Inquietudes sentimentales/XLV
Apariencia
XLV
Retrato; déjame arrodillarme ante tí y recitar mi oración de recuerdo y de amor.
Deja que mi ternura suba al cielo, erecta como la nube perfumada de un incensario.
Retrato, diluye tu mirada en mí, como cascada fresca en un prado desolado.
Cobra vida, retrato, y extiéndeme los brazos para arrojarme en ellos.
Háblame, retrato, con la voz musical de clarín que tenía élla, y dime al oído cosas arrobadoras de sentimiento.
Retrato, por la magia del amor conviértete un instante en ser, y vén a recostarte sobre mi corazón.
No hay mayor verdad que en la mentira.