La Hora de todos y la Fortuna con seso: 045

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La Hora de todos y la Fortuna con seso Francisco de Quevedo y Villegas


 
XXIX. EL GRAN DUQUE DE FLORENCIA
El gran Duque de Florencia, que, por cuatro letras más o menos del título
de gran es malquisto de todos los otros potentados, estaba cerrado en un
camarín con un criado, de quien fiaba la comunicación más reservada. Conferían
la grandeza de sus ciudades y la hermosura de su Estado, el comercio de
Ligorna y las vitorias de sus galeras. Pasaron al grande esplendor con que su
sangre se había mezclado con todos los monarcas y reyes de Europa en los
repetidos casamientos con Francia, pues, por la línea materna, eran sus
descendientes los Reyes Católicos, el Cristianísimo y el de la Gran Bretaña.
En este cómputo los cogió la hora, y, arrebatado della el criado, dijo:
-Señor: vuesa alteza de ciudadano vino a príncipe: Memento horno. En tanto
que se trató como potentado, fue el más rico; hoy, que se trata como suegro de
reyes y yerno de emperador, pulvis es, y si le alcanza la dicha de suegro con
Francia y las maldiciones de casamentero, in pulverem reverteris. El Estado es
fertilísimo; las ciudades, opulentas; los puertos, ricos; las galeras,
fortunadas; los parentescos, grandes; el dominio, por todas razones real;
empero ahora he visto en él notables manchas, que le desaliñan y desautorizan,
y son éstas: la memoria que conservan los vasallos de que fueron compañeros;
la república de Luca, que cayó de medio a medio de todo; los presidios de
Toscana, que el rey de España tiene, y el gran sobre Duque, por la emulación
de los vecinos. El Duque, que en algunas cosas destas no había reparado, dijo:
-¿Qué modo tendrá para sacarme estas manchas?
Replicó el criado:
-Sacarlas según están reconcentradas, es imposible sin cortar el pedazo, y
es mal remedio, porque es mejor andar manchado que roto. Y si las manchas que
digo se sacan con el pedazo, no le quedará pedazo a vuesa alteza, y vuesa
alteza quedará hecho pedazos; éstas son manchas de tal calidad, que se limpian
con meterse más adentro y no con sacarse. Use vuesa alteza de la saliva en
ayunas para esto y vaya chupando para sí poco a poco. Y lo que gasta en dotes
de reinas, gástelo en tapar los oídos a los atentos, porque no le sientan
chupar.