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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/El caballero, la raposa y el escudero

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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores: arregladas a la última ortografía de la academia, mejoradas y añadidas en esta nueva edición (1845)
de Esopo
El caballero, la raposa y el escudero

El Caballero, la Raposa y el Escudero.

Viajando un caballero con su escudero, vió una raposa y dijo: ó Dios! y qué grande es esta raposa! ¿De esto te maravillas, señor? dijo el escadero: á fé mia yo he estado en una region, donde vi una raposa, que era mayor que un buey. El caballero, aunque conoció que el escudero mentia, disimuló por entonces. A poco rato despues, dijo esclamándose: ¡ó Júpiter muy poderoso! Suplícote que nos guardes hoy de toda mentira, y permitas que pasemos el peligroso rio, que hemos de pasar, sin riesgo ni peligro, y guíanos salvos y sanos de todo daño en la posada á descansar. El escudero oyendo estas deprecaciones, preguntó al caballero señor, suplícote me digas ¿qué cosa te mueve á esta súplica? Respondió el caballero: ¿no sabes tú una cosa tan manifiesta á todos los que viajamos? Sepas, pues, que hoy hemos de pasar un rio, del cual, si alguno entrase que en aquel dia haya mentido, no puede salir vivo, y será en él ahogado. Oyendo esto el escudero, turbado de miedo, al llegar á un pequeño arroyo, dijo: señor ¿este es el rio peligroso, del cual hablaba V.? Respondió el caballero: no es este, aun estamos lejos de él. Dijo el escudero: sabes porque lo pregunto, porque la raposa de que hoy he hablado á V. no era mayor que un asno. Respondió el caballero: yo no hablo ahora de la raposa. Llegaron á otro rio, y dijo: señor, ¿es este el rio de que hablaste hoy? Dijo el caballero: aun estamos lejos de él. Dijo entonces el escudero: sabes porque lo pregunto, porque me acuerdo de la raposa, que dije que era tan grande como un asno, y ahora digo que era grande como un becerro. Dijo el caballero: yo no hablo, si ella era grande ó pequeña. Llegaron á otro rio, y dijo el escudero: ¿Es este, señor el rio? Respondió el caballero: aun está algo lejos. Yo lo pregunto, dijo el escudero, porque la raposa que yo vi no era mayor que un carnero. Dijo el caballero: deja ya de hablar de tu raposa, y habla de otra cosa. Llegando ya muy tarde á un rio, dijo el escudero: señor, este será el rio de que me hablaste. El caballero dijo es verdad, este es aquel rio, que ahoga á los que dicen mentiras. El escudero lleno entonces de miedo y de confusion, dijo: señor, yo confieso que he mentido en orden á la raposa, pues yo te juro por mi cabeza que aquella raposa, que yo vi en aquella otra region, no era mayor que la que hoy vimos. Entonces riendo á carcajadas, dijo el caballero increpándole y yo te juro asimismo que la agua de este rio no es de peor condicion ni mas peligrosa que la de otros rios.

De la mentira y falsedad huye de todas maneras, porque viviendo no mueras. En cuantas cosas tratares de cualquier calidad, habla siempre la verdad.