Historia general del Reyno de Chile/Libro I/VIII

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Nota: Se respeta la ortografía original de la época

CAPÍTULO VIII.

Navegaciones de ingleses por el Estrecho de Magallanes, y sus pérdidas, trabajos y variedad de sucesos.
Navegacion del Draque con cinco navios, año 1577.—Llega a la bahia de San Julian y los indios le acometen.—Haze justicia de los sediciosos.—Pasa el estrecho y padece borrasca año de 1578.—Retírase el Almirante a Inglateira y mándale ahorcar la Reyna.—Dia de dos horas.—Toman puerto en la isla de la Mocha y lo que les sucedió.—Apresa una nave mercantil en Valparaiso.—Rota que padecieron en Coquimbo.—Robos en la costa del Perú y nueva España.—Coronacion de Rey en la California en 38 grados hazia el Norte.—Llega a Ternate y a Inglaterra.—Honores que le hizo la Reyna y su muerte.—Viaje de Thomas Candisio, ingles, año de 1586.—Emboca por el estrecho y le pasa fácilmente.—Surguieron en la Mocha y los indios le mataron alguna gente.—Pérdida en el puerto de Quintero.—Menoscabo de su gente, quema el Patache.—Presa de la nave de la China.—Abrese la Almiranta y no escapa hombre.—Arribadas de las naves y muerte de Candisio.—Jornada de Ricardo Aquines año de 1593.—Armada española que pelea y le rinde.—Sucesos memorables de la batalla.


Siempre anhela la envidia a perturbar agenas glorias y felicidades. Y las muchas que España ha tenido en la América, emulaba Inglaterra en tiempo que obedecia a su Reyna Isabela, la qual considerando al prudentissimo Rey Phelipe, segundo de España, ocupado en recobrar a Portugal, mandó armar cinco navios para que con ciento y sesenta y quatro soldados y el numero conveniente de marineros, passasse Francisco Draque, Caballero ingles, por el Estrecho de Magallanes a infestar las costas del Mar del Sur y entablar comercio con las Molucas, de cuyo apresto y viage hazen relacion Argensola y Theodoro Bry, y mas copiosamente Juan de Laet, que dice que partió el Draque del puerto de Plemua [1] a catorze de Noviembre de 1577, y padeció a su vista tan horrible borrasca que se tronchó el arbol mayor de la capitana llamada el Pelicano, y la Flor de oro encalló en la playa.

Reparado este daño, volvió a salir a treze de Diciembre; robó quanto pudo en las costas de Portugal y el Brasil y quema una de sus naves por estar muy cascada y que no podia tolerar la braveza del mar y tormentas. En veinte de Junio de 1578 tomó puerto en la bahia de San Julian, donde vieron levantada vna horca en que executó Magallanes la muerte contra los sediciosos. A veinte y dos saltó en tierra con muy poca escolta. Encontraron algunos indios, y por señal de alegria disparó vna vallesta al aire el Sargento mayor Roberto Winthergien, y juzgando los indios era seña de embestir, acudieron a sus arcos y dieron bien en que entender a los ingleses. Retiráronse apriessa a los navios, en donde pasaron el imbierno ocupándose en cazar tres mil pajaros niños y asesinar grandissima cantidad de lobos marinos y pescado [2].

Entretanto hizo proceso contra algunos que avian maquinado sediciones, y siendo convencido Thomas Dutier, Capitan que fué de la nave, que abrazaron por principal cabeza, se la mandó cortar publicamente, y luego convidó a vn vanquete a los demas capitanes y personas de calidad de la armada y les hizo vn elegante razonamiento persuadiéndoles a la union y caridad fraterna, pues de ella pendia la exaltacion del bien comun y el grangear inmortal fama y riquezas para sus casas y querida patria. No se dilató mas en aquel puerto, y aunque todabia duraba el imbierno, quiso fiarse de su buena fortuna, y assi soltó velas a diez y siete de Agosto, y a veinte embocó por el Estrecho, en cuya entrada descubrió tres islas, que las llamó La Isabela, San Bartholomé y San Jorge.

