La araucana primera parte: 073

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CANTO IV
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La araucana primera parte



El coronista Estrella escribe al justo
de Chile y del Pirú en latín la historia
con tanta erudición que será justo
que dure eternamente su memoria;
y la vida de Carlos Quinto Augusto,
y en verso los encomios y la gloria
de varones ilustres en milicia,
gobernación, en letras y justicia.

Vuelvo a los seis guerreros, que sintiendo
la desgracia de Almagro, lo mostraban;
pero ayudalle en ella no pudiendo,
a la Imperial ciudad enderezaban;
la tempestad furiosa iba creciendo,
relámpagos y truenos no cesaban
hasta que salió el sol y el claro día
la plaza de Purén les descubría.

Era un castillo, el cual con poca gente
le había Juan Gómez antes sustentado,
hallándose una noche de repente
de multitud de bárbaros cercado;
repelidos al fin gallardamente,
fue por su industria el cerco levantado.
No escribo esta batalla, aunque famosa,
por no tardarme tanto en cada cosa.

Allí los seis guerreros arribados
fueron con tierna muestra recebidos
de los caros amigos, admirados
de verlos a tal término traídos;
míseros, afligidos, demudados,
flacos, roncos, deshechos, consumidos,
corriendo sangre y lodo, sin celadas,
las armas con las carnes destrozadas.

Casi veinticuatro horas sustentaron
las armas, defendiendo su partido,
que nunca en este tiempo descansaron
haciendo lo que habéis, Señor oído;
un rato en el castillo reposaron
del cual la noche atrás habían salido,
no con poco temor de los de casa
y más cuando supieron lo que pasa.