Historia General del Perú (1800): 24

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Historia General del Perú, o Comentarios Reales de los Incas (1800) de Inca Garcilaso de la Vega
En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.


CAPÍTULO XXI[editar]

Enseñanza que daba el Inca a sus vasallos.


El Inca Manco Capac, yendo poblando sus pueblos, juntamente con enseñar a cultivar la tierra a sus vasallos, labrar las casas, sacar acequias, y hacer las demas cosas necesarias para la vida humana, les iba instruyendo en la urbanidad, compañía y hermandad que unos á otros se habian de hacer, conforme á lo que la razon y ley natural les enseñaba, persuadiéndoles con mucha eficacia, que para que entre ellos hubiese perpetua paz y concordia, y no naciesen enojos y pasiones, hiciesen con todos lo que quisieran que todos hicieran con ellos, porque no se permitia querer una ley para sí y otra para los otros. Particularmente les mandó que se respetasen unos á otros en las mugeres é hijas, porque esto de las mugeres andaba entre ellos mas bárbaro que otro vicio alguno. Puso pena de muerte á los adulteros, á los homicidas y ladrones. Mandóles que no tuviesen mas de una muger , que se casasen dentro en su parentela porque no se confundiesen los linages, y que se casasen de veinte años arriba, porque pudiesen gobernar sus casas y trabajar en sus haciendas. Mandó recoger el ganado manso que andaba por el campo sin dueño; de cuya lana los vistió á todos, mediante la industria y enseñanza que la Reyna Mama Ocllo Huaco habia dado á las Indias en hilar y texer. Enseñóles á hacer el calzado que hoy traen llamado usuta. Para cada pueblo ó nacion de las que reduxo, eligió un Curaca, que es lo mismo que Cacique en la lengua de Cuba y santo Domingo, que quiere decir señor de vasallos: eligiólos por sus méritos los que habian trabajado mas en la reducion de los Indios, mostrándose mas afables, mansos y piadosos, mas amigos del bien comun, a los quales constituyó por señores de los demás, para que los doctrinasen como padres á hijos; á los Indios mandó que los obedeciesen como hijos á padres.

Mandó que los frutos que en cada pueblo se recogian se guardasen en junto, para dar a cada uno lo que hubiese menester, hasta que hubiese disposicion de dar tierras á cada Indio en particular. Juntamente con estos preceptos y ordenanzas, les enseñaba el culto divino de su idolatría. Señalo sitio para hacer templo al sol donde lo sacrificasen, persuadiéndoles que lo tuviesen por principal Dios, á quien adorasen y rindiesen las gracias de los beneficios naturales que les hacia con su luz y calor, pues veían que les producia sus campos, y multiplicaba sus ganados, con las demás mercedes que cada dia recibían; y que particularmente debian adoracion y servicio al sol y á la luna, por haberles enviado dos hijos suyos, que sacándolos de la vida ferina que hasta entonces habian tenido, los hubiesen reducido á la humana que al presente tenian. Mandó que hiciesen casa de mugeres para el sol, quando hubiese bastante número de mugeres de la sangre real para poblar la casa. Todo lo qual les mandó que guardasen y cumpliesen como gente agradecida a los beneficios que habian recibido, pues no los podian negar; que de parte de su padre el sol les prometia otros muchos bienes si así lo hiciesen, y que tuviesen por muy cierto que no decia él aquellas cosas de suyo, sino que el sol se las revelaba y mandaba que de su parte las dixese á los Indios, el qual como padre le guiaba y adiestraba en todos sus hechos y dichos. Los Indios, con la simplicidad que entonces y siempre tuvieron, hasta nuestros tiempos, creyeron todo lo que el Inca les dixo, principalmente el decirles que era hijo del sol; porque tambien entre ellos hay naciones que se jactan descender de semejantes fábulas, como adelante dirémos, aunque no supieron escoger tan bien como el Inca, porque se precian de animales y cosas baxas y terrestres. Cotejando los Indios entonces y despues sus descendencias con la del Inca; y viendo que los beneficios que les habia hecho lo testificaban, creyeron firmísimamente que era hijo del sol, le prometieron guardar y cumplir lo que les mandaba; y en suma le adoraron por hijo del sol, confesando que ningun hombre humano pudiera haber hecho con ellos lo que él, y que así creían que era hombre divino venido del cielo.


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