Paseó con mucha tranquilidad en diez y siete dias, y a seis de Setiembre echó ancoras en vna isla que estaba a la voca del mar Austral, y con vna barca hizo reconocer otros canales de algunas ensenadas que por alli se mostraban. Pocos dias despues, le salteó vna tan estupenda y furiosa borrasca que no afloxó en cinquenta y dos dias, arrebatólos asta altura de 57 grados, en donde encontraron vn buen puerto. Pero nueva violencia de los vientos los sacó del, y con manifiesto riesgo se dividieron los vnos navios de los otros, por lo qual le llamaron el puerto de la Division de los amigos. Tanto se apartó el Almirante Juan Winthers, que volviendo por el mismo estrecho no paró hasta Inglaterra, donde mandó ahorcarle la Reyna por aver desamparado el estandarte Real. Reservóse la execucion para quando llegasse el Draque, el cual despues le alcanzó perdon y escusó su venida con la Reyna. El temporal fué causa de que el Draque descubriesse muchas islas en cinquenta y seis grados al Polo Antartico, y en vna alió gran copia de aves y vna armada de Piraguas de cortezas de arboles, en que navegaban indios desnudos. Esto aconteció a los principios de Octubre de 1578. Y en aquel parage advirtieron que alexándose entonzes el sol ocho grados del tropico de Capricornio, duraba la noche solamente dos horas, y entendieron de aquellos barbaros que en cierta estacion del año gozaban de continuo dia, que es quando el sol llega a tocar en el tropico. Recuperadas las naves que se derrotaron, se encaminó a las costas de Chile y el Perú. A veinte y nueve de Noviembre arroxó ancoras en la isla de la Mocha, donde aunque fué a los principios bien correspondido de los indios, a los fines armaron vna emboscada a los comerciantes, y a duras penas se escaparon por la ligereza de los pies, que el miedo los calzó de alas. El autor del diario de esta navegacion, Theodoro Bry, dice que usaron de tan atroz alebosia, porque juzgaron que los ingleses eran Españoles, a quienes aborressen con inmortal odio. Y engañóse con la passion, que no son tan ignorantes y mentecaptos estos indios que no sepan distinguir la differencia de la fisonomia de los rostros y variedad de las lenguas extrangeras. Y assi a los ingleses y holandeses los llaman Moro-guincas, y con los Españoles no se sabe que ayan echo traiccion ninguna, sino que siempre los an recebido muy bien. Y las noticias y sucesos de quantos an aportado a la Mocha, perseveran hasta oy en aquellos indios, que se han heredado como tradiciones de sus mayores, y dizen que esta emboscada la trazaron por entender harian con ella vn singular obsequio a los españoles, pues de su platicas avian conocido que eran sus enemigos por ser hereges, que esso significan en llamarlos Moro-guincas.

Prosiguió el Draque su navegacion y entró en el puerto de Valparaiso, que es el de la Ciudad de Santiago, en donde estaba vna nave marchante cargada de vino y guardada de solos ocho españoles marineros y tres negros grumetes, los quales, reputándolos por gente y vageles del Perú, les hizieron salva con mucho alvorozo de caxas y trompetas y les embiaron vna barca llena de muchos regalos. Pero los ingleses los asaltaron de improviso y encerrándolos a cuchilladas devajo de escotilla tomaron possession de la nave: escapóse vn español a nado, que tocó al arma a los españoles, y estos se apercivieron luego para la oposicion y avisaron a toda la costa: saltaron en tierra los ingleses, saquearon las vodegas, en que avia mucho vino y tablas de alerze; profanaron la Iglesia, despedazando las sagradas imagenes y robando los santos vasos y ornamentos, que como despojos ecclessiasticos los entregaron a su predicante. Puso en tierra a los marineros españoles, escepto al Piloto, que era de nacion griego, y le reservó para que le guiasse por aquellas costas. Registró la pressa y alló veinte y seis mil pesos de oro finissimo que reducidos a moneda inglesa montan treinta y siete mil coronados. [3]

Passaron al puerto de Coquimbo, de donde salieron muy bien trasquilados, con perdida de muchos ingleses que murieron a manos de la caballeria Española del batallon de aquella Provincia, que como ellos refieren en sus itenerarios náuticos, se componia de trescientos caballos y doscientos infantes. En el puerto del Callao de Lima saqueó doze naves que estaban surtas, siguió y cogió otra que llebaba el tesoro del Rey a Panamá, y en la costa de la Nueva España el galeon del comercio de las Filipinas, cargado de las preciosas sedas y mercancias de la China, y ultimamente cometió los mas robos que pudo abarcar su codicia. Porque en confianza de la dificultad del passage del Estrecho, no avia prevencion alguna de armas en todas las costas de este Mar del Sur.

