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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/El berraco, los corderos y el lobo

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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores: arregladas a la última ortografía de la academia, mejoradas y añadidas en esta nueva edición (1845)
de Esopo
El berraco, los corderos y el lobo

El Berraco, los Corderos y el Lobo.

Un pequeño berraco vivia en una manada de puercos, el cual indignado é inchado de vanidad, porque no podia mandar á su gusto, andaba al rededor de la campaña echando bravezas, gruñendo y sacando á fuera los colmillos, pensando de esta manera espantarlos á todos. Y viendo que no hacian caso de él, enojado dijo así: qué me aprovecha estar aquí; pues aunque yo mande, nadie me obedece, y aunque me enfade, nadie huye de mi; y determinó apartarse de allí, y mudar de domicilio. Se fué por la montaña, y vino á parar á una manada de corderos. Allí empezó á gruñir, y á manifestar sus dientes. Viendo esto los corderos empezaron á huir, espantados y atemorizados. El berraco dijo entónces: aquí me conviene habitar, pues soy temido y respetado. Al cabo de algunos dias vino por allí un lobo, y viéndole los corderos se escaparon por entre las peñas. Pero el berraco, pensando que los corderos le defenderían no quiso huir, y así le tomó el lobo hambriento, y se lo llevó. Pasó por casualidad el lobo por la manada de puercos de donde se habia escapado dicho berraco, el cual conociéndolos daba grandes voces, y les pedia socorro. Conociéndolo los puercos, se levantaron al instante, y envistieron al lobo, y pudieron librar á su compañero del peligro de muerte en que se hallaba. Entónces el berraco, viéndose libre en medio de ellos, lleno de dolor y de vergüenza, dijo: ahora conozco por verdadero el proverbio, que dice:

Que en las fortunas y adversidades, siempre es bueno estar cerca de sus amigos y parientes; pues es cierto que si no hubiera salido de entre los mios, no hubiera yo padecido estos males.