Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores/Los tres compañeros
Los tres Compañeros.
Tres compañeros, los dos ciudadanos y el otro del campo iban á la Meca, y les faltó la comida en el camino; de manera que no tenian otra cosa sino un poco de harina que solo bastaba para hacer un pequeño pan. Los ciudadanos dijeron entre sí: poco pan tenemos, y nuestro compañero es grande comilon, lo mejor será que nos lo comamos nosotros dos mientras él durmiere, y amasaron el pan, y le cocieron. Despues llamaron al otro compañero, y le dijeron: tú ya ves que tenemos poco pan: lo mejor será que se lo coma uno solo, y para saber cual de los tres ha de ser, hemos determinado hacerlo de esta manera: durmamos todos, y aquel que tuviese mas maravilloso sueño, se comerá el pan. Convinieron todos, y echáronse á dormir. El compañero del campo conoció el engaño, y cuando los dos dormian, sacó el pan y se lo comió, y volvióse á dormir. Poco despues el uno de los dos compañeros se levantó como espantado de un maravilloso sueño, al cual preguntó el otro compañero: amigo, qué es esto? Respondió él: parecíame, que dos ángeles abriendo las puertas del cielo, me llamaban delante del trono del Señor con mucho gozo. Grande sueño ha sido este; mas yo he tenido otro mas maravilloso pues parecíame que dos ángeles malos por tierra firme me llevaban al infierno. El compañero del campo que oyó todo lo que ellos decian, hizo como que despertaba, y así que los vió, huyó de ellos, fingiendo un grande espanto. Uno de los otros dos le dijo; de qué huyes? Respondió él: ¿no he de huir? ¿Quién sois vosotros? Ellos dijeron: tus compañeros somos. El les preguntó: ¿cómo os volvisteis? Respondieron: nunca nos partimos de aquí, ¿cómo hablas de nuestra vuelta? Dijo entonces el del campo: parecióme que dos ángeles abriendo las puertas del cielo, se llevaron el uno de vosotros delante del Señor, y que dos ángeles malos se llevaban el otro arrastrando al infierno, y pensé que nunca volveriais; pues yo nunca he oido que nadie haya vuelto ni del cielo ni del infierno, por consiguiente me levanté y me comí el pan.
El desengaño que en el mundo mas asombra, es que un engaño se deshaga con otro engaño, y que un hombre engañe a otro hombre.