En la California se detubo muchos dias, comunicó con aquellos barbaros, halló entre ellos como fingen sus relaciones nauticas Reyes y Principes con cetros y coronas y gran comitiva de señores y soldados, que todo es falso. De vn Rey de estos recivió el Draque la corona y cetro, como lugar teniente de la Reyna Isabela; llamó nueva Albion a la California, por averse apellidado assi en los tiempos antiguos Inglaterra. Theodoro Bry y los estrangeros pintan esta coronacion con ostentuoso aparato y solemnidad, aviendo sido una farsa, porque ni vnos ni otros se entendian, ni se hablaban sino por señas. Y de verdad, aquellos indios son muy rusticos, como afirman los que despues los an comunicado muy despacio, y salvages en sus costumbres, sin policia de semexante gobierno, pobres y desnudos, sin conocimiento de insignias y real dignidad; ni aun tienen seña con que distinguir el señorio de caciques y capitanes, como mas largamente refiere el Almirante don Pedro Porter Casanate, que fué dos vezes al descubrimiento de aquellas provincias e investigó muy despacio y con diligencia y curiosidad su gobierno barbaro y groseras costumbres.

Acabada esta farsa y falsa representacion, llegó en demanda de las Molucas, dió fondo en Ternate, capituló amistades y comerció con el Cachil y señor de la Isla, cargó su armada de especieria, y por Enero del año de 1580 partió para Europa, y a pocos dias, vientos procelosos le enredaron en un ormiguero de escollos; de manera que ubo de alixar la carga, y de solo su capitana arrojó al mar tres pipas llenas de clavo, ocho piezas gruesas de artilleria y otra gran cantidad de bastimentos y fardage; no se acobardó la fortaleza de su animo, acometió con los elementos, y opulento de oro, plata, perlas, sedas, especies y otras infinitas riquezas de la América y el Asia, dió fondo en Inglaterra a tres de Noviembre del mismo año. Fué aplaudido de todos con singulares elogios, gratificado y honrado de su Reyna, que despues de muchas preminencias y privilegios y honores, le entregó dos armadas en diversos tiempos con las quales infestó y saqueó las costas y ciudades de las Indias Occidentales puestas en el mar Atlántico. Acabó sus dias consumido de vna rabiosa disenteria en Portobelo a ocho de Enero de 1596 y diéronle sepultura en aquellas altas y espesas montañas. [4]

Considerando Thomas Candisio, caballero rico y vecino de Inglaterra, las bien logradas fatigas de Francisco Draque, su conterraneo, aspiró a grangear igual fama y no menor interes, supuesto que ver premiados los meritos infunde aliento para los trabaxos. Apercivió a su costa tres naves con ciento y veinte y tres soldados y la gente de mar y bastimento necesaria para dos años. Despachóle la Reyna titulo de Capitan General con amplissima facultad para executar quanto importasse al fin de su navegacion. Salió de Plemua a veinte y uno de Junio de 1586. Siguió la ordinaria derrota, cogió tierra en Cabo Verde y se la hizieron perder los negros en vna emboscada con muerte de algunos ingleses.

A seis de Enero embocaron por el Estrecho de Magallanes, en donde hallaron destruida la ciudad de San Felipe, que segun sus astrolabios estaba en 53 grados. Llamaron aquel parage el Puerto de Ambre. A veinte y cuatro de Febrero acabaron de passar el Estrecho y entraron en la Mar del Sur, donde padecieron increible borrascas, con manifiesto peligro, por la mucha agua que hazian las naves. Surgieron en la isla de la Mocha a quinze de Marzo, donde compraron poca comida y muy cara, porque les costó sangre. En el puerto del Quintero hizieron aguada costándoles lo mismo y la libertad y vida de la gente de escolta, con quien se trabaron docientos caballos españoles y mataron y captivaron veinte ingleses, y otros tantos perdieron en diversos encuentros y convates en la Isla de la Puna, cerca de Guayaquil. Medraron muy poco en la costa de Chile y el Perú, pues ninguna presa gozaron de importancia. [5]

