Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/Júpiter y las ranas

Júpiter y las Ranas.
Las ranas, que antes vivian libremente en las lagunas, donde mas les gustaba, pidieron á grandes voces á Júpiter un rey, que con rigor refrenase sus licenciosas costumbres. Oída esta peticion, sonrióse el padre de los dioses, y les envió una grande viga. Las ranas, oyendo el ruido que causó en el agua el pesado madero, huyeron espantadas. Pero despues una de ellas sacó poco poco la cabeza para ver al nuevo rey; y viendo que era madera, las llama á todas. Ellas perdido el miedo, se acercan nadando y brincando sobre el leño; despues de haberle ensuciado con todo género de inmundicias, pidieron á Júpiter otro rey, porque era inhábil el que les habia dado. Entonces Júpiter les envió la cigüeña, la cual las comenzó á comer una á una. Viendo las ranas tan grandísima crueldad, llamaron con altas voces á Júpiter, pidiéndole que socorriese á las afligidas, que de lo contrario todas moririan. Eso no, dijo el dios; pues os di la viga, la cual menospreciasteis. Despues no contentas, me pedisteis la otro rey, os di la cigüeña, que ahora teneis, cual tendréis para adelante, y con razon. Pues no quisisteis contentaros con vuestro bien, justo es que sufrais el mal que os ha venido.
Demuestra esta fabula que debemos sufrir con paciencia el trabajo, no sea que nos suceda otro mayor; y que cada uno debe contentarse del estado que Dios le ha dado.
El bien no es conocido hasta que es perdido.