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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/El labrador, el lobo, la raposa y el queso

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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores: arregladas a la última ortografía de la academia, mejoradas y añadidas en esta nueva edición (1845)
de Esopo
El labrador, el lobo, la raposa y el queso

El Labrador, el Lobo, la Raposa y el Queso.

Un labrador tenia unos bueyes, que no querian arar la tierra, y enfadado muchas veces decia: Ojalá os comiesen los lobos, porque no queréis arar bien. Un lobo oyendo esto estuvo todo un dia esperando, cuando se los daria el labrador. Vino la noche, y el lobo viendo que en vano habia esperado todo el dia, pues el labrador se iba con los bueyes á su casa, dijo al labrador: muchas veces me has prometido los bueyes, cumple hoy lo que prometiste, que yo estoy pronto para recibirlos. Respondió: es verdad, yo te los he prometido, pero sin intencion de cumplir la promesa. Dijo entónces el lobo: no te partirás de aquí, si no me cumples la palabra. Tuvieron esta contienda por largo rato y no pudiendo convenir entre sí, acordaron en que la raposa decidiese su cuestion. Fueron á encontrar la raposa, y le refirieron el caso. La raposa, habiendo oido la cuestion, dijo: para que yo pueda hacer justicia, quiero hablar á cada uno de vosotros separadamente. Convinieron en esto los dos. La raposa habló primero con el labrador, y le dijo: tú me darás un par de gallinas para mí y yo haré que tú quedes con los bueyes. El labrador dijo que sí. Despues dijo al lobo amigo, yo he dicho al labrador que te dé un queso, y que tú desistirás de la pretension que tienes contra él. Convino el lobo en esto, agradeciéndoselo mucho. Dijo entonces la raposa al labrador que se fuese con los bueyes, y despues al lobo díjole que la siguiese, que le daria el queso. Llevó la raposa al lobo de una parte á otra, esperando que saliese la luna. Salida ya la luna lo llevó á un pozo, donde mostrándole la sombra que hacia la luna en el agua, díjole: amigo, mira, aquí dentro tienes el queso, y muy grande, baja, sácalo contigo. El lobo respondió: O amiga, tú me debes entregar el queso, y por lo mismo baja tú, y si no pudieres subir con él, yo te ayudaré. La raposa consintió en esto, pero con astucia. Habia en el pozo dos cubos grandes atados en una soga, con que se sacaba agua, de tal modo que cuando el uno subia el otro bajaba. La raposa entró en un cubo, y con el peso bajó al pozo, y allí estuvo mucho tiempo. Viendo que nunca subia, le dijo el lobo desde arriba: amiga, díme, ¿por qué tardas tanto? ¿qué no sacas el queso? Ella respondió: amigo, tan grande es, que sola no lo puedo sacar, baja en el otro cubo para ayudarme. El lobo entrando en el otro cubo, comenzó de bajar, y como era mas pesado, hizo subir el otro cubo con la raposa. Cuando la raposa se vió á la boca del pozo, con mucho gozo saltó á fuera, dejando al lobo dentro del pozo. Desde arriba decia la raposa al lobo: dejaste el bien presente por lo venidero é incierto, ahora no tienes ni bueyes ni queso.

Las cosas que son inciertas, por ciertas no has de tener, pues no sabes si han de ser.