La Hora de todos y la Fortuna con seso: 026

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La Hora de todos y la Fortuna con seso Francisco de Quevedo y Villegas


 
-Señor licenciado: en los pleitos, lo más barato es la parte contraria,
porque ella pide lo que pretende que la den, y lo pide a su costa, y vuesa
merced, por la defensa, pide y cobra a la nuestra; el procurador, lo que le
dan; el escribano y el relator, lo que le pagan. El contrario aguarda la
sentencia de vista y revista, y vuesa merced y sus secuaces sentencian para sí
sin apelación. En el pleito podrá ser que nos condenen o nos absuelvan, y en
seguirle no podemos dejar de ser condenados cinco veces cada día. Al cabo,
nosotros podemos tener justicia; mas no dinero, Todos esos autores, textos y
decisiones y consejos no harán que no sea abominable necedad gastar lo que
tengo por alcanzar lo que otro tiene y puede ser que no alcance. Más queremos
una parte contraria que cinco. Cuando nosotros ganemos el pleito, el pleito
nos ha perdido a nosotros. Los letrados defienden a los litigantes en los
pleitos como los pilotos en las borrascas los navíos, sacándoles cuanto tienen
en el cuerpo, para que, si Dios fuere servido, lleguen vacíos y despojados a
la orilla. Señor mío: el mejor jurisconsulto es la concordia, que nos da lo
que vuesa merced nos quita. Todos, corriendo, nos vamos a concertar con
nuestros contrarios. A vuesa merced le vacan las rentas y tributos que tiene
situados sobre nuestra terquedad y porfía. Y cuando por la conveniencia
perdamos cuanto pretendemos, ganamos cuanto vuesa merced pierde. Vuesa merced
ponga cédula de alquiler en sus textos; que buenos pareceres los dan con más
comodidad las cantoneras. Y pues ha vivido de revolver caldos, acomódese a
cocinero y profese de cucharón.