La araucana primera parte: 083

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

CANTO V
Pág. 083 de 239
La araucana primera parte



donde a pesar de tantos y a despecho
con grande esfuerzo y valerosa mano
rompe por ellos y la lanza al pecho
de aquel que dilató su muerte en vano;
y glorioso del bravo y alto hecho,
al caballo picó a la diestra mano,
abriendo con esfuerzo y diestro tino
por medio de las armas el camino.

Luego se arroja el escuadrón jinete
al araucano ejército llamando,
que a esperarle parece que acomete
y vase luego al borde retirando;
una, cuatro y diez veces arremete,
poco el arremeter aprovechando,
que en aquella sazón ninguna espada
había de sangre bárbara manchada.

Los cansados caballos trabajaban
mas poco del trabajo se aprovecha,
que los nuestros en vano les picaban,
heridos y hostigados de la flecha;
las bravezas de algunos aplacaban
viéndose en aquel punto y cuenta estrecha,
ellos lasos, los otros descansados,
los pasos y caminos ya cerrados.

La presta y temerosa artillería
a toda furia y priesa disparaba
y así en el escuadrón indio batía,
que cuanto topa enhiesto lo allanaba;
de fuego y humo el cerro se cubría,
el aire cerca y lejos retumbaba;
parece con estruendo abrirse el suelo
y respirar un nuevo Mongibelo.

Visto Lautaro serle conveniente
quitar y deshacer aquel ñublado
que lanzaba los rayos en su gente
y había gran parte della destrozado,
al escuadrón que a Leucotón valiente
por su valor le estaba encomendado,
le manda arremeter con furia presta,
y en alta voz diciendo le amonesta:



<<<
>>>