Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería: 55

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería Vicente de la Fuente


Sociedades59.png

canónico de una Universidad de Alemania, despues de haber abusado de una cuñada suya, viuda, víctima del desprecio que le trajo su lascivia, se decidió á vengarse de la sociedad, corrompiéndola á pretexto de mejorarla.

Por lo que hace á los Alumbrados de Extremadura, da noticias de su secta el P. Fr. Alonso Fernandez, en sus Anales de Plasencia, pág. 253 y 254, y á su texto se refieren casi todos los historiadores que hablan acerca de ellos:

«En tiempo del obispo Fr. Martin de Córdoba; se levantó una gente en Extremadura, en la ciudad de Llerena y pueblos comarcanos, que, engañada de las leyes bestiales dela carne y nueva luz que fingian, persuadian á los simples ignorantes ser el verdadero espíritu el errado con que querian alumbrar las almas de sus secuaces. Por esto se llamaron Alumbrados, y venian á parar sus leyesen obedecer al imperio de la carne. Con mortificaciones, ayunos y disciplinas fingidas, comenzaron á sembrar su maldad, que es arte nueva sacar de las virtudes veneno... Fueron los capitanes de este engaño ocho clérigos, que el principal do ellos se llamaba Hernando Alvarez, y el segundo el P. Chamizo. Olvidados de la suerte de su estado, fueron causa de la perdicion de mucha gente moza y ociosa. que aplicó el oido a este desórden. Vinoso á descubrir un dia que, predicando el Mtro. Fr. Alonso do la Fuente, natural de aquella ciudad y calificador del Santo Oficio, dijo que tenía relacion do ciertas gentes, cuyas vidas eran, al parecer, religiosas no lo siendo, pues el verdadero espíritu no permitia las libertades y anchuras que ellos concedían á sus discípulos, autorizando á lo que haída sido causa de la perdicion de Alemania, de la ruina de Flandes, de Francia y de Inglaterra. A éstas añadió otras razones llenas de espíritu, hablando á las almas de los oyentes, y desengañando á los que estuviesen tocados desta yerba.»

«No pudo sufrir una mujer que lo oia, y estaba tocada deste veneno, las razones y consejos que el docto predicador proponia ; y levantándose en medio del auditorio (¡desatino grande!), dixo hablando con el predicador:-Padre, mejor vida es la destos, y más sana doctrina. que la vuestra. Fué presa luego por el Santo Oficio, y examinada, se conoció ser tanto el daño, que si con brevedad no se atajara, no tuviera fácil remedio, por los muchos a quien tocaba. Pasaron los delincuentes de un gran número entre mujeres y hombres. Hizo en los principios la Inquisicion su oficio, y viendo ser el caso gravísimo y que pedia diligencia mayor que la ordinaria, pusieron los ojos el Rey Católico, y el Consejo Supremo de Inquisicion en el obispo de Salamanca, don Francisco de Soto, inquisidor que había sido de las inquisiciones de Córdoba, Sevilla y Toledo.»