Fábulas de la vida del sabio y clarísimo fabulador Esopo/De Jupiter, y las Ranas
FABULA I.
De Jupiter, y las Ranas.

El bien no es conocido, hasta que es perdido.
Viviendo las ranas libremente en las lagunas, y riveras, donde mas les placia, ayuntadas con grande clamor, pidieron á Jupiter, que les diese un Regidor, y Gobernador, el cual corrigiese, y castigase á las que errasen entre ellas. Oida esta peticion, Jupiter se rió de ellas. Y no embargante esto, como de cabo, empezaron á dar grandes voces; y como vieron alguna señal en Jupiter, embiaron á suplicarle sobre ello, el cual, asi como era piadoso, viendo su inocencia embioles una gran viga en Ya laguna. Las ranas, oyendo el gran sonido que fue hecho en el agua del madero pesado, todas huyeron, y fueron espantadas; mas desde á poco una de ellas alzo la cabeza sobre el agua por mirar, y saber que Regidor tenian, Y viendo que era madero, llamo a las otras, y algunas llenas de miedo, se ayuntaron á saludar su nuevo Rev; y llegando a él, conocieron que era madero, en el cual no havia espiritu de vida; y llegando mas cerca, subieron sobre él, y hollaronlo, y pisaronla con los pies. Y asi otra vez tornaron a rogar á Jupiter, diciendo, que aquel Regidor, por él á ellas dado, era cosa mutil, y tal, que no pertenecia para su castigo de ellas, y que por él les fuese dado otro mas perteneciente. Entonces Jupiter embió á la Cigueña, la cual las comenzó á comer una á una. Viendo las ranas tan grandisima crueldad, llamaron con altas voces á Jupiter, pidiendole ser socorridas de él, y diciendo, que todas moririan. A las quales respondió Jupiter, soñando de lo alto: Como vosotras me demandaste's el Rey, no vos lo querla yo dar, y contra mi voluntad, á grande instincia vuestra vos di la viga, la cual menospreciasteis, y asi vos otorgué este Governador, que ahora teneis, y tendreis para adelante, y razon es, que pues no quisisteis el bien, ahora sufrais el mal. Quiere decir esta fa ula, que no conoce el hombre el bien, salvo cuando gusta el mal; y que debe ser contento el que tiene to que le cumple, Y asimismo no sea de otro, quien puede ser suyo.