Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería: 44

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Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería Vicente de la Fuente


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Se ve, pues,que ya San Fernando prohibia las hermanmandades confradias, que tan funestas principiaron á ser medio siglo despues.

Las principales Comunidades de Castilla eran las de Avila, Salamanca, Segovia y Soria. Tenía la de Segovia más de 150 aldeas, y otras tantas Soria, 76 Arévalo, y 200 Avila; pero aún era más pujante la de Salamanca, la más fuerte y democrática de todas, pues todavía en 1804 contaba 105 villas y 408 aldeas. La mayor parte de las villas, lo mismo en Segovia que en Avila y Salamanca, se habían hecho exentas desde el siglo XVII, saliéndose de la Comunidad, y suscitando á esta no pocos conflictos.

Las Comunidades de Aragon eran Calatayud, Daroca y Teruel (1); más adelante Albarracin formó Comunidad con los pueblos de su territorio, que habían sido originariamente del señorío feudal de la casa de Azagra, conquistadora de aquella ciudad (2). Esta organizacion social y económica de gran parte de Aragon y Castilla, por desgracia apenas ha sido estudiada. El vulgo de los escritores y juristas, y áun de los geógrafos y economistas de España, ninguna noticia tiene acerca del orígen y modo de ser de estas Comunidades, y cuando se habla de ellas no sabe pasar más allá de los tiempos de Padilla. Lo mismo les sucedía á los revolvedores, que confeccionaron en 1821 el grotesco Reglamento de los Comuneros españoles, como veremos luego.

Ni los que defendieron al Rey en 1520, ni los que combatían su poder sublevando las Comunidades de Castilla, obraban movidos de fines rectos. Los nobles de Toledo, Salamanca y Segovia creian poderse valer de los menestrales armados para derrocar á sus rivales y volver á las ollas de Egipto, de que les habia despojado la astuta política de D. Fernando el Católico, continuada con más acierto y energía por el regente Cisneros.

No eran de este modo de pensar los villanos y menestrales, y lo hicieron comprender así bien pronto a los nobles que habían promovido la rebelion. El zurrador Villoria se erigió en dictador de Salamanca, y á los Maldonados les pesó bien pronto de lo que habían hecho. Esta es la historia de siempre, y lo que en todos tiempos y en todas partes ha sucedido á la aristocracia, cuando ha sublevado los pueblos contra los Reyes. Muchos nobles habian abandonado ya las banderas de los comuneros cuando Padilla, Bravo y Maldonado fueron vencidos en Villalar. Vencidos iban moral-

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(1) Véase el discurso acerca de las tres Comunidades de Aragon que tuve el honor de leer en mi recepción de académico de número en la de la Historia.

(2) Para indicar que no eran súbditos de ningun Monarca se apellidaban los Azagras, señores de Albarracin y vasallos de Santa Maria.

Como pueblo de señorío, no pudo ser Comunidad basta que cesó aquél.