Historia General del Perú (1800): 48

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Nota: En esta transcripción se ha respetado la ortografía original.



CAPÍTULO XLV.[editar]

Conquista de Hatun Colla: blasones de los Collas.


Pasados algunos años aunque pocos, volvió el Inca Lloque Yupanqui a la conquista y reducion de los Indios, que estos Incas como desde sus principios hubiesen echado fama que el sol los habia enviado a la tierra para que sacasen los hombres de la vida ferina que tenian, y les enseñasen la política, sustentando esta opinion, tomaron por principal blason el reducir los Indios á su imperio y encubriendo su ambicion con decir que lo mandaba el sol. Con este achaque mandó el Inca aprestar ocho ó nueve mil hombres de guerra, y habiendo elegido consejeros y oficiales para el exército, salió por el distrito de Collasuyu, y caminó hasta su fortaleza llamada Pucara, donde fue despues el desvarate de Francisco Hernandez Giron, en la batalla que llamaron de Pucara. De allí envió sus mensageros á Pancarcolla, y á Hatan Colla, por quien tomó nombre el distrito llamado Collasuyu, es una provincia grandísima que contiene en sí muchas provincias y naciones debaxo de este nombre Colla. Requirióles como á los pasados, y que no resistiesen como los de Ayaviri, que los habia castigado el sol con mortandad y hambre, porque habian osado tomar las armas contra sus hijos: que lo mismo haria de ellos si cayesen en el propio error. Los Collas tomaron su acuerdo juntándose los mas principales en Hatun Colla, que quiere decir Colla la grande, y pareciéndoles que la plaga pasada de Ayaviri y Pucara habia sido castigo del cielo, queriendo escarmentar en cabeza agena, respondieron al Inca que eran muy contentos de ser sus vasallos, adorar al sol, y abrazar sus leyes y ordenanzas, y guardarlas. Dada esta respuesta, salieron á recibirle con mucha fiesta y solemnidad, con cantares y aclamaciones inventadas nuevamente para mostrar sus animos.

El Inca recibió con mucho aplauso los curacas, les hizo mercedes de ropa de vestir de su propia persona, les dió otras dádivas que estimaron en mucho, y despues el tiempo adelante, él y sus descendientes favoreciéron y honraron mucho estos dos pueblos, particularmente á Hatun Colla, por el servicio que le hicieron en recibirle con ostentacion de amor, que siempre los Incas se mostraron muy favorables y agradecidos de semejantes servicios, y lo encomendaban á los succesores; y así ennoblecieron el tiempo adelante aquel pueblo con grandes y hermosos edificios, demas del templo del sol y casa de las vírgenes que en él fundaron, cosa que los Indios tanto estimaban.

Los Collas son muchas y diversas naciones, y asi se jactan descender de diversas cosas: unos dicen que sus primeros padres salieron de la gran laguna Titicaca. Tenianla por madre, y antes de los Incas la adoraban entre sus muchos dioses, y en las riberas de ella le ofrecian sus sacrificios. Otros se precian venir de una gran fuente, de la qual afirman que salió el primer antecesor de ellos. Otros tienen por blason haber salido sus mayores de unas cuevas y resquicios de peñas grandes, y tenian aquellos lugares por sagrados, y á sus tiempos los visitaban con sacrificios en reconocimiento de hijos a padres. Otros se preciaban de haber salido el primero de ellos de un rio: tenianle en gran veneracion y reverencia como a padre. Tenian por sacrilegio matar el pescado de aquel rio, porque decian que eran sus hermanos. De esta manera tenian otras nuchas fábulas acerca de su origen y principio, y por el semejante tenian muchos y diferentes dioses como se les antojaba, unos por un respeto y otros por otro. Solamente en un Dios se conformaron los Collas, que igualmente le adoraron todos y tuvieron por su principal dios, era un carnero blanco, porque fueron señores de infinito ganado. Decian que el primer carnero que hubo en el mundo alto, que asi llaman al cielo, habia tenido mas cuidado de ellos que no de los demas Indios, y que los amaba mas, pues habia producido y dexado mas generacion en la tierra de los Collas que en otra alguna de todo el mundo. Decian esto aquellos Indios, porque en todo el Collao se cria mas y mejor ganado de aquel su ganado natural que en todo el Perú; por el qual beneficio adoraban los Collas al carnero, y le ofrecian corderos y sebo en sacrificio; y entre su ganado tenian en mucha mas estima a los carneros que eran del todo blancos, porque decian que los que asemejaban mas á su primer padre tenian mas deidad. Demas de esta burleria consentian en muchas provincias del Collao una gran infamia, y era, que las mugeres antes de casarse podian ser quan malas quisiesen de sus personas, y las mas disolutas se casaban mas aína, como que fuese mayor calidad haber sido malisima. Todo lo qual quitaron los reyes Incas, principalmente los dioses, persuadiéndoles que solamente el sol merecia ser adorado por su hermosura y excelencia, y que él criaba y sustentaba todas aquellas cosas que ellos adoraban por dioses. En los blasones que los Indios tenian de su origen y descendencia no les contradecian los Incas, porque como ellos se preciaban descender del sol, se holgaban que hubiese muchas semejantes fábulas, porque la suya fuese mas fácil de creer.

Puesto asiento en el gobierno de aquellos pueblos principales, así para su vana religion como para la hacienda del sol y del Inca, se volvió al Cozco, que no quiso pasar adelante en su conquista: porque estos Incas siempre tuviéron por mejor ir ganando poco á poco, y poniéndolo en orden y razon para que los vasallos gustasen de la suavidad del gobierno, y convidasen á los comarcanos á someterse á él, que no abrazar de una vez muchas tierras, que fuera causar escandalo, y mostrarse tiranos, ambiciosos y codiciosos.



◄   Capítulo XLIV