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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/El loco y el cazador

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Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores: arregladas a la última ortografía de la academia, mejoradas y añadidas en esta nueva edición (1845)
de Esopo
El loco y el cazador

El Loco y el Cazador.

En la ciudad de Milan habia un famoso médico, que curaba á los locos de esta manera: Tenia en casa un corral donde habia una laguna ó balsa de agua, y desnudando á los locos, los ponia dentro del agua, atados en una grande piedra para que no pudiesen salir, y permanecian allí hasta que estaban curados de la locura. Uno de los locos que allí habia, pidió un dia al médico que le sacase del agua, pues ya estaba sano. El médico le sacó luego, pero le dijo que de ninguna manera se moviese del corral, y que no saliese de la puerta. Estando un dia el loco á la puerta del corral, vió venir un hombre á caballo con un alcon en la mano y un perro que le seguia, y llegando allí le preguntó el loco: ¿Quién es V.? Soy cazador, respondió el otro. ¿Y esto en que vienes montado, qué cosa es? Es un caballo. ¿Y lo que traes en la mano? Es un halcon, y es muy bueno para cazar perdices. ¿Por qué traes el perro? Por que es necesario para la caza, pues con él encuentro las liebres, conejos y aves. Satisfecho ya el loco de las respuestas del cazador, preguntóle: ¿díme, qué puede valer cuanto cazas tú con el perro y halcon en un año? Respondió el cazador: no te puedo responder cosa cierta, pero pienso valdrá de cuatro á cinco libras de oro. Pidióle entonces el loco: cuánto puedes gastar para mantener tu caballo, perro y halcon cada año? Gasto mas de cincuenta libras de oro. Entonces dijo el loco maravillado de la locura del cazador: ruégote que te vayas presto de aquí, para que no te vea el amo de esta casa, pues si él te halla aquí, y sabe esta tu locura, seguramente te pondrá en la balsa de agua con los otros locos, y aun puede ser que te ponga mas adentro, porque tu locura es mayor.

Todos somos locos; uno por la parte de adentro y otros por la parte de afuera; quien mas, quien ménos. No digas tú, yo no soy loco, pues es pasion que a todos toca; calla tú, y cierra la boca.