Histórica relación del Reyno de Chile/Libro Quinto/V
CAPITVLO V.
Dela riqueza, Milicia, estudios generales y aumentos dela ciudad de Santiago.
ES esta ciudad (aquien dio el Rey titulo dela muy noble y leal) la cabeza del Reyno, y vna delas mejores delas Indias, excepto la delos Reyes, y Mexico, que son mas ricas, de mas sumptuosos edificios, y templos, de mas gente, y de maior commercio, por ser mas antiguas, mas vezinas a España, y mas al passaje dela gente que va de Europa; y sobre todo, libres delos tumultos dela guerra, que es la polilla, que en pocos años suele deshazer ciudades muy grandes, y aun Reynos enteros; y no es poca prueba dela fuerza, que tienen, los que sustentandola, se mantienen y conseruan. Ciento y quatro años ha que se fundò esta ciudad, y otros tantos ha, que tiene sobre si la pesada carga de tan prolixa, y porfiada guerra, como la que los Indios han hecho, y hazen alos Españoles, como veremos adelante, acudiendo a ella con sus haziendas, con sus hijos, y vezinos, sin que aya hauido tiempo, en que, o no estè con las armas en la mano, o socorriendo al Real exercito con dineros, cauallos, comida, y gente; calamidad que fuera mucho hauerla dado lugar a conseruarse en aquellos primeros principios de su fundacion; quanto mas hauerse aumentado, y puestose en la altura que oy està.
Ni es de poca consideracion la otra ocasion y comodidad que han tenido del crecer otras ciudades delas Indias que por estar al passaje de otras, se han avezindado en ellas muchos, que por ventura lleuauan la mira a otra parte, o al menos iuan indifferentes alo que saliesse mas a proposito a su comodidad; lo qual passa muy al contrario ala ciudad de Santiago, porque como aquel Reyno està tan remoto, y apartado, y viene aser lo vltimo dela America, ninguno va a el, para passar a otra parte, porque aquella del Sur viene a ser el non plus vltra del mundo, y assi nova alla nadie, que no sea de industria, y intento particular de algun interes proprio, que tenga alli, y de esta manera es fuerça, que sean menos los que de Europa passan ordinariamente a aquella tierra.
Pero ella es de tanto jugo, y tan acomodada para passar la vida, que sin envargo de estas dos circunstancias, y sobrehuessos, que pudieran hazer tanta oposicion a sus aumentos; ha crecido tanto, que admira: y ay muy pocas Ciudades en las Indias, que la igualen en las galas, y lustre de sus hauitadores, particularmente, alas mugeres (pluguiesse a Dios no fuesse tanto; que otro gallo les cantara, porque como todo esto va de Europa vale alla carissimo, y assi causa esto grandes empeños) quien viere la plaça de Santiago y viere la de Madrid, no harà differencia, en quanto a esto, dela vna ala otra, porque no salen mas de corte los ciudadanos, mercaderes, y caualleros a esta, que a aquella; y si hablamos del asseo, y riqueza delas mugeres, en sus adornos, y vestidos, aun es mucho mas y mas vniuersal, porque como las Españolas no siruen alla de ordinario; todas quieren ser Señoras, y parecerlo, segun su possible, y la competencia de vnas con otras sobre aventajarse en galas, joyas, perlas, y presseas para su adorno, y libreas de sus criadas (que suelen ser muchas las, que lleuan de tras desi) es tal, que por ricos, que sean los maridos, han menester todo lo que tienen, particularmente si es gente noble, para poder satisfacer ala obligacion, y decencia de su estado segun esta ya receuido.
En quanto ala milicia de esta ciudad ay en ella fuera dela Compañia delos vezinos en comenderos y capitanes reformados (que es la mas principal, y no tiene otro Capitan, que el mesmo Gouernador, o su teniente general) otras del numero, dos, o tres de acauallo, y otras tres, o quatro de infanteria Española, estos salen frequentemente por sus turnos los dias de fiesta, a exercitarse en el vso delas armas, marchando por la ciudad, y algunasveces entre año ay suiças, y alardes Generales, en que salen todas, y va passando muestra cada compañia, registrando cada qual sus armas, delante delos oydores, y officiales reales, que los van escriuiendo en los libros, para saber, que gente, y armas ay para la ocasion, que se puede ofrecer, y multar o alos que faltan, o no tienen sus armas, y cauallos con el asseo, y curiosidad propria de su profession. Con esta preuencion, y diligencia, està la gente exercitada, y se halla bien disciplinada, para la ocassion, y de camino sirue este exercicio de vna honesta recreacion, y entretenimiento, y no da poco lustre ala ciudad, porque en algunas fiestas, y processiones, suelen salir vna, o dos compañias de guarda, poniendose ala hila por donde passan, para hazerles la salua con la mosqueteria, que disparan, y la semana santa, sale siempre vna Compañia de cauallos, y otra de infanteria a coger las bocas delas calles, por donde passan las processiones de sangre, y dela passion, para maior quietud, y seguro delos disciplinantes, y cofrades, porque en estos tiempos dela semana santa se solian temer algunos alborotos delos Indios contra los Españoles, por andar estos aquellos dias ocupados en los officios de deuocion y assi para que pudiessen acudir con mas seguridad, y quietud a ellos se entablo esta costumbre, que dura hasta aora.
