioso insectito de un azul hermoso resplandeciente un poco violado, con la cabeza de un encarnado bermellon, algunos bonitos Buprestri i grandes mariposas. El suelo estaba cubierto de Euphrasias i de las flores del Senecio ammophillus Ph., que son de un amarillo mui vivo. Abundan tambien mucho la Baccaris nivalis Griseb., Sinanteras tubuliflora de un decímetro de altura, el Senecio sarcophilus Ph. i la Lagenophora hirsuta Poep. i Endl.
A la una i média del dia llegamos al pié de las nieves,. caminando sobre las movedizas arenas arrojadas por el volcan donde ya la vejetacion cesa completamente; solo se ven esparcidos uno que otro Senecio vulcanicus Ph. con sus grandes flores amarillo-rojizas i céspedes de Chauras floridas en esta época.
Tratamos entonces de llegar al cráter; pero estando la cumbre completamente nublada lo mismo que los llanos i las quebradas, para tener un panorama, i cesando ya a esta altura toda organizacion, determinamos descender un poco para buscar algunos trozos de madera con que hacer fuego i defendernos así del helado viento del oeste que soplaba con fuerza. Por otra parte, los víveres que teníamos eran ya tan escasos que apenas podrian habernos alcanzado para dos dias mas.
Entre tanto, Downton i Christie rodearon la cúspide del volcal i bajaron por el este a la laguna de Todos los Santos; pero como la hora era ya mui avanzada i comenzó a llover, no alcanzaron a regresar al alojamiento i cayeron, tratando de marchar durante la noche, al fondo de una de las numerosas quebradas que surcan los mantos de cenizas volcánicas, de donde no pudieron salir hasta el siguiente dia.
El 12 de marzo amaneció despejado, i habiendo regresado los compañeros, intentamos otra vez escalar las nieves; mas, en cortos momentos volvió a nublarse, lo que nos resolvió a bajar, operacion que demoró dos dias.
De regreso encontré algunas plantas mas, entre las que figuran las siguientes: Achyrophorus andinus D. C., Sinantérea liguliflora de hermosas flores amarillas, que ya habia encontrado en el Calbuco i el año pasado en el Yates; Lichnis (Melandrium) cucubaloides Tenz., Coriofilácea de unos dos decímetros de altura con flores de color de heces de vino. Recojí tambien tres especies de Lorantáceas: Lorantaus heterophyllus R. i P., Misodendron punslulatum B. i Lol. i M. oblongifolium D. C; dos Sinantéreas labiatifloras; Mutisia retusa Remy i Machaeraenium gracile Hook.; pero no vi Clarioneas como en el Calbuco; i una tabuliflora: la Leptinella acaenvides Hook.
Aquí volví a encontrar lo mismo que en el Yate, flores monstruosas de la Desfontainea ilicifolia Ph.
En un barranco i como a 1000 metros de altura crece con vigor el Huinchanialuim andinum Ph., notable por sus flores amarillo-rojizas; el Empetrum andinum Ph. i una Iridea, el Libertia tricocca Ph.
En cuanto a los grandes árboles i arbustos del Osorno, puede decirse que, con lijeras variaciones, son los mismos que los que existen en el resto de la comarca.
Su constitución jeolójica nada ofrece de particular, si no es la forma cónica tan regular de su mole. Descansa sobre bases de diorita i está formado casi en totalidad por las rocas arcillosas antiguas de que he hablado, de lavas, que predominan en cantidad por el costado oriental i de cenizas i escorias que tapizan la cumbre. Sus quebradas son menos profundas que las del Calbuco a causada las lavas modernas que las rellenan, está situado en 41° 20' 00" de latitud por 72° 36' 00" de lonjitud, tiene 2257 metros de altura i no hace mas de tres a cuatro años que ha dejado de ser activo. No hai nada que me haya demostrado en él la existencia de traquitas semejantes a las del Calbuco.
Antes de dejar las playas de aquel lado de la laguna, practicamos aun otras escursiones hasta el 19 de marzo, en que la atravesamos por la última vez para desembarcar en el desagüe del Maullin, donde deja a los compañeros. El siguiente día, me fui a Puerto-Varas i de ahí a Melipulli, dando por terminadas mis esploraciones, a causa de las lluvias, que de dia en dia eran mas frecuentes.
Al hacer esta sucinta narración, hubiera querido insertar la descripción de las plantas descubiertas, de los insectos, rocas i demás objetos que he colectado en estos diversos viajes; pero la premura del tiempo no ha permitido ejecutar un trabajo de esta naturaleza.
- Notas