Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería: 57

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Historia de las sociedades secretas, antiguas y modernas en España y especialmente de la Franc- masonería Vicente de la Fuente


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No debo intercalar aquí la narracion de las indecencias que se permitian aquellos malvados sacerdotes al abusar de los sacramentos: es demasiado repugnante para darle cabida ni áun en la HISTORIA DE LAS SOCIEDADES SECRETAS. Conviene, empero, consignar parte de lo que dice un papel contemporáneo (1) acerca de las infamias cometidas por el principal corifeo de aquella secta.

"El bachiller Hernando Alvarez, sacerdote predicador, vecino do Villanueva de Barcarrota, de edad de cincuenta años, fue testificado y acusado que habia enseñado predicando muchas veces diversas herejías y errores y sus pretensiones de la secta de los alumbrados, contra lo que tiene y enseña la Santa Iglesia de Roma, especialmente que sentia mal del estado de los casados y de las religiones, y aconsejaba á sus discípulas que fuesen beatas, y les hacía cortar los cabellos y vestir de pardo y tocas gruesas, y les mandaba que cuando sus padres les quisiesen dar otro estado, no lo tomasen ni les obedeciesen; ratificándolas que aquello era la voluntad de Dios, y la que en esto no consentía que ca la tal mujer no halda entrado el Espíritu Santo; y; desacreditando la oracion vocal, decia á sus penitentes que no la hiciesen, sino que contemplasen en las cinco llagas de Cristo en cierta forma que él les enseñaba, dándolos á entender que con sola esta oracion se satisfacia y cumplia con toda la ley de Dios...; y las personas que hacían la tal oracion y contemplacion, como él les ensenaba, sentian un ardor terrible que les quemaba y unos saltos y ahincos en el corazon que las atormentaba (2), y una rábia y molimiento y quebrantamiento en todos sus güesos y miembros que las traia desatinadas y descoyuntadas; de manera que algunas do ellas venían á morir dello, y les causaba una afeccion ciega para con él con gravísimas tentaciones y deseos carnales, que realmente vian várias visiones y sentian extraños ruidos y voces, y otros muchos y extraños sentimientos, y dán-

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(1) Esta narracion la insertó el Sr. D, Vicente Barrantes en su Catálogo bibliográfico de Extremadura. Hay tambien copía en la Biblioteca nacional. Se titula Sentencia de los inquisidores de Llerena contra los teatinos alumbrados que fueron hallados en su distrito.La palabra teatinos (Jesuitas) está borrada y con razón,pues ninguna parte tuvieron en ello los Jesuitas. Pero Melchor Cano y sus discipulos, en su fanatismo contra los Jesuitasculpaban a éstos de todos cuantos errores se vertian en España, desde mediados del siglo XVI.

Al hacer la revision de manuscritos de la Universidad de Salamanca, al bibliotecario Sr. D. Juan Urbína y yo, hallamos en un cajón de una mesa un lio de papeles cuidadosamente empaquetados, como pana llevárselos, y que debía hacer muechos años que estaban allí olvidados. Tratan acerca de los Alumbrados y se anuncia su publicación. Recuerdo que contienen algo de lo que dice esta narracíon.

(2) Quien haya leido las grotescas escenas de los célebres convulsionarios de Paris y otros puntos de Francia en el siglo XVII, no extrañará nada de esto.

Entre los musulmanes hay una secta de fanatices, que despues de hacer oracion en cierta postura se sienten como furiosos y se hacen heridas, de que dicen sienten placer. ¡Buen provecho!