De guerra y enfermedades se acababa cada dia su gente, con que por no tenerla para gobernar el Patache, llamado Hugo galan, de cuarenta toneladas de carga, le dieron barreno. No contaban ya sino sesenta hombres de armas, quando en la costa de California, en veinte y tres grados de altura, rindieron a fuerza de artilleria vna gran nave de Españoles, que se llamaba Santa Ana, capaz de setecientas toneladas, y venia de las Filipinas llena de sedas, oro, losa y otra inmensa riqueza de la China; sacaron quanto quisieron; distribuyeron entre todos doscientos y veinte mil pesos de oro; echaron en el puerto de Aguada segura ciento y noventa personas de los españoles, y no pudiendo recevir mas carga sus naves, quemaron medio cargada a la española. Esta perdida ha sido muy memorable por la gran quiebra que padecieron los mercaderes de las Philipinas y Nueva España, y aver resistido tan floxamente la gente que venia en ella, que la mayor parte se componía de naciones indianas y el menor numero de Españoles.

No gozaron mucho tiempo de tan interesado despojo, porque la almiranta, de sesenta toneladas de buque, llamada Suficiencia, con vna borrasca se hizo pedazos, sin que se escapasse hombre. Prosiguió su viage sola y casi despoblada la capitana, cuyo buque recevia ciento y veinte toneladas y se nombraba el Deseo. Viéronle cumplido volviendo a su patria bien destrozados y acosados de enfermedades y sin ver las Molucas. Finalmente, tomaron puerto en Plemua, en Inglaterra, a nuebe de Setiembre de 1590, aviendo rodeado el mundo en tres años y diez y ocho dias. [6]

Perseveró sin flaquear el valor de Candisio y emprendió segunda vez la misma navegacion, año de 1591, con mayor aparato naval y militar. Llegó al Estrecho a catorze dé Abril, tiempo ya tormentoso, padecian mucha penuria de vituallas y acudieron al ordinario recurso de aquellas provincias, que son pájaros niños, lobos, marisco y algunas yerbas marinas. Bolvióse a escondidas vna nave a Inglaterra. A las otras cada dia les faltaban los cables de las ancoras, que con la vehemencia de las tormentas rebentaban. A dos de Octubre del año siguiente de noventa y dos salieron al Mar del Sur, sobrevínoles tan recia tormenta que les hizo retroceder por el Estrecho, de tal suerte, que en seis horas corrieron por aquellas bulliciosas canales veinte y cinco leguas, y en menos de cinco dias los arrojó al mar del Norte, y arribando al Brasil, murió Candisio y se perdió gran parte de su armada.

Otro no menos noble que valeroso ingles, llamado Ricardo de Aquines, salió de Inglaterra, por el mes de Abril de 1593, con vna moderada pero bien prevenida armada. Succediéronle en el Estrecho, por el mes de Febrero de 1594, los infortunios que a otros muchos, peligrando y derrotándose las demas naves, y solamente la suya ganó el mar austral y del Sur. Era muy grande y fuerte, hermosamente fabricada, por lo qual la llamaron la Linda. Las tempestades le enseñaron que la salida del Estrecho para el Mar del Sur no es solamente vna canal, sino muchas que cortan la tierra en islas y abren varios y diversos caminos, como despues practicamente se ha comprobado. Y a vna isla que encontró hazia el Este la llamó La hermosa, como dice Juan Leiet, por ser tan alegre y de vista tan agradable.

Aferró velas en el Puerto de Valparaiso y apressó cinco nayios mercantiles, trató a los prisioneros con singular benignidad y cortesia, y tomando de la carga lo que ubo menester, les dió liberalmente lo demas, con personas y vaxeles por veinte mil pesos de oro que le dieron en rescate. Fué costeando otros puertos, haziendo grangerias de las presas en cambio de oro y plata, arbitrio que le valia mucho mas que si las destruiera, pues avia nave que caia y pagaba dos vezes, y en la suya no cabía tanto despojo de fardos y mercancia, y assi lo reducia a dinero y poco volumen. Gobernaba a la sazon el marques de Cañete Don Garcia Hurtado de Mendoza, que los años anteriores fué Gobernador de este Reyno de Chile. Despachó con dos naves bien artilladas y vn varco mastelero a Don Beltran de Castro y la Cueva para que buscasse a Ricardo, y allándole abordase con el asta rendirle. Encontróle en la Bahia de Tacames, mas abaxo del Cabo de Passao. Presentóle vatalla admitida, y con linda gallardia embistió con la capitana Española que estaba sola, porque la almiranta avia ido a coger la [7] de los ingleses; aferráronse las dos, pelearon con grandissimo ardimiento; y puesto en condicion el combate y en grande duda, por la valerosa resistencia de los piratas, abordó la almiranta, que la gobernaba Lorenzo Fernandez de Heredia, soldado veterano en las guerras de Europa. Rindieron a Ricardo y le llevaron prisionero a Lima, donde fué muy regalado de los caballeros de aquella ciudad, y despues le remitieron a España; a los demas Ingleses concedieron libertad; algunos se quedaron en el Perú y otros se fueron a donde quisieron. La nave sirvió muchos años en la Real armada del Sur y fit llamaron la Inglesa.