Los dias mas celebres, en que luces mas esta milicia, son los delos receuimientos delos Señores obispos Y gouernadores, porque las compañias delos Soldados, ocupan muy grande espacio, y llegando ala plaça forman su esquadron donde suele ser el concurso tan grande que con ser las calles bien anchas, y la plaça muy capaz, no cabe la gente en ella: y ya que hemos tocado este punto, no dexemos de dezir lo que en esta parte es de grande admiracion en esta ciudad (y lo mesmo debe ser en otras delas Indias) y es ver lo que ha crecido, y aumentadose de Españoles de quarenta años a esta parte, sin embargo dela perpetua saca, que ay para la guerra, donde se consumen, y perecen muchos delos que van; y bueluen muy pocos: acuerdome hauer oydo cortar de aquellos tiempos, que asomandose a nuestra porteria vno delos nuestros, que acauaua de llegar de Europa, viendo andar tan poca gente por la calle, y plaça, dixo aquellas palabras del poeta aparent rari nantes ingurgite vasto, con que declarò bien la improporcion dela gente con el sitio, por donde andaua: pero oy se ve esta calle tan frequentada de gentes que a qualquier hora del dia, y aun a muchas dela noche, se halla siempre mucha, porque se han fabricado tiendas de mercaderes dela vna, y otra vanda dela calle, por hauer crecido el comercio, y lo mesmo es en otras de officiales, y diuersas suertes de moradores.
A menos differencia de tiempo, puedo yo dezir la que reconoci en el aumento de esta ciudad, assi en gente como en templos, edificios, y lustre de todo esto; porque hauiendo faltado cerca de ocho años de este Reyno, cofiesso, que quando volui a el, no conoci este lugar, segun lo halle aumentado en todo, porque muchos solares, donde no hauia ni vna casa, los hallè edificados; y los que lo estauan; mejorados en altos, y mas quartos, y viuienda, con que los patios, que solian ser muy grandes, los hallè ya mas estrechos, porque al passo, que se ha ido multiplicando la gente, ha sido necessario estrechar los sitios, y no bastando esto: hallè que la ciudad se hauia estendido de manera, que estando plantada ala falda del cerro que diximos, ala parte Occidental del; le hallè ya todo rodeado de casas, y con buen fondo de edificios hacia las parte Oriental, y lo mesmo proporcionalmente por los otros lados; y por la vanda del Rio, y dela cañada se va estendiendo cada dia mas, y mas. Debia de hauer quando hize la ausencia, que digo, hasta doce tiendas de mercaderes; y haziendo reflexion sobre las que hallè, quando volui, eran ya mas de cinquenta, y lo mesmo proporcionalmente en quanto alas officinas, y tiendas de çapateros, sastres, plateros, carpinteros, herreros, y otras artes. y no solo han crecido estas en el numero, sino en la qualidad, porque se haze oy todo mas curioso, y perfecto, que antiguamente; porque como se han aumentado los maestros, y officiales ha crecido la emulacion; y assi se hazen ya hechuras muy curiosas, y de mucho valor de oro, plata, y madera, dorados, y pinturas, que juntamente, con las que cada dia entran de fuera, se han adornado las Yglesias, y casas de manera, que ay oy en algunas tanto, como hauia antiguamente en toda la ciudad.
Alguuos se lamentan de que no ay ya, hombres tan ricos, y poderosos, como hauia al principio; y en parte es verdad; pero la conclussion de esto, no es que la tierra aya ido a menos, antes es argumento delo mucho que va creciendo; porque las tierras, y possessiones, que estan oy repartidas en diez familias, eran antiguamente de vno; con cuya muerte se fueron diuidiendo conforme al numero delos herederos, que han ido succediendo, y assi aquella hazienda, que tenia antiguamente vno solo, y le hazia poderoso, y rico, le hiziera oy quatro tanto mas, si voluiera toda al tronco, porque quando algunos delos que han heredado no ayan sido para tanto, como sus antepassados, otros lo han sido, y aun para mas, de manera, que tal vez ay alguno que ha salido de tan buen talento, que absolutamente llega a tener mas hazienda, que ninguno de sus ascendientes, y por lo menos es cierto, que la de todos los herederos juntos, es mas sin comparacion, que fue en su origen, y principio; de donde se ve que dado caso, que huuiesse antiguamente vno, o otro mas rico, no lo era la tierra tanto, como es aora, y esto es manifiesto aquien considera los edificios, possessiones, y heredades, que se han aumentado que es de manera, que podemos dezir, que, ya no cabe la gente, donde antes, no se hallaua para ocupar tanto espacio como hauia assi en el sitio dela ciudad, como en los campos vezinos; y aun tambien en los mas apartados, y remotos, los quales se pudieran comprar, como dizen, agueuo en aquellos tiempos, y en los presentes han subido tanto de precio, que vna estancia, por moderada que sea, no se hallarà sino amillares de dineros, y es tanta la hambre, y codicia, que ay de tierras, que casi no ay otros pleitos en la Real audiencia, sino sobre los derechos, y, possessiones de ellas, porgue con tomarla, los antiguos de vn rincon de vn valle, de que tenian titulo, les parecia, que era todo suyo, y como los que llegaron despues, procuraron tambien acomodarse, y buscaron nueuos titulos, y tomaron nueuas possessiones, que han sido la causa de tantos pleitos.
