Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/El hombre y la culebra (2)
El Hombre y la Culebra.
En la casa de un pobre hombre acostumbraba venir una culebra, allí se mantenia con las migajas que caian de su mesa: en este tiempo todas las cosas le venian muy prosperamente. Dende á poco el hombre se indignó contra la culebra y la hirió con una segur. Despues de lo cual aquel hombre volvió en su primera pobreza, y así entendió que por la culebra se habia, ántes que la hiriese, enriquecido: por lo cual pidió perdon á la culebra. La culebra respondió al hombre así: porque conozco que te pesa, yo estoy contenta de perdonarte, y continuó en frecuentar su casa; pero jamas volvieron á su antigua amistad, y vivieron siempre con recelo.
Quiere decir esta fabula, que el que daña ó hiere el otro, siempre debe estar sospechoso y vivir en continuo sobresalto.
Nunca es perfecto amigo el que ha sido tu enemigo.