Gramática teórica y práctica de la lengua castellana: Parte primera. Sección primera. Capítulo I

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PARTE PRIMERA DE LA GRAMÁTICA
ANALOGÍA.
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SECCIÓN PRIMERA.
De los oficios que desempeñan las partes de la oración y de sus propiedades y accidentes gramaticales.
CAPÍTULO I.
De los accidentes y propiedades gramaticales comunes á las partes variables de la oración.

42. Accidente gramatical es la alteración que en su desinencia recibe una palabra variable, y que determina en ella el género, el húmero y alguna vez el caso si se declina; y el número, la persona, el tiempo y el modo si se conjuga.

Algunos pronombres modifican su terminación por razón del caso.

Son propiedades de las palabras declinables los casos, los números y los géneros, y los números, tiempos, modos y personas lo son del verbo.

43. Declinación es la variación de género, número y caso en los nombres, artículos y pronombres. Declinar es variar el género, número y caso del nombre, del pronombre y del artículo.

44. Caso es la posición que tienen en la frase el nombre y el pronombre con respecto á alguna otra palabra con la cual están relacionados. Seis son los casos: nominalivo, genitivo, dativo, acusativo, vocativo y ablativo.

En castellano los números y los géneros se distinguen por la terminación, y los casos, en su mayor parte, por la preposición que se antepone á la palabra declinable. En algunos pronombres los casos se distinguen por sus flexiones.

El genitivo, el dativo, el acusativo y el ablativo se diferencian por la preposición qxie pretede al nombre. El nominativo y el vocativo más bien se caracterizan por la falta de ella.

45. El nominativo es el sujeto de la proposición y algunas veces es su atributo; y así en el siguiente ejemplo: "El Edipo de Sófocles es el tipo de la tragedia griega" (Martínez de la Rosa) el nominativo Edipo es el sujeto de la oración, y el segundo nominativo tipo es su predicado ó atributo.

46. Cuando alguna preposición se construye con un nominativo, pierdo su índole gramatical, y se convierte en otra parte de la oración. En este caso se hallan las preposiciones entre y por, que antepuestas á nominativos, se vuelve adverbio la una, y partícula anunciativa la otra. Sirvan de ejemplo las frases siguientes tomadas de autores do nota: "Entre el granizo y la langosta me han dejado sin cosecha" [Gramática de la Real Academia]; esto es: El granizo y la langosta JUNTAMENTE destruyeron la cosecha. Doña Juana.... habia quedado por gobernadora de los reinos de España (P. Rivadeneyra); esto es como gobernadora. "El P. Sahagún fué por visitador á la custodia de Michoacán (García Icazbalceta); por equivale á como. En los anteriores ejemplos se advierte la transición de la partícula por de su carácter proposicional al de partícula anunciativa y declarativa. Mas con este carácter no puede regir ningún caso oblicuo, según se verá en la Sintaxis.

47. El genitivo caracterizado por la preposición de, tiene por oficio principal especificar, mediante las relaciones que denota, al sustantivo que lo rige.

Por virtud del genitivo, el nombre de un género superior se convierte en un nombre de género inferior, y éste en el de es- pecie. El sustantivo genérico amor seguido de un genitivo, de- nota diversas especies de este afecto; v.g.: amor de padre, amor de hermano, amor de hijo. Tales genitivos pueden ser reemplazados por adjetivos; y así puede decirse con igual sentido: amor paternal, amor fraternal, amor filial.

Como es fácil advertir, el genitivo reduce la extensión del sustantivo que lo rige; y así casa de campo conviene á menor número de habitaciones que el sustantivo casa.

Fernando Antoine en su Sintaxis de la Lengua Latina se produce de esta suerte: "El genitivo desempeña un papel que esencialmente difiere del que corresponde al dativo y al ablativo. Al paso que éstos determinan y completan la proposición misma, el genitivo sirve para determinar á un sustantivo y hace oficios "de adjetivo."

