Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/La madre y el hijo ladrón

La Madre y el Hijo ladron.
Una madre no castigaba á su hijo los robos que hacia de cosas pequeñas, cuando era niño, ántes bien le disculpaba. Este creció en malicia, al paso que crecia en edad. Un dia robó una manzana, la trajo á su madre, y esta no le reprendió. Otro dia robó los libros á un compañero suyo en la escuela, corrió á enseñarlos á su madre, quien en lugar de castigarle, le recibió con mucha alegría. Cuando ya mas grandecito robó en casa de un vecino cosas de mucho valor, ni por esto la madre le reprendió. Viendo que nadie le corregia, cada dia iba de mal á peor, y al cabo salió un ladron famoso. En fin fué tomado por la justicia, y condenado á ser ahorcado como ladron.
Estando ya en la horca dijo á la justicia, que queria ver á su madre por la última vez, y así que les suplicaba que fuesen á buscarla; y se hizo así como él pedia. Cuando él la vió, le pidió que se acercase, que queria decirla una cosa en secreto, y arrimando su boca á la oreja de la madre, se la cortó con los dientes. Despues, volviéndose al pueblo, dijo: no os maravilleis, señores, que yo haya cortado la oreja á mi madre; pues ella es la causa del mal que ahora padezco: si ella me hubiese castigado cuando niño, yo no me veria ahora obligado á acabar mi vida con una muerte tan infame.
Desde la infancia ha de empezar el padre la crianza y educacion de sus hijos, corrigiéndoles las faltas por leves que sean. Cuando es tierna la vara la doblarás, cuando seca no podrás.
Quien bien ama, bien castiga. El ciego amor de los padres pierde a los hijos.