Acontecieron en aquella batalla naval cosas memorables, porque Ricardo peleaba desesperadamente y como vn leon, y con gran intrepidez enlazó el estandarte Real de España, y le ubiera ganado si Don Diego de Avila no le obligara a desistir muy aprisa del intento hiriéndole en el brazo. Estando cargando vna pieza de artilleria en la capitana, voló a dos artilleros vna vala del enemigo y a otro le rasgó al soslayo la piel del vientre y le echó fuera mucha parte de los intestinos; recogiólos con mucho brio, y ciñéndose fuertemente con vna toalla, acudió a la pieza que le tocaba y con ella hizo marabillas. Llamábase Encinal, de mas de sesenta años.

El año de 1595 salió de Inglaterra otro capitan ingles nombrado Auquens, y aviendo passado por el Estrecho al Mar del Sur, lo pelotearon las borrascas, hasta ponerle en cincuenta y seis grados, donde descubrió muchas islas y se enredó en ellas sin poder jamas hallar la tierra firme [8].


  1. Plymonth.
  2. La palabra azesinar está claramente usada aquí por hacer cecina, o carne conservada, como el charqui.
  3. El autor, que tan enfadado se muestra con Francisco Drake, señala con exactitud la fecha de su partida de Inglaterra i la de su llagada a la Mocha. Pero omite la de su arribo a Valparaiso. Tuvo éste lugar el 4 de diciembre de 1578, i lo que saqueó en oro, segun testimonios contemporáneos que hemos consultado, ascendió a un valor de 60 mil pesos. Este viaje famoso de Drake ha sido contado minuciosamente i con posterioridad a Rosales por Burney, Kew, Harris Johns i otros compiladores de viajes ingleses, i tambien por el español don Bernardino Delgadillo i Avellaneda.
  4. Este es un error del autor. Drake murió, no de disentería, sino de una fiebre tifoidea, propia del pais, i no el 8 de enero de 1596, sino un año ántes, el 28 de febrero de 1595, de 50 años de edad. Habia nacido en 1545.
  5. Sir Tomas Cavendish, llamado Candisio por los españoles, entró al Pacifico el 24 de febrero de 1597 i a Quintero el 30 de marzo del mismo año. El combate fué, segun ya dijimos, el 6 de abril da aquel año; pero en el número de prisioneros hai exajeracion, porque solo fueron siete i a éstos los ahorcaron en Santiago, mas por herejes que por piratas. Talvez por esto mismo Cavendish hizo ahorcar mas tarde a un clérigo que tomó prisionero en el Santa Ana.
  6. Segun autoridades inglesas, el viaje de Cavendish duró solo dos años, un mes i veinte dias, porque salió de Plymouth el 21 de julio de 1596 i estuvo de regreso en ese puerto el 9 de setiembre de 1598.
  7. Inintelijible. Talvez dice derrota.
  8. Este famoso corsario, que los españoles llaman a veces Richarte y otras Ricardo Aquines, es simplemente Ricardo Hawkins, el mismo que Lope de Vega llama Achines en su Dragontea.

    Rosales omite las fechas de su espedicion, talvez por ignorarlas; pero Hawkins salió de Inglaterra en la Dainty (que los españoles llamaron la Linda) el 12 de junio de 1593 y llegó a Valparaiso en abril de 1594.

    El Auquens, de que habla el historiador en su último párrafo, es un personaje imajinario, porque lo confunde con Hawkins que fué hecho prisionero i no volvió mas a las Indias.

    El mismo corsario ingles nos ha conservado la relacion de su crucero en un precioso libro que tiene este titulo:—The observations of sir Richard Hawkins in his voyage into the South Sea in the year 1593.