La araucana primera parte: 125

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda

CANTO VIII
Pág. 125 de 239
La araucana primera parte



«Invicto capitán, yo he estado atento
a lo que estos varones han propuesto,
y no sé figurarte el gran contento
que me da ver su esfuerzo manifiesto.
Si de servirte tengo sano intento,
mis obras por las tuyas dirán esto
pues para ser del todo agradecidas,
será poco perder por ti mil vidas.

Estos fuertes guerreros ayudarte
quieren a restaurar la propia tierra,
porque en ello les va también su parte
y por el vicio grande de la guerra;
no puedo yo dejar de aconsejarte
aunque todo el consejo en ti se encierra,
aquello que mejor me pareciere
y más bien al bien público viniere.

Es mi voto que debes atenerte
al consejo, con término discreto,
del sabio Colocolo, que por suerte
le cupo ser en todo tan perfeto;
así que, gran señor, sin detenerte
cumple que esto se ponga por efeto
antes que los cristianos se aperciban
porque más flacamente nos reciban.

Y pues que Mapochó sólo es temido
después que lo demás esté allanado,
por el potente Eponamón te pido
que el cargo de asolarle me sea dado;
la tierra palmo a palmo la he medido,
con españoles siempre he militado,
entiendo sus astucias e invenciones,
el modo, el arte, el tiempo y ocasiones.



<<<
>>>