48. Según varían las relaciones que expresa el genitivo, varían sus denominaciones. Los principales genitivos son los siguientes:

1º El posesivo que expresa propiedad ó pertenencia ; v. g.: Fábulas de Pedro; es decir: fábulas de que es dueño Pedro:

2º El causal que denota causa; v. g.: las calamidades de la guerra; las ansias de la muerte; Fábulas de Fedro; es decir: fábulas de que es autor Fedro.

3º El de origen; v. g.: la fuente del saber:

4º El subjetivo que denota cuál es el sujeto de la acción expresada por el nombre determinante; v. g.: el odio del pueblo; esto es: el odio que el pueblo tiene.

5º El objetivo que expresa cuál es el objeto de la acción significada por el nombre determinante; v. g.: el temor del castigo; esto es: el temor que se tiene al castigo.

Así el genitivo subjetivo, como el objetivo son algunas veces anfibológicos; el temor del pueblo, por ejemplo, puede significar el temor que el pueblo infunde ó el temor que él pueblo siente. En el primer caso cesa la anfibología, si se dice: él temor al pueblo.

6º El numeral; v. g.: á la edad de diez años; á distancia de diez leguas; con el capital de mil pesos. Es de notarse que pueden invertirse los términos del régimen, diciendo: á los diez años de edad; á diez leguas de distancia; á cinco metros de profundidad; con mil pesos de capital.

7º El de aposición que corresponde á nombres que por aposición deberían hallarse en el mismo caso que el sustantivo determinante. Es genitivo de aposición el nombre propio de lugar respecto del genérico; v. g.: las montañas de los Pirineos; la ciudad de México; el nombre de cualquiera de los meses, respecto del genérico mes; v. g.: mes de enero; el número cardinal respecto del sustantivo común año; v. g.: año de 1890; el que sirve para determinar una especie contenida dentro del género expresado por el nombre que rige al genitivo; v, g.: la pasión de los celos; la virtud de la abstinencia. 8º El partitivo que denota el todo con relación á una de sus partes; v. g.: la mitad del ejército.

9º El calificativo que expresa una cualidad que se considera como característica; v. g.: hombre de blanda condición. Este genitivo no consiente ir regido de nombre individual, ni de nombre propio; y así no se dirá: Pedro de valor te defenderá; sino Pedro que es hombre de valor te defenderá.

10º El que denota el uso que se hace do alguna cosa ó el destino que se le da; v. g.: casa de estudios, casa de corrección; aguja de máquina.

11º El que expresa el asunto sobre que se habla ó escribe; v. g.: Tratado de Matemáticas.

12º El que denota lo contenido en el objeto significado por el nombre determinante; v. g.: vaso de agua; copa de vino.

13º El que expresa la materia de que es alguna cosa; v. g.: casa de mármol; estatua de oro.[1]

49. El dativo denota el término indirecto y menos próximo de la acción del verbo; expresa el fin y tendencia de nuestros actos y el destino ó uso que se da á las cosas. Le corresponden las preposiciones á ó para. Cuando decimos: Pedro da dinero á Juan, dinero es el término directo y próximo de la acción del verbo y Juan el indirecto y menos próximo.

El dativo según las relaciones que expresa, recibe las denominaciones que siguen: Dativo de daño ó de provecho, y es el que denota la persona ó cosa á la cual resulta daño ó provecho de lo que significa la palabra determinante.

Dativo locativo determinado por para: denota el lugar á donde se dirige el sujeto de un verbo de movimiento; v. g.: Salgo para Italia.

Dativo ético: denota este caso el interés ó parte afectiva que toma la persona expresada por dicho caso en el hecho significado por la frase á que pertenece el dativo. Las frases: Me duelo de tu suerte; me han muerto á mi hijo, nos ofrecen ejemplos do esta especie de dativos. D. Francisco de P. Guzmán lo empleó cuando dijo: ¿Qué te va á ti, Dios mío? Esta construcción es frecuente en escritores del siglo XYI.

El dativo de los pronombres personales yo, y se en algunos casos denota persistencia en hacer lo que significa el verbo con el cual se construye; v. g.: Me estoy en casa; me vivo en la iglesia.

