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Fábulas de la vida del sabio y clarísimo fabulador Esopo/Del Galapago, ó Tortuga, y de las Aves

Fábulas de la vida del sabio y clarisimo fabulador Isopo: con las fabulas, y sentencias de diversos, y graves autores: ahora de nuevo corregido, y enmendado con las anotaciones (1813)
de Esopo
Del Galapago, ó Tortuga, y de las Aves
Nota: Se respeta la ortografía original de la época

FABULA II.
Del Galapago, ó Tortuga, y de las Aves.

A gran subida gran decendida.

Sin gran trabajo no puede alguno subir á las cosas altas, y cuanto mas alto sube, allende de su naturaleza, tanto mas gravemente cae abaxo, como aquesta fabula dá testimonio. Estando todas las aves ayuntadas en uno, vino el galapago entre ellas, diciendo: Si alguna de vosotras me alzase en alto, por cierto yo le mostraria las conchas, en que se crian muchas piedras preciosas, lo cual yo no puedo por mí acabar, aunque continuamente anduviese; porque yo ando muy poco, de manera que segun mi andar es pesado en un dia entero andaria bien poco. Las aves, oyendo este ofrecimiento, y prometiendo muy engañoso, alegres muy mucho por ello, deputaronie á la aguila, que es la que mas alto, y mas presto entre ellas buela, para que lo alzase, segun su deseo del galapago. La cual, to mandolo en las uñas, lo subio asáz alto por los ayres, donde le demandaba, que le mostrase, segun habia prometido, las conchas que crian las piedras preciosas. Y como el galapago no pudiese esto cumplir, el aguila comenzo de lo apretar con sus uñas asperas, y él gimiendo, dixo asi: Estos tormentos no huviera yo padecido, si no huviera demandado ser alzado de suso en el ayre. Y oidas estas palabras, el aguila desamparó á él, y cayendo en tierra, fue muerto, y despedazado, al cual la natura tan fuertemente huviera armado.

Amonesta aquesta Fabula, que cada uno se contente del estado que la natura le dió, porque la sobervia pocas veces vá, ó llega á buen fin, mas antes para en caida.