No ay vniuersidad formada en esta ciudad, porque la del Perù seruia para irse agraduar a ella de todas las demas partes, y Reynos comarcanos: pero viendo quanto iuan estos creciendo, y que no bastaua ya la vniuersidad de Lima para honrrar a tantos, y tan grandes sugetos como iuan saliendo cada dia en otras partes, y la incomodidad, que se les seguia de hazer caminos tan largos, que eran de a trecientas, a quinientas leguas, se alcançaron bulas del sumo Pontifice, en fauor delas dos esclarecidas religiones de santo Domingo, y nuestra Compañía de Iesus, para dar los grados de bachiler, licenciado, Maestro, y dotor en artes, y Theolugia, en los Reynos de Chile, de granada, Quito, Chuquizaca, Tucuman, y Paraguay. Y ha mostrado bien el efecto quan importante ha sido esta gracia, y priuilegio, porque con el estimulo dela honrra, se han aplicado mas en todas partes al estudio; con que los sacerdotes, y curas son ya doctos, y acuden mejor al empleo delas almas, y los que se hazen religiosos, entran mas aptos para seruir, y honrrar a sus Religiones: y los que en ellas hauian estudiado, han alcançado con el grado, el premio digno de sus letras; y no ayuda poco para su mayor estimacion el aparato, y solemnidad, con que se dan los grados en todas partes, y aunque no he visto darlos en santa fee de Gobota, en Quico, y Chiquizaca, supongo del gran lustre de estas muy nobles ciudades, que se harà con el aparato proporcionado asu grandeza, como lo cuentan los que lo han visto. En Cordoua de Tucuman vi que se hazia con toda la possible, y enquanto al rigor delos examenes, y pruebas para obtener el grado; en ninguna parte mas exactas, ni con mas rigor, por estar aquellos estudios muy bien entablados. Hablando de nuestro Santiago, no pienso, que queda, en nada inferior a otras partes, en todas las ceremonias, y solemnidades, que se vsan en las mas floridas, y lustrosas vniuersidades, porque lo primero, se hazen los actos publicos, y las lecciones de hora con grande concurso, solemnidad, y aparato, acudiendo, fuera delas Religiones, delo mejor dela ciudad, y tal vez el Señor obispo, o el presidente, o la Real audiencia, o los cabildos ecclesiastico, o secular, aquien se dedican: los puntos para la leccion de hora, dentro delas veinte, y quatro, que dispone la constitucion, se dan con grande fidelidad, abriendo el texto por tres partes, como se acostumbra, publicamente en presencia de vn gran concurso; ni es dispensable con ninguno el rigor dela ley, assi en esto, como en todos los demas actos, examenes, y pruebas, que preceden para dar al graduando el grado que pretende; el qual se le dà el señor obispo, en virtud dela aprobacion que lleua del padre Rector, y Maestros, conforme ala bula. segun la qual, no ay obligacion de dar propinas, pero, para que acudan los doctores con mas gusto, y la cosa se haga con mas solemnidad, se han entablado algunas moderadas, fuera delos guantes, en lugar dela colacion, que se daua, aunque algunos dan lo vno, y lo otro, para hazer mas ostentacion. Lo mas que ay de ver en estos grados, es el aparato, concurso, y solemnidad, con que se dan, porque fuera del acompañamiento ordinario delos doctores, y Maestros, con sus capirotes, y borlas, y todo lo demas, que se vsa en las vniuersidades; està ya receuido combidar ala caualleria dela ciudad, la qual como es tan lucida, y numerosa, haze mas lustroso, y tanto mas crecido el acompañamiento, que dudo se le aventaje en esto ninguno otro, y habrà pocos, que se le igualen, porque como es alli tan facil el sustentar caualleriças de cauallos derua, salen todos con mucho gusto, por ser naturalmente honrradores, particularmente delos que se aplican al exercicio dela virtud, y letras.