Otras voces denota espontaneidad, ya en sentido propio ó bien en sentido figurado; v. g.: Me voy de aquí; aquí se nació esta yerba.

Finalmente en algunas locuciones el dativo de los pronombres personales, da á la proposición sentido exclusivo; y así cuando hablando de alguna persona decimos que él se lo dice todo, damos á entender que él solo habla con exclusión de los demás. Igual sentido tiene esta frase de Cervantes: "......si me ha de llevar consigo, ha de ser con condición que él se lo ha de batallar todo."

50. El acusativo se construye frecuentemente con la preposición á, y denota el objeto inmediato ó el término directo de la acción significada por el verbo, tales son Dios y verdad en lasoraciones : amo a Dios y descubro la verdad.

Como se advierte en el último ejemplo, no siempre se expresa la preposición antes del acusativo.

51. Se llama acusativo interno ó pleonástico y algunas veces etimológico, el que tiene la misma significación fundamental que el verbo que lo rige, y á veces su mismo origen:

Son acusativos de esta especie sueño y vida en los ejemplos que siguen: Dormir un sueño tranquilo; vivir una vida feliz.

El acusativo locativo denota el lugar en donde termina el movimiento que significa el verbo regente y va precedido de la preposición á.

Se halla en este caso Roma en la frase: voy á Roma.

52. El vocativo no expresa ninguna relación y sólo sirve para dirigir la palabra á las personas ó á las cosas personificadas.

53. A veces un mismo nombre ó pronombre desempeña simultáneamente los oficios do nominativo y vocativo, como en la siguiente construcción de Mariana, citada por Bello: "Los reyes tenéis por justo y por honesto lo que os viene más á cuento para reinar." En este ejemplo el sustantivo reyes hace oficio do nominativo por ser sujeto del verbo tenéis, y de vocativo, por nombrar á las personas á quienes so dirige la palabra.

54. El ablativo expresa relaciones de causa, instrumento, modo, medio, origen, procedencia, separación y reunión. También es caso locativo y expresa el lugar en donde se está, aquel de donde se viene y aquel por donde se pasa. Corresponden á este caso las preposiciones á, de, con, en, por, sin, sobre, tras.

55. Complemento es el término, que regido de otra palabra, mediante preposición ó sin ella, completa la idea expresada por la voz determinante; v. g.: son complementos á Dios, el vicio, de corrección en las expresiones siguientes: Amo á Dios; aborrezco el vicio; casa de corrección.

56. Los complementos pueden ser directos, indirectos y circunstanciales. El directo es el término inmediato y principal de la acción del verbo y corresponde al caso acusativo; el indirecto es el término menos próximo de la acción del verbo y corresponde al dativo; el circunstancial, como lo indica su nombre, denota alguna circunstancia y corresponde al genitivo y al ablativo.

Del Número.

57. Número es la propiedad gramatical que tienen las palabras de significar en fuerza de su terminación singularidad ó pluralidad.

58. El número singular denota una sola persona ó cosa. La unidad puede ser individual, genérica ó colectiva, según que denota un solo individuo, un género ó especie ó una colección; V, g.: este hombre; el hombre; yérdto; arboleda.

59. Cuando la unidad es colectiva, el alributo que se afirma de la colección, no puede afirmarse de cada uno de los individuos de ella; y así puede muy bien decirse: ejército nurneroso; pero no tendría sentido la expresión soldado numeroso.

El número plural denota más de una persona ó cosa.

Del Género.

60. El género de los nombres resulta de una clasificación en parte natural y en parte arbitraria hecha por los gramáticos, al distribuir los sustantivos en seis grupos.

61. La clasificación es natural, cuando descansa en el significado de la voz ; y es arbitraria, cuando se funda en su terminación.

Los géneros admitidos son seis : masculino, femenino, neutro, común de dos, epiceno y ambiguo.

Se hablará en particular de cada uno de ellos al tratar del nombre sustantivo. En el capítulo del Verbo se expondrá lo concerniente á los tiempos, modos y personas.

  1. El anterior estudio sobre el genitivo está tomado de mi Tratado sobre los relativos y de la Sintaxis Latina de F. Antoine.